Se trata de una de las mayores crisis en la historia del PPD. Después de la derrota en las pasadas elecciones, de pasar de 14 a 8 diputados, el PPD busca ocultar lo viejo, el “girardismo" y el "laguismo” dentro del partido, intentando renovarse.
Domingo 31 de diciembre de 2017

Gonzalo Navarrete, presidente del Partido Por la Democracia, se refirió en entrevista con El Mercurio a la profunda e histórica crisis que vive hoy en día el PPD dentro de la Nueva Mayoría, sentenciando que “se tiene que acabar el girardismo y el laguismo en el PPD”.
Sin embargo, esto no es causal, ya que corresponde a la hipótesis de Navarrete, la cual se basa en que para que el PPD vuelva a “emerger”, debe hacer un esfuerzo en renovar sus rostros ya antiguos, dejar en el sótano al “PPD histórico”, junto con Guirardi y Lagos.
En base a esto, Navarrete afirmó: "dos cosas hemos acordado como debate interno que hay que repensar (…) Cuál es la sociedad que tenemos hoy día y cuál es el lugar que va a ocupar el PPD. Por otro lado, cuáles son los cambios de la vida interna del partido que hay que hacer", ya que "esto se transformó en una burocratización del poder". Añadiendo que: "El PPD está en la UTI".
Este no es un hecho aislado, sino que corresponde a la crisis de conjunto que vive la Nueva Mayoría, expresada en la pasada derrota en segunda vuelta contra un candidato de la derecha profundamente cuestionado por la opinión pública. Frente a esto, debemos preguntarnos ¿Debemos hacerle una reconstrucción facial a los antiguos partidos corruptos, que han gobernado de la mano con los empresarios o debemos levantar nuestra propia herramienta política de los trabajadores?
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