Gran revuelo generó la estatua de la cuestionada panelista de "Mucho Gusto", que apareció hace dos días en el Mapocho. Esta intervención artística revela la polarización que se vive hoy entre quienes defienden el Golpe militar y quienes están en contra.
Viernes 18 de mayo de 2018
La intervención artística que fue elaborada por el artista Gonzalo Tapia, llevaba por nombre “Forever Vaca’s”, y se acompañaba de un mensaje para la cantante: "Señora Patricia, porfavor regrese a sus vacaciones (donde sea!). Se le veía tan felíz! Y si es que no puede, por favor no siga envenenado la mente de niñ@s y adult@s que ven su entretenido programa a diario.”
Recordemos que todo surge a raíz de las declaraciones del diputado Luis Urrutia (UDI) quien calificó como “Terroristas con aguinaldo” a los presos políticos durante la dictadura, quienes recibirían un rembolso económico de manera reparatoria. Esto abrió un debate a nivel nacional, donde Patricia Maldonado, acérrima pinochetista, apoyó a Urrutia diciendo: “Lo felicito Diputado URRUTIA, Ud. sí que tiene los pantalones bien puesto y no como los otros de su bancada qué solo se los pone para taparse las &^$#^¡;:”#”, no bastando con esto, luego en clara alusión a las víctimas de la dictadura prosiguió: “VAMOS DIPUTADO URRUTIA SIGA DANDO LA PELEA ¡¡¡¡¡¡Los Valientes mueren de pie, y los cobardes mueren de rodillas y llorando”.
Sus declaraciones dieron comienzo a una campaña, impulsada por el actor Pablo Schwartz, exigiendo su salida del matinal, la que ha alcanzado más de 100 mil firmas a lo largo del país.
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La marcada polarización social
Frente al gobierno de Piñera que es claro defensor de la dictadura militar y todo lo que ésta dejó como legado: constitución, código laboral, pensiones, educación, salud, por nombrar algunas, ha ido creciendo la disputa entre quienes defienden su actuar y quienes lo rechazan, tanto así que ante sucesos como el de Maldonado, se logra abrir la discusión en lugares de estudio y trabajo, en torno a si se está de acuerdo o no con la obra de Pinochet, que costó miles de vidas de trabajadores, estudiantes, mujeres y niños.
El avance de sectores como la juventud, que se ha venido movilizando desde ya hace más de 10 años contra la educación de mercado, así como las y los trabajadores que salieron a las calles denunciando el sistema de pensiones, ambos heredados de la dictadura, y por el lado contrario, la defensa de todo privilegio por parte de los partidarios de la derecha y Pinochet, ha significado una creciente politización y ha animado el debate en los espacios públicos y en las redes sociales.
Esto es síntoma de un estado conservador en crisis, donde cualquier medida tendrá una repercusión en la escena social, como lo está siendo hoy en día la discusión sobre la educación no sexista y las tomas, paros y manifestaciones feministas que se han venido desarrollando a lo largo del país – y que por lo demás es algo de lo que Patricia Maldonado está totalmente en contra, como era de esperarse- las cuales buscan barrer también con un pilar defendido por los viudos del Dictador: La opresión de género contra la mujer y la diversidad sexual.