Para sostener el que ha denominado “Plan Estratégico”, iniciado por la ex Nueva Mayoría y hoy continuado por la derecha, la gerencia de Correos ya comenzó su ataque a los trabajadores, y eligió el día internacional de la mujer trabajadora. Este, prepara el terreno para debilitar la organización sindical, e implementar medidas que precaricen aún más nuestras vidas.

Beatriz Bravo Militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios
Lunes 11 de marzo de 2019
El viernes pasado, mientras en distintas salas y plantas se conmemoraba el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en el marco de la llamada Huelga Feminista a la que adhirieron organismos como la CUT, el Colegio de Profesores y la misma FETRACORTEL, la gerencia realizaba su primer golpe a los y las trabajadoras. Para ellos, la conmemoración fue realizar despidos en Providencia, Pedro Aguirre Cerda, Talagante, Curicó y Peñalolén, estos últimos rápidamente votaron la paralización de sus salas. El despido en Peñalolén, al delegado del sindicato SINACAR y titular, Nicolás Mondaca, muestra que es un ataque a nuestros sindicatos y todo quien signifique una piedra de tope a la hora de implementar dicho plan, en sintonía con las políticas nacionales de la derecha como la reforma laboral, en ese mismo sentido, es como allana el camino a la próxima negociación colectiva, a mediados de año, donde buscan ponernos de rodillas para de conjunto, acabar con toda la tradición de organización y movilización.
Durante años la gerencia de operaciones y logística de Correos se ha caracterizado por tener la empresa “patas para arriba”, contratos con ostentosos sueldos sin justificación, tipos que pasan meses y se van sin cambiar absolutamente nada, licitaciones y ascensos de cargos sin ningún concurso público, y claro está, el rol del Estado empresarial en una empresa pública, donde no invierte ni planifica, dejando “morir” lentamente la empresa en manos de la gestión empresarial que saca hasta el último peso de ganancia para sus bolsillos, mientras las y los trabajadores mantenemos el sueldo base estancado en el mínimo hace más de 10 años; 30 cargos gerenciales equivalen a 356 puestos de trabajo con un sueldo de $450.000, mucho más de lo que ganamos bastantes trabajadores jóvenes en la estatal. Es así como quieren descargar la “crisis y los números rojos” de la empresa en nuestros hombros, su mala gestión y la lógica de parasitar la empresa que hace años caracteriza a los gobiernos tanto de la ex Nueva Mayoría como de Chile Vamos.
¿Qué hacer ante este “plan estrategico” que dejara a cientos de trabajadores postales y sus familias en la calle?
Ejemplos como la paralizacion de las salas de Curicó y Peñalolén son los que hay que tomar y seguir, los colegas relizaron asambleas al instante que comenzaron a despedir en la sala y tomaron la definicion de paralizacion para frenar los despidos, sabiendo que el próximo despido puede ser cualquiera de nosotros. Nesecitamos apostar a la unidad de todos los trabajadores de base, sin separarnos por estamento o sindicato, porque eso quiere la gerencia, tenernos divididos para pasar sus ataques. Así también, es un deber que los dirigentes sindicales de todos nuestros sindicatos den una respuesta contundente ¡los despidos no pasarán! Llamando a asambleas por lugares de trabajo y regiones, organizarnos desde las bases y enfrentar con organización y movilización, junto a todas las vías legales los despidos injustificados. A su vez, deben hacerse presente donde sea que nos ataquen, no puede ser que dirigentes sindicales no contesten o renuncien a movilizar y frenar. Necesitamos dirigentes sindicales que confíen más en nuestras propias fuerzas sin miedo a enfrentarse a la empresa.
Si son ciertos los números rojos, es fundamental tener un plan para salvar el Correo, pero este debe estar pensado desde y para los trabajadores y usuarios y no para sostener y aumentar los sueldos millonarios de quienes han conducido el correo a la baja, es por eso, que una primera medida fundamental debe ser la eliminación de todo sueldo millonario y que contemple el aumento del sueldo base acordé a la canasta básica familiar y la resolución de los problemas básicos de las salas y plantas, junto con la reducción de la jornada laboral, poniendo al centro la integridad y bienestar de las y los trabajadores.
En Correos somos cerca de 5.000 trabajadores, tenemos la posibilidad de mostrar esta gran fuerza, donde no sólo se prueban despidos en alguna sala o planta, sino, de qué forma llegaremos a enfrentar la negociación colectiva, donde la empresa ya tiene a su favor los servicios mínimos que atenta contra nuestros intereses. Hacemos un llamado a no bajar los brazos naturalizando los despidos, hacemos un lamado a recuperar y poner en acción la tradición de movilización y organización que caracterizó durante años a los trabajadores de Correos, para enfrentar la ofensiva empresarial, las reformas que se vienen de la derecha y la precarización laboral que caracteriza la gestión de nuestra empresa, a la vez que una iniciativa que tomen todos los y las parlamentarias como Carol Cariola del PC que ha planteado estar en contra de los despidos, o diputados del Frente Amplio, de una ley que prohíba los despidos.
En este mismo sentido, para las y los compañeros que nos organizamos en el PTR, es fundamental defender nuestros puestos de trabajo con la unidad más amplia, pero también, avanzar a fortalecer la autoorganización de los y las trabajadoras. Nuestras condiciones laborales se han rebajado, tenemos situaciones como baños en pésimo estado, sobrecarga laboral, pésimas condiciones de infraestructura en salas y plantas y situaciones de hostigamiento constante a trabajadores y delegadas y delegados sindicales. Esto se suma a las distintas divisiones entre los dirigentes de nuestros sindicatos, donde todos comparten la estrategia sindical de la ex Nueva Mayoría de apostar incansablemente al diálogo social.
Necesitamos recuperar nuestros sindicatos para nuestras demandas e intereses, y avanzar a un sindicato único, sin jefes en nuestros organismos, que potencie la autoorganización y no los privilegios que entrega la empresa a quienes son parte de nuestras directivas, para pelear por batallas mayores, como la estatización bajo gestión de nosotros mismos del correo, es decir, que el Estado se haga cargo de invertir en nuestra empresa en vez de saquearla con los gobiernos de turno, pero que la producción y el sentido y al servicio de quién este nuestro trabajo lo decidamos nosotros, para esa batalla, necesitamos la fuerza de los trabajadores y organismos que nos pertenezcan.
Para nosotros está en juego forjar una nueva tradición entre las y los trabajadores que enfrente decidida y organizada los embates de la derecha y los empresarios acá en Chile y en el mundo, y esa pelea es la que los invitamos a dar.