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Red Internacional
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SERIE IMPERIALISMO. La extracción minera y las ganancias millonarias en Chile

Con la instauración de la Dictadura Cívico Militar en Chile, gran parte de las riquezas obtenidas por la minería pasaron a manos de empresas privadas. Ya en el 2014 el sector minero entregó al Fisco US$ 4.338 millones, mientras que la recaudación total de las principales mineras fue superior a los US$10 mil millones en el año 2013. Pese a que el país obtiene cada año miles de millones de dólares, ningún derecho básico de las personas es garantizado por medio de la minería.

Sábado 13 de junio de 2015

Desde que el movimiento estudiantil irrumpió en escena en el 2011, la demanda por la renacionalización del cobre comenzó a tomar más fuerza y adhesión en la población del país. Y es que el cobre y la minería en general, producen las riquezas más importantes de Chile, sólo en el 2014 las principales mineras con operaciones en Chile registraron utilidades netas por más de US$10 mil millones, y según la Dirección de Presupuestos (Dipres) en el 2014 este rubro le entregó al Fisco US$ 4.338 millones.

Sin embargo, ningún derecho básico en Chile está garantizado por el Estado, considerando que con todas las ganancias que se obtienen gracias a la extracción de minerales, perfectamente el cobre- como también otros minerales y recursos naturales- podría ser utilizado para costear, por ejemplo, la educación para todos. Lo que hay detrás de esto es la impunidad con que empresarios nacionales y extranjeros se aprovechan de los recursos naturales del país, mientras que la clase política hace “vista gorda”, el Estado no garantiza y los gobiernos de turno estrechan relaciones con la clase empresarial cada año.

La explotación de la minería privada y extranjera

La Dictadura Cívico Militar en Chile, la clase política y empresarial permitieron que el cobre junto a otros minerales se privatizaran, abriéndoles las puertas a empresas extranjeras que hasta el día de hoy sacan provecho de estos recursos naturales, mientras que la clase trabajadora y el conjunto de la población obtienen sueldos de hambre, deben costear educación, vivienda, salud y transporte a altos precios, existiendo la posibilidad que con los recursos naturales del país se pudiese costear cada uno de estos aspectos cotidianos.

La minería privada cada año genera suculentas ganancias. Es así como durante el 2013, un grupo conformado por nueve de las principales empresas mineras privadas que extraen mineral en el país-entre ellas, Los Pelambres, Candelaria, El Abra y Esperanza- obtuvieron US$3.781 millones. Cabe mencionar que por ejemplo la familia Luksic ha aportado millonarias cifras a autoridades del país, mediante 18 empresas, donde se incluyen las mineras Los Pelambres, Antofagasta PLC y Esperanza.

Por otra parte, según el Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina “la mega minería genera un empleo por cada 2 millones de dólares invertidos, lo que resulta en que es la responsable de menos del 1% del empleo nacional, de un 11% del PIB, y aunque supone el 54% de las exportaciones totales esto se traduce en sólo el 8,5 % de la totalidad de los ingresos fiscales” (1). ¿Quiénes realmente se benefician de las riquezas de la minería, la clase trabajadora y la población o la clase empresarial chilena en conjunto con las mineras privadas?

A esto se suma la enorme consideración que el Estado de Chile tiene tanto con la clase empresarial del país como también con los capitalistas extranjeros. Esto se ve reflejado en los bajos impuestos que se le exigen a las empresas de otros países, a través del Royalty, mecanismo que se creó recién en el 2005. De acuerdo a información entregada por Ciper Chile (2), “lo que las empresas debieran haber pagado en royalty a partir del valor del cobre, en promedio entre el año 85 y el 2004, son US$461 millones anuales”, agregando además que “la cifra no es menor: US$461 millones por 9 años son más de US$4 mil millones”.

La empresa minera Los Pelambres (que pertenece en un 60% a Antofagasta Minerals y en un 40% a un grupo japonés integrado por Nippon LP Resources B.V. (25%) y MM LP Holding B.V. (15%)); la minera Candelaria (que hasta octubre del 2014 estuvo controlada por la estadounidense Freeport McMoRan Copper & Gold (80%) y el consorcio japonés Sumitomo (20%), pero Lundin Mining Corporation compró la participación de Freeport McMoRan Copper & Gold en noviembre del 2014); minera El Abra (compartida en proporción 51:49 entre Freeport-McMoRan Copper & Gold y Codelco) y minera Esperanza (de Antofagasta Minerals, empresa del grupo Luksic (65%) y con un 35% de inversiones en la Bolsa de Londres); todas con alta inversión extranjera, junto a otras cinco empresas mineras, obtuvieron en el año 2013 US$3.781 millones.

Por su parte, la empresa Anglo American Norte, filial de la minera inglesa Anglo American, que agrupa a las divisiones Mantoverde y Mantos Blancos, obtuvo en el año 2013 ganancias de US$ 71,2 millones. Mientras que Minera Escondida, donde el grupo BHP Billiton (de fusión australiana e inglesa) es dueña de un 57,5%, alcanzó US$1.313 millones sólo en el primer semestre de 2014.

(1) Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina “Extracción, saqueo y agresión”. Ver en línea: http://www.conflictosmineros.net/agregar-documento/publicaciones-ocmal/conflictos-mineros-en-america-latina-extraccion-saqueo-y-agresion-estado-de-situacion-en-2014/detail

(2) Ciper Chile “Royalty: Los millones de dólares que Chile regala a las empresas mineras”. Ver en línea: http://ciperchile.cl/2011/07/20/royalty-los-millones-de-dolares-que-chile-regala/