Con un padrón de más de 1.300.000 personas habilitadas para votar, la provincia de Mendoza – el quinto mayor distrito electoral del país- culmina su jornada eleccionaria. La primera en votar fue la candidata del FIT Noelia Barbeito, seguida por el radical-Pro Alfredo Cornejo y el peronista Bermejo.

Sol Bajar @Sol_Bajar
Domingo 21 de junio de 2015
En una elección polarizada, las tendencias comienzan a indicar un margen ajustado de diferencia entre los candidatos referenciados nacionalmente con los presidenciables Daniel Scioli y Mauricio Macri.
Barbeito: la única candidata mujer de Mendoza
Entre los candidatos a la gobernación, la primera en emitir su voto fue la joven referente del Frente de Izquierda Noelia Barbeito (PTS-FIT), quien es la única candidata mujer de la elección mendocina. “Llamamos a darle la espalda a lo viejo”, dijo la candidata del FIT, y destacó que la fuerza que encabeza en la provincia “se ha convertido a nivel nacional en la expresión política de lo que comienza a cambiar desde abajo”, en referencia “a las miles de mujeres que han salido a la calle para decir `Ni una menos´, a la juventud que se organiza para enfrentar la precarización laboral y a las miles de familias trabajadoras y pobres que ven la necesidad de defender sus derechos más elementales frente a los candidatos del ajuste”.
Junto al diputado nacional y precandidato presidencial por el PTS-FIT Nicolás del Caño, Barbeito -quien obtuvo el 7,47 por ciento en las Primarias del 19 de abril-, se convirtió en estos meses en una de las figuras más destacadas de la izquierda mendocina, despertando una gran simpatía entre amplios sectores. Con una intensa actividad desde su banca como senadora provincial, la joven referente de la izquierda ha enfrentado los mitos de la política tradicional, trabajando codo a codo con las mujeres que en la provincia se organizan por sus postergadas demandas. Entre otros, su apoyo a la lucha contra las redes de de trata, su proyecto por la inmediata aplicación del Protocolo de Aborto No Punible y en defensa de la legalización y despenalización de esta práctica, para que no mueran más mujeres por abortos clandestinos, y la iniciativa presentada para exigir la sanción de la ley de Emergencia contra la violencia hacia las mujeres, impulsada a nivel nacional por Del Caño y el FIT, han despertado un gran apoyo entre miles de mendocinas, contrastando con los candidatos de la UCR-Pro y el PJ.
Tras los resultados de las primarias de abril, donde quedó posicionada como tercera fuerza provincial, y de las elecciones a la intendencia de la Ciudad, cuando el diputado Nicolás del Caño relegó al tercer puesto al peronismo, dejando al FIT como segunda fuerza, este domingo Barbeito se mostró confiada en que “el Frente de Izquierda realizará una nueva elección histórica”, aumentando su representación en la legislatura provincial y en los concejos deliberantes para seguir fortaleciendo todas estas luchas.
Dos variantes de una misma orientación social
Poco después de Barbeito emitía su voto el radical-Pro Alfredo Cornejo, quien encabeza las encuestas con el apoyo de un amplio abanico opositor que va desde los presidenciables Mauricio Macri, Sergio Massa y su referente Ernesto Sanz, al Partido Socialista, Libres del Sur y el procesista Partido Demócrata.
El intendente de Godoy Cruz y ex ministro de Seguridad durante la gestión del radical Julio Cleto Cobos, que aspira a suceder a Francisco “Paco” Pérez tras 8 años de dos gobiernos peronistas, se mostró confiado en los datos difundidos por diversas consultoras, que con mayor o menor margen lo postulan como seguro ganador en la polarizada elección medocina.
El candidato de Cambia Mendoza afirmó que “estamos ante un cambio de gobierno” y anticipó que si el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, gana las PASO de Cambiemos, hará campaña por él.
Por su parte, el candidato de Daniel Scioli, el peronista Adolfo Bermejo, aseguró que las encuestas no resultan confiables y afirmó que “podríamos estar en un empate técnico”. Bermejo, quien recibió durante la campaña electoral las visitas de la presidenta Cristina Fernández, el gobernador y candidato presidencial Daniel Scioli, su esposa Karina Rabolini y el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, se mostró esperanzado en el “compromiso adicional que pondrán los 12 intendentes peronistas” para dar vuelta el resultado.
Recordemos que las primarias de abril dejaron al radical Cornejo con 44,64 por ciento de los votos por encima de las tres listas peronistas en las que se impuso Bermejo. Hoy, los radicales afirman que tiene asegurado el triunfo por una diferencia superior a la que exhibieron en las PASO, mientras los peronistas confían en que acortarán la distancia y llegarán a un empate técnico, “estilo Santa Fe”.
“Llamamos a no perder el voto apoyando a los candidatos de los empresarios y el ajuste”, señalaba Barbeito el pasado jueves al cierre de su campaña electoral. “Son dos variantes de una misma orientación social que no tiene nada nuevo que ofrecer al pueblo mendocino”, afirmaba por su parte el precandidato presidencial del PTS-FIT Nicolás del Caño, quien agregó: “el voto al Frente de Izquierda sin dudas estará al servicio de fortalecer y renovar la lucha por las demandas más sentidas de los trabajadores, las mujeres y la juventud, no sólo en la provincia sino también a nivel nacional.”
La izquierda se prepara para una nueva elección histórica
En las primarias de abril la izquierda debió enfrentar diversas maniobras y operaciones políticas impulsadas desde el propio régimen y sus partidos, que fueron desde el adelantamiento y desdoblamiento de las elecciones, la suspensión del financiamiento y la contratación privada de los espacios publicitarios, el uso y abuso de la publicidad oficial y de los actos de gobierno para la difusión de las campañas hasta la desigual distribución de los spots televisivos, la conformación de decenas de colectoras y “listas fantasmas” y un importante caudal de robo y faltante de boletas durante el desarrollo mismo de los comicios, cuestión que este domingo volvió a repetirse. En una elección histórica, el FIT logró superar todas estas trabas y se posicionó como tercera fuerza hacia las generales que hoy se desarrollan en el quinto distrito electoral más importante del país.
Por estas horas, cientos de jóvenes, mujeres y trabajadores de la provincia que apoyan al Frente de Izquierda se preparan para encarar otra de las batallas más importantes que tendrá la elección mendocina: el cierre de las mesas y el recuento de votos, donde la defensa del voto a la izquierda volverá a ser una cuestión clave.
Superada esta batalla, todo indica que el Frente de Izquierda y su candidata a la gobernación conseguirán ampliar los resultados obtenidos en las PASO contra los partidos tradicionales del PJ y la UCR-Pro, siendo esta la primera vez desde 1983 que un frente de "extrema izquierda", como se la denomina en Francia, se enfrenta como único oponente al tradicional bipartidismo que gobierna la provincia desde el fin de la dictadura militar.