Aníbal Fernández lanzó por Facebook una carta crítica hacia Unidad Ciudadana, o sea: apuntó a Cristina Kirchner como artífice de ese armado político que perdió contra Cambiemos en las pasadas elecciones, pero también fue la peronista que más votos cosechó.
Mirta Pacheco @mirtapacheco1
Miércoles 15 de noviembre de 2017

“Con el peronismo no alcanza, sin el peronismo no se puede”, comienza sus críticas quien fuera secretario general de la presidencia de Duhalde el año que asesinaron a Kosteki y Santillán (2002) y que, como un representante del peronismo, con el Gobierno de Duhalde ordenando la represión, quiso sembrar la idea de que “los piqueteros se mataron entre ellos” para ocultar la responsabilidad política de su gobierno –y de la Bonaerense-.
También fue el que en otro Gobierno peronista, el de Néstor Kirchner, cuando los “soldados” de Etchecolatz y la necesaria complicidad de las fuerzas de seguridad, hicieron desaparecer a Jorge Julio López, su argumento para negar esa segunda desaparición de Julio (2006) fue: “estará en la casa de la tía”.
Más de dos décadas ejerciendo cargos públicos desde el peronismo, ese partido del orden que a través de la burocracia sindical y de los barones del conurbano ejercen un control sobre la clase trabajadora y sectores populares. Control que por supuesto no desapareció, pero está en crisis. Si no, cómo explicar Unidad Ciudadana. El triunfo de Macri es el espejo de esa crisis. Pero Aníbal llora sobre la leche derramada.
En su carta reniega de ese armado al que Cristina tuvo que apelar consciente de esa crisis, en realidad su pretensión fue un armado que aparezca como más transversal, pero tenía la esencia de intendentes y sectores de la burocracia sindical. Porque CFK, en verdad, al igual que Néstor Kirchner (autor de la frase que encabeza su escrito), opina como su ex candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires por el FpV.
Ese año en que María Eugenia Vidal gana la provincia para el macrismo, Fernandez se convirtió, para las estadísticas, en el peronista menos votado desde 1962. A su candidatura la apoyaron quienes le votaron a Macri, en estos dos años las leyes necesarias para gobernar, como Picheto.
Pero Aníbal sigue: “los leales están presos por leales”. Se podría pensar más bien que quienes están presos hoy, lo están porque hay una ofensiva de Cambiemos, para continuar con el relato que le permitió polarizar en las elecciones, hacia el kirchnerismo y fueron protagonistas de una corrupción (que es endémica al capitalismo, aunque nadie quiera hablar de eso), que en su cara más atroz se cobró vidas como en la masacre de Once, con De Vido como responsable. Más bien se debiera decir co-protagonistas, porque existe el corrupto y existe el corruptor. De esto último es de lo que el gobierno de Cambiemos no quiere ni hablar, para salvar a sus Caputo, sus Calcaterra, Aranguren, etc.
También Aníbal crítica que Cristina Kirchner haya en algún momento, luego de las PASO, llamado a Randazzo y a Massa, también por carta publicada en facebook, a un “gran acuerdo nacional” para las elecciones generales pasadas. Ese intento de CFK de que los demás candidatos peronistas se bajarán, en realidad un manotazo de ahogado porque veía venir la derrota, el ex Secretario General, ex jefe de Ministros, lo define como: a los “traidores que no sólo gozan de las mieles de su entrega, sino que cada tanto son convocados por el “nuevo espacio” para ver si vuelven al redil, o si negocian, o si dialogan, o se articulan o si…”.
Lo que Aníbal Fernández no dice es que los responsables de la derrota del peronismo, a manos de la derecha macrista, es…el mismo peronismo, claro que con Néstor y luego con Cristina como jefa indiscutida en los últimos 12 años anteriores al 2015.
“No se puede hacer campaña con el culo en la mano” protesta Hannibal. Seguramente. Pero lo que sí no se puede es hacer campaña hablando contra la precarización, contra el salario que no alcanza, mientras la fuerza política que ellos representan, le dio gobernabilidad estos dos años a Macri (votando sus leyes en el senado, con gobernadores, etc). No se puede decir que quieren frenar la política del gobierno (como ahora la contra reforma laboral) y no hacer un llamado, a través de sus organizaciones a organizarse y movilizarse contra las políticas anti obreras de Macri.
Tal vez por eso en estas últimas elecciones fue el Frente de Izquierda quien pudo resistir esa polarización que tanto Unidad Ciudadana como Cambiemos intentaron reforzar. Porque sus candidatos estaban y están donde hay que estar: del lado de los sectores populares. Hannibal llora porque se les agrió la leche derramada.