El 26J será el segundo turno de la batalla electoral por la presidencia en el marco de la peor crisis del Régimen del 78 desde su surgimiento.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Domingo 26 de junio de 2016
El Ministro de Interior e implicado en el escándalo de las grabaciones para fabricar acusaciones a líderes de la oposición, nos ha llamado en el día de hoy a unirnos en la “fiesta de la democracia”. Luego de votar, Fernández Díaz llamaba a una alta participación en las elecciones. Esta es la calidad democrática que se puede vivir en el Estado Español. Mientras el Ministro de Interior fabrica casos de corrupción resulta que es quien guarda los resultados de los comicios.
Pero esta es, en general, la tónica de las declaraciones de los cuatro candidatos que encumbran las encuestas de este 26J. Mariano Rajoy Brey tuiteó “Os animo a todos a votar, disfrutemos de la jornada…” Una tónica similar a la del “socialista” Pedro Sánchez quien reconoció que hacía “un día espléndido para ir a votar” y deseó que hubiera “una alta participación”. Albert Rivera, otro líder “constitucionalista”, también se sumaba al llamado. Incluso Pablo Iglesias nos quiere convencer con su tuit que con una papeleta podríamos escoger un “…camino hacia un futuro mejor.”
Llevamos casi 40 años de ésta democracia para ricos. Y, como denunciaban decenas de miles de manifestantes del 15M “lo llaman democracia y no lo es”… y sigue sin serlo.
Nadie critica el Régimen del 78
Lamentablemente, los cuatro candidatos más importantes nos invitan a votar masivamente. Sin embargo, ninguno critica el sistema d’hont que se utiliza para traducir los votos en escaños del Parlamento. Ninguno de ellos critica el límite de edad para votar dejando de lado a la juventud tan castigada por la crisis. Ninguno critica que un grupo de una decena de jueces decida por 48 millones de personas. Ninguno critica que el poder judicial y policial pasara intacto desde la dictadura a la democracia. No se oyen críticas al apoyo millonario que reciben la banca y las grandes compañías de energía, ni tampoco cuestionamientos a las privatizaciones y la precariedad laboral que derivó de las mismas.
Ellos se suman a las restringidas reglas de la democracia blindada fruto de la Transición pactada entre el Rey, el búnker y la casta. Más allá de las diferencias políticas que tienen, hay algo que les une: nunca fuera de la ley. Las leyes del Régimen del 78 se deben respetar, aunque éste Régimen
De la ley a la ley. Esto quiere decir que para cambiar el Régimen del 78, hay que negociar con… el Régimen del 78. Esto significa que perviva “la casta”, la corrupción generalizada y el sostén a las grandes empresas. Esto significa que la precariedad y el paro será la constante.
Lo que falta este 26J es una alternativa realmente democrática y de clase. Por ello desde Clase contra Clase somos impulsores de la iniciativa No Hay Tiempo Que Perder, para levantar una alternativa de clase y anticapitalista contra el Régimen del 78 y multinacionales. Una alternativa para acabar con el paro, los desahucios, la precariedad, el feminicidio. Una alternativa que realmente se proponga reventar los candados del 78 y abrir una nueva etapa para que los trabajadores y el pueblo podamos ser los protagonistas del cambio en las calles.