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Red Internacional
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Francia. La lucha continúa: miles de chalecos amarillos tras once semanas de protestas

Pese a los intentos del gobierno de Macron para desactivar las protestas de los chalecos amarillos, estos siguen saliendo a las calles de toda Francia. Ni el “debate ciudadano” ni la violencia policial y los ataques de grupos fascistas logran romper el espíritu de lucha. El próximo desafío: la huelga general del 5 de febrero.

Domingo 27 de enero de 2019 10:03

Después de 11 semanas, los chalecos amarillos continúan fuertemente movilizados en toda Francia, principalmente en ciudades como Toulouse, capital de la movilización, donde hubo más de 15 mil personas movilizadas. Junto a los chalecos amarillos, también marcharon los estudiantes, como lo vienen haciendo desde hace semanas.

El 15 de enero el presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó una propuesta destinada a ir socavando la fuerza de los chalecos amarillos en las calles. “El gran debate” consiste en organizar debates en todo el país alrededor de cuatro temas: Transición ecológica, la cuestión fiscal, democracia y ciudadanía, la organización del estado y los servicios públicos. Evidentemente la estrategia del gobierno no tuvo los resultados deseados, ya que el Acto XI de los chalecos amarillos demuestra que el movimiento sigue vivo.

La mayoría de los “chalecos” rechaza participar en las reuniones planeadas por Macron ya que el presidente afirmó que no va a cambiar el rumbo de su política de ajuste a los sectores populares. Como respuesta, los “chalecos” están organizando sus propios debates en asambleas populares en varias ciudades y regiones del país. En este sentido, ayer se vio un intento de coordinación nacional de estas asambleas, que se reunieron en una gran Asamblea de asambleas en Commercy.

Protesta en las calles

Nuevamente París fue el epicentro de las protestas, con miles de personas en las principales avenidas y en la zona del Arco del Triunfo.

Pero también la “ciudad rosa”, como se la conoce a Toulouse, le hace honor al apodo como “capital de la protesta”, como le dicen varios medios, con alrededor de 15 mil manifestantes en sus calles.

En Marseille, donde se manifestaron unas 4 mil personas, empezaron a cristalizarse, a nivel de las bases, elementos de convergencia entre los chalecos amarillos y los sindicatos. La CGT y Solidaire, marcharon junto a los “gilets jaunes” con la línea de construir esa unidad de cara a la huelga general llamada para el 5 de febrero.
También otras ciudades importantes de Francia tuvieron sus manifestaciones, como Le Havre, en Montpellier y Bordeaux, entre otras.

Y como ya es moneda corriente en Francia, la represión policial no cesa. Lejos de la retórica del gobierno que quiere hacer creer que tiene un “mejor” control de la violencia policial, vimos este sábado que el nivel de la violencia no disminuyó nada, como muestra el ataque recibido por Jerome Rodríguez, referente de los chalecos amarillos, al que un disparo le dio de lleno en el ojo y corre riesgo de perderlo.

En París, la policía lanzó gases lacrimógenos a los manifestantes en la Plaza de la Bastilla y blindados rodearon el Arco del Triunfo. La represión policial continúa siendo brutal, no sólo en París, sino también en otras ciudades como Bordeaux, Evreux, Lille. En estas 11 semanas de marchas han sido detenidas 2000 personas y otras 10 han perdido la vida por la represión policial.

Ataque a la columna del Nuevo Partido Anticapitalista

Sin embargo, no sólo a la violencia policial hay que referirse. También a la violencia de los fachos. En París, militantes de extrema derecha, pertenecientes a grupúsculos fascistas, atacaron la columna del Nuevo Partido Anticapitalista, NPA, hecho que fue fuertemente repudiado, tanto por los chalecos amarillos en la Asamblea de asambleas como por diversas organizaciones de izquierda, como Alternative Libertaire, Ensemble! y Sud PTT. Al mismo tiempo, en numerosas ciudades, como en Caen y Lyon, los eslóganes antifascistas eran repetidos en las columnas de los chalecos amarillos.

En la manifestación de este sábado se expresaron elementos importantes de polarización, con los ataques de la extrema derecha en distintas ciudades. Pero el ataque a la columna del NPA implica un salto ya que directamente apunta a la izquierda organizada políticamente.

Llamado a la huelga general ilimitada el 5 de febrero

Ante el llamado de la CGT a una huelga general para el próximo 5 de febrero, la cuestión de una medida de este calibre está planteada en el movimiento y a la orden del día. “Todos deben ir a la huelga general” explicaba un chaleco amarillo al diario Révolution Permanente.
“El objetivo es ganar, y es sólo a través de la huelga que bloqueará la economía. Necesitamos una convergencia total y detener la desconfianza entre las chalecos amarillos y sindicatos para hacer perder a Macron, las reivindicaciones son las mismas entre los sindicatos y los chalecos amarillos”, afirmaba un chaleco amarillo y miembro de la CGT.

Ese es el punto. La huelga general para pasar a la ofensiva y “hacer perder a Macron” y su gobierno de los ricos.