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POLITICA. La delicada aritmética de Rajoy y la interna socialista

PP + PSOE + Cs = Ibex 35 contento. PP + PSOE con internas + Cs = Rajoy buscando nuevos aliados para votar los presupuestos.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Martes 21 de marzo de 2017

Foto: PP

La interna socialista, que está cogiendo carrera desde enero pasado, ha provocado cierto distanciamiento entre la Gestora del PSOE y el Gobierno de Rajoy. Hasta ahora la dirección de la formación de la rosa ha votado en el Parlamento, conjuntamente con Cs, los asuntos más importantes para no paralizar al nuevo Gobierno del PP (como el techo de gasto, las medidas para cumplir el déficit impuesto por la UE y el 8% de aumento al SMI).

Sin embargo, esto está generando un problema añadido. Según las encuestas publicadas sobre la interna socialista es Pedro Sánchez quien se impondría. Eso podría generar una situación aberrante para el establishment socialista: luego de golpear la mesa y echar a Sánchez, éste volvería por la puerta grande.

En la carrera por Ferraz, Sánchez se presenta como la oposición a Rajoy. Patxi López plantea un discurso de unidad en general, aunque hay que recordar que fue Lehendakari en Euskadi gracias a la unidad del PP y el PSE. Y, la que marcha con el caballo del comisario, Susana Díaz está cabalgando lo más rápidamente posible aunque está muy a la distancia.

Obviamente, la dirección socialista no puede tragarse un sapo de ésta magnitud. Por ello, en primer lugar se ha distanciado del PP (pidiendo disculpas seguramente y asegurando que no se volverá a repetir). La Gestora no votará los presupuestos que presente Rajoy puesto que de hacerlo estaría dando más votos a Pedro Sánchez.

Un clavo saca otro clavo

La semana pasada el Gobierno de Rajoy sufrió un importante varapalo en el Congreso al perder la votación del Decreto de la estiba. Uno de los elementos que explica este histórico rechazo a un decreto (la primera vez desde 1979), es precisamente el abandono de los socialistas para ver si se “centran” en la carrera de Ferraz y le dan más apoyo a Díaz.

Por el flanco parlamentario izquierdo, ahora el Gobierno lo tiene difícil. Es por eso que Rajoy ha empezado a tirar líneas por la derecha. Ha llegado a hablar incluso con sus antiguos aliados de Convergència, pero es que el enfrentamiento que tienen en relación al Referéndum ha puesto sumamente difícil diálogo alguno.

Pero Rajoy es un animal político que no se rinde a la primera, como pudimos ver en su larga lucha por la segunda legislatura. Pensando en los presupuestos tiene asegurado el compromiso de Ciudadanos. Aunque a los de Rivera no les guste mucho, piensan en el saqueo de las arcas públicas que harán las empresas del Ibex y votarán a favor. Y, Coalición Canarias también. Aun así no alcanza.

En un inestable equilibrio político, Rajoy está negociando con el PNV, para sumar a los cinco diputados. Por lo pronto, el PP llegó a un acuerdo con los nacionalistas vascos para la aprobación de los presupuestos en su Comunidad. Es de esperar la contrapartida en el Congreso de los diputados. También está negociando con el diputado de Coalición canaria para llegar al número mágico: 176. Lo que no es claro es que pueda lograr éste apoyo por más tiempo.

Rajoy está bebiendo la amarga bebida de la “aritmética variable” que le tocó a Rodríguez Zapatero pero con 30-40 diputados menos. Se acabó la tranquilidad que el establishment socialista le brindó en las primeras semanas. El Gobierno de Rajoy se juega su estabilidad con una “alianza” más que inestable. Si aprueba los presupuestos logrará ganar algo de sobrevida, de lo contrario tendremos una legislatura corta.