Diversas movilizaciones estudiantiles se han registrado en estos últimos días, previo a la marcha del 21 de mayo, tanto por las demandas educativas como por el rechazo general tras las muertes de los dos estudiantes en Valparaíso. Con esto, la represión en las protestas se acentúa y la violencia de Carabineros se hace presente en cada manifestación social, mientras que la Justicia chilena le acaba de rebajar la condena al policía asesino del estudiante Manuel Gutiérrez.
Jueves 21 de mayo de 2015
Debido a los asesinatos de Diego y Exequiel, el pasado jueves 14 de mayo, las movilizaciones estudiantiles se han acentuado y masificado en los últimos días, y con esto también la dura represión por parte de Carabineros. La violencia, detenciones, golpes, uso de lacrimógenas, “zorrillos” y carros lanza agua, se hacen común en cada protesta social, recordando la dura criminalización que se vivía en las movilizaciones del 2011.
Carreras y facultades de la Universidad de Chile, Usach, Universidad Alberto Hurtado, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Universidad Central; Aces, colegios y liceos de estudiantes secundarios, entre otras instituciones educacionales, vienen protagonizando paros, tomas y diversas protestas ad portas de la histórica marcha del 21 de mayo. Por su parte, Fuerzas Especiales de Carabineros no duda en utilizar la violencia hacia los manifestantes, sobre todo con el uso de gases tóxicos como las lacrimógenas, carros lanza agua, los “zorrillos”, represión que se instaló duramente en el 2011 y que aún sigue vigente en cada protesta social.
Cabe recordar que ya en octubre del 2011 el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) publicó un Informe de Derechos Humanos, elaborado por la Universidad Diego Portales, donde se hace alusión a la dura represión ejercida por Carabineros y a la utilización de diversos elementos contra los manifestantes: “A las bombas lacrimógenas arrojadas en lugares cerrados, los carros lanza aguas disolviendo marchas pacíficas y jóvenes denunciando fuertes golpizas y maltrato, se sumó la presencia confirmada de carabineros de civil haciendo ‘inteligencia’ como infiltrados en marchas estudiantiles, funcionarios aduciendo actuar en legítima defensa cuando no lo hacen, y el asesinato de un joven que se encontraba observando una protesta”.
La criminalización a la protesta social no desapareció con el término de la Dictadura, al contrario, se ha ido acentuando a medida que diversos sectores de la población vienen cuestionando profundamente al régimen político y sus instituciones. Con la irrupción del movimiento estudiantil en el 2011, estas prácticas represivas y violentas hacia los que se movilizan, se han vuelto constantes, mientras que las autoridades de Gobierno las avalan y naturalizan. La complicidad de los gobiernos de turno y sus instituciones ante la represión hacia las movilizaciones sociales es tan explícita y notoria que hoy la Justicia chilena le acaba de rebajar la condena de cárcel al policía que asesinó al estudiante Manuel Gutiérrez en el año 2011, estableciendo tan sólo 461 días de presidio y demostrando una vez más la impunidad con que Carabineros puede actuar en cada protesta social.
En abril de este año, el INDH difundió un documento dirigido a estudiantes de séptimo básico a cuarto medio, donde se señala la represión que ejerce la institución de Carabineros contra las movilizaciones estudiantiles, una violencia que viene desatándose principalmente desde el 2011 y que se traduce en cientos de casos de abusos policiales, represión, golpizas, detenciones arbitrarias e incluso casos de abusos sexuales.