Los trabajadores exigen una solución urgente en la mesa laboral convocada para el 6 de julio. Las reuniones con los funcionarios no están sirviendo para avanzar con los reclamos. En la última el ministro reunión no sólo no hubo respuesta satisfactoria, sino que siquiera el propio ministro acudió a ella.
Martes 27 de junio de 2017 19:31
Fin de junio. El ambiente en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos está caldeado y no solo por las altas temperaturas. Los trabajadores de maestranza y mantenimiento nucleados en la Junta Interna de ATE sostienen desde hace 7 meses el reclamo por la recategorización del personal que percibe un salario muy por debajo de la línea de pobreza.
Las moléculas de agua se agitan adentro de la pava. Chuky apura unos mates y sale con un abrigo de más (se da cuenta en la parada). Lo esperan: un colectivo, el tren, otro colectivo y otro día de reclamo en el ministerio. Si Elena, su compañera, no sale a dejar curriculums (la despidieron cuando finalizo el período de lactancia hace unos meses) el viaje de 2 horas y 16 pesos termina en la sede de la calle Sarmiento del ministerio. De lo contrario, un desvío lo deposita primero en el jardín maternal donde concurre su pequeño hijo..
Los trabajadores están ahora a la espera de una posible solución en la mesa laboral convocada para el 6 de julio. La última reunión había transcurrido con un desplante del ministro a pesar de que este mismo había prometido su presencia y una respuesta satisfactoria al reclamo. Todo esto, luego de que se intentara un acercamiento con Garavano en una presentación en el Archivo Nacional de la Memoria. El pedido de reunión tuvo como respuesta la agresión de la custodia policial del funcionario.
Luego de que el conflicto se iniciara en algunos sectores, los trabajadores de maestranza se convocaron a una asamblea unificada en el mes de marzo para extender al resto de las dependencias del ministerio las medidas de fuerza; allí votaron realizar un quite de colaboración hasta tanto no se obtuvieran respuestas positivas por parte de los funcionarios.
Hasta la fecha se realizaron 7 reuniones entre los trabajadores y los asesores del ministro. En ninguna de ellas hubo un avance en la recomposición salarial, sino que, según un comunicado de la Junta Interna de ATE, "se buscó amedrentar a los trabajadores, romper con las medidas de fuerza y al mismo tiempo, dilatar el reclamo”.
Muchos trabajadores opinan que es necesario llegar al 6 haciendo una asamblea unificada de todas y todos los trabajadores del Ministerio para decidir qué medidas se llevarán adelante ante las maniobras dilatorias y las negativas de la gestión, rompiendo con la brecha absurda que existe entre trabajadores de Maestranza por un lado y administrativos por otro. La problemática de los salarios por debajo de la línea de pobreza o de salarios de sostenes de familia que no cubren la canasta básica es un problema de todo el conjunto de trabajadores del Ministerio. No hay manera de conquistar estos derechos legítimos sin un plan de lucha unificado con medidas progresivas donde el quite de tareas y las medidas de visualización sean tomadas por el conjunto.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos está sucio. El ministro y sus funcionarios tratan a los trabajadores como desechos. Hay que barrer estas injusticias y pelear contra los salarios basura. Si triunfan los trabajadores y trabajadoras del Ministerio de Justicia, el resto de los trabajadores de los demás ministerios estarán en mejores condiciones para enfrentar sus reclamos.