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Sobrecapacidad de la Tierra 2021. La deuda ecológica actual es mayor que antes de la pandemia

Cada año se recorre la fecha en proporción a la explotación de los recursos naturales y la capacidad de los ecosistemas de regenerarse, a pesar de que en el 2020 esta fecha se atrasó varias semanas, este 2021 la deuda ecológica se incrementó hasta los niveles pre pandemia.

Axomalli Villanueva

Axomalli Villanueva @1quiahuitl

Jueves 29 de julio de 2021 18:22

El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra se calcula desde 1986, y cada año el día llega antes. Por ejemplo, este año llega un día antes que en 2017, en 2016, seis días antes que en 2015 y diecisiete días antes que en 2014. Pero también un mes antes que en 2000 y tres meses antes que en los 90.

Este día se calcula comparando el consumo anual total de la humanidad (Huella Ecológica) con la capacidad de la Tierra para regenerar recursos naturales renovables en ese año (biocapacidad). La huella ecológica global y las métricas de biocapacidad, a su vez, se calculan cada año mediante las fuentes proporcionadas por Naciones Unidas.

A pesar de que en el 2020, debido a que una gran parte del mundo se encontraba bajo confinamientos por el coronavirus, esta fecha cayó en el 22 de agosto, siendo la más temprana registrada hasta ahora. Pero este año, aunque las emisiones de carbono de los viajes aéreos y el transporte por carretera siguen estando por debajo de los máximos de 2019, la recuperación de la economía mundial está haciendo que las emisiones y el consumo vuelvan a aumentar.

La Global Footprint Network, ONG que impulsa esta fecha, destaca que para este año, se volvió a caer el 29 de julio, lo que nos regresaría a niveles antes de la pandemia en cuanto a la deuda ecológica con el planeta. Es decir que, entre el 1 de enero y el 29 de julio, la demanda de regeneración biológica de la humanidad es equivalente a la regeneración anual completa del planeta.

La biocapacidad mundial en 2021 se estima en 1,5 hectáreas globales por persona. En contraste, la huella ecológica de la humanidad es de 2,7 hectáreas globales por persona, de las cuales el 61% es huella de carbono.

Esto significa que la huella ecológica total aumentó en un 6,6% con respecto al año anterior, mientras que la biocapacidad total aumentó en un 0,3% durante el mismo período de tiempo. Además, se prevé que las emisiones aumenten un 4,8% en comparación con 2020, dejándonos justo por debajo del nivel de 2019, según la Carbon Footprint Network.

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La huella es reversible, pero cada vez es más difícil hacerlo

En 2021, la deforestación en la Amazonía se disparó y se espera que aumente en un 43% a partir de 2020, cuando se destruyeron 1,1 millones de hectáreas. Además, se estima que la pérdida de carbono en la selva amazónica debido a tierras degradadas es 3 veces la cantidad perdida por la deforestación.

Según cálculos del Fondo Mundial para la Naturaleza, se necesita el equivalente a 1,7 planetas para producir lo suficiente con el fin de satisfacer las necesidades humanas conforme a las actuales tasas de consumo. Las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la quema de carbón, petróleo y gas constituyen el 60% de la huella ecológica de la humanidad en la Tierra.

¿Cuántas Tierras necesitaríamos de acuerdo al consumo en cada país?

Esta tasa varía según los países, mientras que los países en vías de desarrollo tienen una huella ecológica menor, el modo de consumo en otros países equivalen es desmedido, es decir, el consumo en Australia equivale a 5,2 planetas, en Estados Unidos (5,0), Corea del Sur y Rusia (3,4), Alemania (3,2), Suiza (3,1), Francia y Reino Unido (3,0), Japón (2,9) e Italia (2,6).

La huella ecológica es desigual

Si bien esta fecha es una metáfora para concientizar sobre el uso desmedido de los recursos naturales, el problema radica en el modo de producción capitalista cuya voracidad en la explotación de la naturaleza es el origen de la actual crisis ambiental.

Como ya se mencionó, los impactos de la huella ecológica son reversibles. Necesitamos un sistema que no anteponga los intereses de una minoría en pro de las ganancias económicas, y en su lugar una economía planificada donde la producción este bajo control de los trabajadores y se desarrollen energías renovables y limpias con la naturaleza.

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