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Red Internacional
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ANTE LA CRISIS SANITARIA, ECONÓMICA Y SOCIAL EN MARCHA. La COB se alinea con Áñez y deja a su suerte a millones de trabajadores informales y de la salud

Huanuni, Colquiri y otros paralizan actividades este lunes. El 60% de los trabajadores de la micro y mediana empresa en riesgo o perdiendo sus trabajos. Trabajadores de salud exigen insumos de bioseguridad. Despidos y suspensiones sin goce de sueldo se generalizan. La COB repite #QuédateEnCasa pero no dice nada de las precarias condiciones de bioseguridad y la crisis de salud para enfrentar el COVID-19.

Javo Ferreira

Javo Ferreira Militante de la LOR-CI

Sábado 28 de marzo de 2020

Foto: APG. Juan Carlos Huarachi, Ejecutivo de la COB, en conferencia de prensa por emergencia coronavirus.

Huarachi, dirigente de la COB junto a diversos dirigentes del distrito minero de Huanuni, dieron una conferencia de prensa el miércoles 25 de marzo, llamando a acatar la cuarentena formulada por el Gobierno y determinaron para su cumplimiento establecer un bloqueo en las entradas al distrito minero de Huanuni.

Lamentablemente, los dirigentes no dijeron una sola palabra de los cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que ya ven amenazadas sus fuentes de empleo por la crisis económica que empieza a desarrollarse a nivel mundial y nacional. Ni una sola palabra de la exigencia del pago del 100% del salario a los trabajadores suspendidos por la cuarentena o que han visto obligada la suspensión de actividades. Ni una sola palabra sobre la necesidad de que el Estado y los empresarios garanticen las condiciones de bioseguridad de las y los trabajadores en tareas esenciales, empezando por los trabajadores de la salud que son los que están en primera fila de lucha contra el virus.

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En medio de una crisis sanitaria pero con gruesos ribetes de crisis política y social derivados del golpe de noviembre y agravados por las medidas de cuarentena, los dirigentes sindicales dejan a las y los trabajadores a su suerte. Los despidos de trabajadores mineros ya se vienen produciendo en varios departamentos y particularmente en Potosí y Santa Cruz. Así mismo miles de trabajadores precarizados y terciarizados que no cuentan con derechos laborales y menos de una organización sindical, están siendo despedidos o encuarentenados sin goce de salarios por talleres y pequeñas empresas y negocios. Néstor Conde presidente de la Confederación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (CONAMYPE) señaló que al menos el 60% de los trabajadores de su sector perderían sus empleos si el Gobierno no implementa un plan de ayuda financiera a estas empresas de manera inmediata.

La catástrofe sanitaria en ciernes amenaza convertirse rápidamente en una crisis social y política de impredecibles consecuencias, donde los primeros y más afectados, como siempre, están siendo los trabajadores y los sectores más humildes y postergados de la población. Ante este escenario los burócratas sindicales que estuvieron con el MAS durante todos estos años, y hoy se encuentran detrás de Añez, no atinan a formular una sola idea que permita preservar las fuerzas de la clase trabajadora hoy amenazada por la enfermedad, la desocupación y el hambre.

La parálisis y adaptación de la COB y de prácticamente todos los sindicatos a los discursos oficiales ante una crisis de magnitud histórica, solo se puede entender por el profundo divorcio entre los dirigentes y las bases agravado en los últimos 14 años del MAS, gracias a enormes prebendas y mecanismos de cooptación estatal, basada fundamentalmente en la corrupción y que permitieron el surgimiento de una capa sindical presta y funcional a las necesidades del Gobierno de turno, lo cual explica su cambio de bando durante el golpe de noviembre.

El Gobierno de Áñez, ha reforzado estos mecanismos de cooptación de la corrompida burocracia sindical, extendiéndoles sus mandatos por dos años. Esta resolución pone en evidencia que los dirigentes han dejado hace mucho de responder a las bases sindicalizadas y ahora obtienen su legalidad de resoluciones ministeriales tal como sucedió durante el Gobierno del MAS, que legalizaba o bajaba el pulgar a directivas sindicales dependiendo de su compromiso con la colaboración gubernamental.

Sin embargo la crisis sanitaria, aunque se supere, deja una crisis económica y social que se irá agravando con el transcurro de semanas y meses, situación que se está traduciendo en despidos, cierre de industrias, baja del precio de los minerales y de hidrocarburos y finalmente la posibilidad de un corte en la cadena de pagos que tendrá como consecuencia un salto en la crisis nacional.

Se hace urgente discutir en los centros de trabajo en primer lugar la exigencia de condiciones de bioseguridad para todo el personal de salud y el entorno social de los pacientes ya confirmados con COVID-19, así como para los centros de trabajo esenciales que continúan laborando.

Lo que está en juego en estos momentos es la lucha por preservar la integridad de las fuerzas de la clase trabajadora hoy amenazada por los ataques capitalistas. La defensa de las condiciones de vida y de trabajo es clave en estos momentos ya que de lo que se trata es de preservar las fuerzas y la composición de la única clase que puede ofrecer una salida integral a todos los problemas estructurales del país como lo vienen mostrando diversos ejemplos en todo el mundo como Italia, Francia, el Estado Español o Argentina, donde las y los trabajadores son los primeros en exigir las condiciones sanitarias básicas mediante huelgas y movilizaciones contra gobiernos y los capitalistas que buscan evitar “gastos”.

Se hace urgente exigir a la COB y demás sindicatos que tomen en sus manos los reclamos de los sindicatos de salud en primer lugar que exigen un plan integral de salud para afrontar la pandemia como el testeo masivo para delimitar grupos de contagio, mapear las zonas de riesgo e ir aislando el virus y para que las condiciones de aislamiento social y de bioseguridad, que son urgentes, tengan efectividad. Así como exigir que las y los trabajadores en cuarentena reciban el 100% de su salario. El Estado se debe hacer cargo del pago de alquileres y garantizar un salario mínimo para las y los desocupados e informales. La COB no solo que no dice nada de esto en su comunicado. Por ello llamamos a las y los trabajadores de base a que exijan a sus dirigencias pronunciarse para que se atiendan las necesidades vitales que trascienden hoy más que nunca las tradicionales demandas corporativas y sindicales.

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El candidato a la presidencia del MAS, Luis Arce Catacora, ha formulado algunas de estas propuestas, como el pago de alquileres por parte del Estado o la prohibición de despidos de las y los trabajadores del sector público y privado incluidas las trabajadoras del hogar, entre otras. Sin embargo, vemos como el parlamento nacional con sus 2/3 dirigidos por el propio MAS, solo aprueba las leyes que le son necesarias al Gobierno de facto u otras solicitadas por el empresariado. Esto pone en evidencia el mero carácter electoral de las 5 propuestas de Arce, pero donde no tienen la voluntad, y lo han demostrado recurrentemente, de efectivizar las medidas que permitan a las y los trabajadores sobrevivir a esta crisis.

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Como queda claro, estas medidas están en afinidad a lo solicitado por las cámaras empresariales. La Cámara Nacional de Comercio (CNC) exigió entre otras medidas “la definición de mecanismos para la recuperación de la demanda, el consumo interno y la liquidez de las empresas; la recomposición de la cadena de pagos en todos los rubros productivos, comerciales y de servicios para asegurar la continuidad de las operaciones de proveedores” medidas que fueron aprobadas el día de ayer en el senado y remitidas al órgano ejecutivo para su promulagación. Así mismo, por disposición del Gobierno, el Banco Central compró bonos del TGN de las AFPs para inyectar liquidez al sistema financiero bancario. Como se puede ver, la preocupación de oficialistas y opositores está en mantener el funcionamiento de la economía sin alterar o afectando lo menos posibles, los intereses de los capitalistas.

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Desde la LOR-CI, consideramos que es necesario impulsar en lucha contra la burocracia sindical un gran congreso de bases de la COB, sobre la base de un delegado/delegada cada 20 trabajadores, incluyendo a terciarizados y precarizados, única forma de lograr expulsar a la corrupta burocracia sindical masista-golpista y recuperar los sindicatos al servicio de las y los trabajadores. Es decir, empezando por exigir presupuesto para la salud, el testeo masivo para detectar el coronavirus y todas las condiciones de bioseguridad para las y los trabajadores de salud y la población en riesgo. Los trabajadores de la salud están a la vanguardia en esta pelea no los dejemos solos.

Esta es una tarea urgente de la que depende la vida de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad y de los sectores populares humildes librados hoy a las condiciones más precarias que ni siquiere les permiten hacer la exigida cuarentena.

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Javo Ferreira

Javo Ferreira nació en La Paz en 1967, es fundador de la LOR-CI en Bolivia. Autor del libro Comunidad, indigenismo y marxismo y parte del consejo editorial de La Izquierda Diario Bolivia. Fue docente de la Universidad Obrera de Siglo XX en Potosí e impulsor del PT de la COB el 2013.

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