El Congreso Provincial de ATE, del pasado viernes, no puso fecha de paro ni trazó un plan de lucha para exigir la reapertura de paritarias para los estatales, la cual quedó un escalón por debajo de la última propuesta aceptada por docentes y municipales.
Martes 24 de abril de 2018
La paritaria estatal, firmada el 4 de abril, llevó solamente la firma de UPCN, que en su congreso de delegados y en una fraudulenta votación había aceptado la propuesta del gobierno, considerándola como la mejor que podía hacer el ejecutivo provincial. Por esta acción el Secretario General recibió las felicitaciones telefónicas del ministro Pablo Farías.
Por su parte, el 62% de los delegados de ATE en asamblea, no habían aceptado esta propuesta, a pesar de que el Secretario General, Jorge Hoffmann, la había calificado como satisfactoria.
A partir de allí ATE, junto a los docentes y médicos provinciales, adhirió al paro los días 4 y 5 de abril, participando de la multitudinaria marcha a casa de gobierno provincial y la marcha en Rosario del jueves 19 de abril.
Luego de conocerse la nueva propuesta a la docencia, del 18% en dos cuotas y con sumas en negro, además del no descuento a lo días de huelga y la activación de la cláusula gatillo a partir de mayo si la inflación supera la primera cuota de aumento salarial, UPCN quedó en off side.
El apuro por entregar la lucha de los estatales, ni siquiera fue premiado por el gobierno a sus sindicalistas amigos. Para mayor ridiculez, solo envió una nota al gobernador reclamando un bono extraordinario para compensar los tarifazos, y que la cláusula gatillo se active antes de septiembre.
Parece que ambos gremios necesitaban los datos oficiales del IPEC para darse cuenta lo obvio, que en mayo o junio la inflación se va a comer la primera cuota de aumento. La segunda cuota es recién en agosto. Ahora se exige una compensación por enero y febrero. Ya estamos a casi mayo. Parece que esos meses se le pasaron a la hora de reclamar en las sucesivas reuniones paritarias, donde el gobierno de Liftchitz montó todo tipo de operaciones y amenazas hacia los trabajadores.
Volviendo al Congreso Provincial de ATE del pasado viernes, la seccional de Rosario reclamó medidas de fuerza en forma inmediata al Consejo Directivo provincial, para ser convocados nuevamente por el gobierno. Finalmente, la conducción de Jorge Hoffmann, resolvió postergar una posible huelga, para dentro de no se sabe cuántos días, si el Gobierno continua sin dar respuestas a los reclamos. O sea, los tiempos del sindicato, no lo deciden las bases, sino el gobierno, la patronal.
En el medio, estamos los trabajadores, que seguimos reclamando una compensación para no perder frente a la inflación, también sabemos que el porcentaje del 18, más allá de la cláusula, no recupera el poder adquisitivo perdido, no se aumentan las asignaciones familiares más bajas del país (260 pesos), ni se le hace frente al aumento de tarifas ni al increíble aumento de bonos y órdenes de la obra social IAPOS. Así como tampoco se aceleran las titularizaciones y pases a planta permanente en los diferentes Ministerios y regionales.
El paro tiene que llegar de forma inmediata y no seguir bailando al compás del gobierno, como desde fines de febrero. La coordinación de todos los estatales opositores, sin distinción de gremios, es una necesidad urgente, para que los dirigentes sindicales amigos del gobierno no sigan imponiendo sus estrategias de espera pasiva a las elecciones de 2019 mientras miles y miles de estatales vivimos por debajo de la línea de pobreza.