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Red Internacional
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EFECTO FMI. La crisis en la industria, ¿qué hacer ante los cierres?

Bajo el mando del FMI, la actividad industrial registró en junio una caída de 6,9 % y acumula en 2019 un desplome de 9,4 % respecto al mismo periodo de 2018. La construcción se desplomó un 11,8 % en el mismo mes. Los cierres de empresas son moneda corriente, pero hay que enfrentarlos para defender los puestos de trabajo.

Martes 6 de agosto de 2019 23:47

La recesión en curso continúa expresándose en los resultados contractivos de los principales indicadores macroeconómicos, dejando entrever que los efectos de esta crisis que se profundiza bajo las directivas del FMI, serán de larga duración. Este martes el Indec confirmó que en junio el índice de la producción industrial manufacturero (IPI) registró una caída de 6,9 %, y en la comparación interanual para el primer semestre del año acumula una contracción del 9,4 %.

Con relación al mismo mes anterior, la serie original desestacionalizada registra una disminución en su nivel de 1,8%.

Fuente: Indec

Los sectores más complicados con desplomes interanuales por encima de la media son: la división correspondiente a vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes que registra caídas de 28,7%, en junio de 2019, y 22,7% en el primer semestre de 2019. Le siguen “productos textiles”, “muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, por detrás “productos de metal”. También la división de “sustancias y productos químicos”, “prendas de vestir, cuero y calzado”, “fabricación de maquinaria y equipo”, “otros equipos, aparatos e instrumentos” y los “productos minerales no metálicos”.

Los “productos de caucho y plástico” y las “industrias metálicas básicas” tuvieron caídas por debajo de la media, mientras que el rubro “Alimentos y bebidas” registró una suba de 1,3 % en junio, y acumula en el primer semestre del corriente año una disminución interanual de 2,2%.

La construcción en estado crítico

Este sector importante de la economía continúa en caída, en junio el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) muestra una caída de 11,8 % respecto a igual mes del año 2018. La serie original con estacionalidad registra una baja en su nivel de 11,1 % respecto al mes anterior.

El acumulado para el primer cuatrimestre del presenta una disminución de 9,4 % respecto a igual período de 2018.

En medio del clima de campaña laboral y de promesas, la industria y la construcción continúan cayendo sin freno. Mientras los bancos y el campo amasan fortunas por las condiciones favorables del modelo M, el empleo se contrae poniendo en riesgo los puestos laborales.

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Enfrentar los cierres para defender los puestos de trabajo

Los cierres de fábrica resuenan con mayor fuerza, a un año de la vuelta al FMI con las medidas de ajuste salvaje que esto implicó, el impactó sobre el mercado laboral implicó en mayo 217 mil empleos registrados menos que un año atrás.

Según los últimos datos del Centro de Economía política Argentina (CEPA), en el primer trimestre del año (enero-marzo) los despidos y suspensiones ascienden a 19.882 casos, una cantidad sensiblemente mayor a la del mismo período del año anterior, que sumaron 14.068 casos."

En este marco, la industria automotriz atraviesa un hundimiento categórico que se expresa en suspensiones masivas, retiros voluntarios y cierres de empresas, principalmente autopartistas que son los eslabones más débiles de la cadena productiva sectorial. Un ataque dura de las multinacionales que pretenden hacer recaer sobre los trabajadores el costo de la crisis nacional.

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Días atrás la autopartista Clapp Argentina perteneciente al Grupo PSA (Peugeot, Citroën y DS) y que abastecía con motores y componentes a la planta de esa automotriz en El Palomar, cerró su fábrica ubicada en la localidad bonaerense de Brandsen, dejando a 40 operarios y sus familias en la calle.

La misma suerte corrieron los obreros de la autopartista Dino Mattioli que quiere dejar a sus 36 trabajadores en la calle. Sin embargo, en este caso los trabajadores ofrecieron resistencia y desde hace unos días permanecen en la planta en defensa de sus fuentes de trabajo y rechazan la medida.

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Este ejemplo, que no es aislado, muestra que ante la avanzada patronal es posible pelearla y defender los puestos de lucha. Los trabajadores de la tradicional golosina Mielcitas y los gráficos de la fábrica Belcar, ambas ubicadas en La Matanza, ocupan desde el mes de julio las plantas en reclamo de salarios adeudados y en defensa de los puestos de trabajo.

Ante la emergencia laboral generada por la crisis económica, y la creciente ofensiva patronal que pide a gritos avanzar en una reforma laboral que permita flexibilizar las condiciones de trabajo y abaratar el “costo” de los despidos, sólo la lista del Frente de Izquierda Unidad propone una salida que empiece por prohibir los despidos. Y ante el cierre de fábricas expropiación y estatización, puesta a producir, bajo el control de los trabajadores como medida que defienda los puestos laborales, como lo vienen haciendo las gestiones obreras de Zanon y Madygraf, fábricas recuperadas por sus trabajadores.


Redacción

Redacción central La Izquierda Diario