Desde la masiva marcha nacional del 24 de julio, se impuso en el debate político nacional el cuestionamiento al sistema de pensiones privado, sobrepasando el proceso constituyente, el debate electoral y otros. Irrumpió con la movilización callejera, tal como la gratuidad y fin al lucro en la educación con las movilizaciones del 2011.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Domingo 7 de agosto de 2016
Gobierno, régimen y empresas cuestionados
En las encuestas, Bachelet y todas las instituciones siguen rozando el 20% de aprobación.
Los casos de corrupción siguen golpeándolos, ahora con la imputación de 30 personeros por el caso SQM.
La interpelación a Javiera Blanco expone la debilidad del Gobierno, pero desnuda también el circo parlamentario: un tira y afloja entre las dos coaliciones que impulsaron una de las causas de la tragedia: la privatización de hecho de los servicios del Estado, con el 90% de los hogares en manos de privados.
Las empresas salen de nuevo al ruedo con la colusión de dos laboratorios, esta vez a costa de la salud del pueblo trabajador.
El proceso constituyente cerró su fase participativa con los cabildos regionales en los que participaron solo 10.000 personas, acercándose a 200.000 en total, considerando los cabildos locales, provinciales, regionales y por medio de la web.
La inscripción de listas para las elecciones de la CUT el 25 de agosto refleja algo de todo esto: además de las 3 listas de la cúpula burocrática, la de la PC Bárbara Figueroa, el DC Nolberto Díaz, y el PS Arturo Martínez, se presentan otras tres: Una del MIR, llamada “Trabajadores al Poder”; Una segunda lista, encabezada por Andrés Giordano, independiente y presidente del sindicato de Starbucks, que incluye independientes y dirigentes de la Nueva Mayoría, llamada “A recuperar la CUT para las y los trabajadores”; y una la tercera lista, de la agrupación político sindical, Alternativa Obrera, llamada “Por una CUT para los trabajadores, independiente del gobierno y los empresarios”, con los dirigentes sindicales Edward Gallardo, de la Confederación de Trabajadores del Cobre y Sindicato SCM El Teniente - Rancagua, Antonio Páez, dirigente del Sindicato de Trabajadores Starbucks Coffee Chile, y Simón Bosquet, Presidente del Sindicato del Centro Cultural Gabriela Mistral, junto al apoderado de lista Raúl Muñoz, dirigente sindical del Hospital Barros Luco.
Aún con todo esto, en el Gobierno entraron en un pequeño debate, si la crisis actual es “institucional” (Lagos), de “gobernabilidad” (Marcelo Díaz), de “los políticos” (Insulza) o de “confianza” (Bachelet). Tapan el sol con un dedo. El motor de su crisis, está en los cuestionamientos continuos a todas las herencias de la dictadura, con métodos de la lucha de clases, y que les imponen agendas políticas que pretendían eludir.
Y así continúan: ahora, ante el aislamiento en que quedó el Gobierno por la reforma educacional, desistió de ganar legitimidad, y decidió dar “suma urgencia” al debate legislativo.
La imposición de una agenda
El grito de No+AFP resonó en todo Chile. Posterior a la movilización, el debate se extendió y nacionalizó. La propia Bachelet convocó a un comité especial de Ministros para discutir qué hacer, definieron pasar de determinar una “hoja de ruta”, ante la falta de acuerdos en la Comisión Bravo, a plantearse una “ley corta”. José Piñera salió con su torpe defensa del sistema privado de pensiones en televisión, ganando un amplio rechazo. Obligó a su hermano Sebastián a desmarcarse. La propia organización empresarial Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) conformó un comité para analizar cambios.
Una vez más, como fue el 2011 con el movimiento estudiantil, la movilización callejera, impuso la agenda política nacional, sobrepasando todas las discusiones que desde el Gobierno intentan imponer, o los circos que monta la derecha.
A diferencia del 2011 con el movimiento estudiantil, enraizado en las discusiones en las asambleas, en las movilizaciones en cada colegio y universidad, no tiene raíces orgánicas en las bases de los trabajadores. Pero si de agitó el debate entre las bases. ¿Se desarrollarán las movilizaciones nacionales? Está abierto. Dirigentes hablaron de un llamado a Paro Nacional. Hay que pasar de las palabras a los hechos. Como dijo El Mercurio, el sistema de privado de pensiones, con los 160.000 millones de dólares que se apropian de los trabajadores para invertir en sus empresas y en las Bolsas y acumular fabulosas ganancias, es una “columna vertebral” del “modelo”. No se podrán poner fin a este sistema que condena a la miseria después de una vida de trabajo explotado con el debate parlamentario ni comisiones de expertos. Con prepotencia, los “expertos” de las empresas explican que la crítica es por la “ignorancia” de los trabajadores. La ignorancia es de ellos, de la vida de miseria a la que condenan al pueblo trabajador, gozando de privilegios y fortunas a sus costillas. Por esto, este miércoles 10 hay que salir masivamente al cacerolazo callejero y preparar en cada asamblea sindical y estudiantil una nueva masiva movilización el 21.