Las tratativas de cara a las elecciones municipales han estado marcadas por una serie de disputas al interior de la Nueva Mayoría. El principal foco de conflicto es la ofensiva de la Democracia Cristiana. La falange utiliza las negociaciones electorales para ejercer presión con el objetivo de seguir limitando las reformas.
Iván Palma Santiago de Chile
Miércoles 18 de noviembre de 2015
Este lunes se realizó una reunión de la Nueva Mayoría que congregó a los presidentes y secretarios generales de los partidos oficialistas. El gallito entre el Partido Socialista y la Democracia Cristiana fue el telón de fondo de un encuentro que buscaba “proyectar” a la Nueva Mayoría de cara a las próximas elecciones.
La reunión terminó sin zanjar los principales puntos en conflicto. No se acordaron listas para concejales, no se definió una línea común frente a las modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, y aunque se declaró que el “objetivo último” es tener una candidatura única a la Presidencia de la República en 2017, rápidamente esto fue matizado por los dirigentes de la Democracia Cristiana.
Gallito entre Pizarro y Walker
Frente al documento emanado por la Nueva Mayoría, Ignacio Walker y Gutenberg Martínez reafirmaron la posibilidad de que la DC lleve un candidato a primera vuelta. El ambiente se tensionó también al interior de la falange, por los dichos cruzados entre el presidente del partido, Jorge Pizarro, y el senador Ignacio Walker.
Pizarro fue categórico en señalar que el ex presidente de la DC “no representa la opinión del partido" y que descartaba la idea de llevar un candidato propio a primera vuelta. Walker retrucó: “es la junta nacional la que decide quien representa a la DC". Pizarro respondió que no es el momento para realizar la junta, mientras que diversos dirigentes de la DC se mostraron de acuerdo con celebrar la instancia partidaria cuanto antes.
Qué es lo que une a la DC
Pese a las crispaciones propias de las negociaciones electorales, la DC acordó una línea común frente al resto de los partidos de la Nueva Mayoría. La exigencia de una lista común con el PS, la posibilidad de que un candidato DC compita en primera vuelta y las acusaciones de “acorralamiento”, no sólo son formas para negociar cargos en mejores condiciones, sino que también es una forma de ejercer presión para seguir moderando las reformas.
La condiciones a favor de los empresarios educativos para aprobar la glosa en educación superior es un ejemplo de esto. Las modificaciones que quiere realizar la DC a la reforma laboral es otro de sus frentes de batalla. Y es que la Democracia Cristiana ha sido exitosa al momento de cumplir su rol al interior de la Nueva Mayoría: moderar lo más posible las reformas a favor de los empresarios.