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Ciudad de México. La muerte de Bantú destapa problemas en el Zoológico de Chapultepec

El 7 de julio falleció Bantú, el único gorila macho de las tierras occidentales que habitaba en México, cuya especie está en peligro de extinción. ¿Qué causó su muerte?

Sábado 9 de julio de 2016

Bantú era un gorila de 25 años nacido en cautiverio. Majestuoso y sano, sería trasladado al zoológico de Guadalajara, para su reproducción con alguna de las dos hembras gorilas que ahí residen.

Los traslados de este tipo de animales se realizan bajo sedación, con algunos riesgos inherentes al procedimiento. Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente informó que Bantú sufrió un paro cardiorespiratorio tras despertar de la anestesia. En menos de 6 horas la noticia causó 12 mil comentarios en Twitter, lamentando el hecho y en 24 horas Arturo Rivera, director de Zoológicos de la Ciudad de México, fue cesado del cargo por esta causa.

Inmediatamente corrieron versiones que aseguraban la probable muerte de Bantú a causa de una sobredosis de anestesia. Pero la muerte de un animal de su tipo bajo cuidados de especialistas, no es tan simple y a continuación explicamos algunas posibles causas de su fallecimiento.

Posibilidades tras la muerte de Bantú

Existen dos primeras causas que pudieron haber provocado el deceso. Una de ellas sería la idiosincrasia farmacológica propia del primate, la cual está determinada genéticamente y es aparentemente normal que algunos individuos presenten complicaciones frente a un fármaco y para lo cual no hay una explicación particular.

La otra podría ser una sobredosis. Ésta es la menos probable, pues hay que considerar que Bantú era atendido por profesionales de experiencia y sus cuidadores, que actúan bajo protocolos médico-veterinarios internacionales para especies de su tipo y en peligro de extinción.

Otro motivo pudo ser un descenso en las constantes fisiológicas, que hubiese pasado desapercibido, junto a una probable hipotermia en algún momento del procedimiento.

Además, los animales salvajes ante una respuesta estresante, sufren cambios tanto en su comportamiento como fisiológicos, cuando se sienten en peligro, pudiendo comprometer su bienestar o incluso morir a causa de un shock. Aunque para esto también existe un manejo a base de tranquilizantes, que puede perder efectividad si el animal se siente muy amenazado.

El factor estrés es una circunstancia que puede causar ruptura masiva de la molécula llamada mioglobina, también por manejo inadecuado. Si esta ruptura se genera, el animal muere a consecuencia de coagulación intravascular diseminada.

Alguna de estas probabilidades u otras que tendrán que explicarse, pudieron haber generado el paro cardiorespiratorio a Bantú. Por ello es fundamental conocer la necropsia que se practicará.

La necropsia es un estudio en el que los médicos veterinarios forenses recolectan muestras de glándulas, hígado, riñones, órganos blandos en sí, además de someter segmentos de pulmones y otros órganos a pruebas mecánicas.

Posteriormente las muestras pasan a otra área de patología clínica fijados en formalina al 10 por ciento y son llevados a un proceso de preparación específica dependiendo del tejido.

Luego estas muestras pasan a su estudio histopatológico, donde deberán ser analizadas por personal veterinario especializado. Así, en un tiempo razonable, el resultado de la necropsia y causa de muerte de Bantú debería estar disponible en unos 10 días.

Indigna que el gobierno de la Ciudad de México anunciara que los resultados se darán a conocer recién dentro de un mes.

Bantú fue el último macho de su especie en México y ya no podrán ingresar más ejemplares al país, según la Ley General de Vida Silvestre, por lo que el tema se convierte en un problema mayor, donde el gobierno mexicano se muestra negligente e incapaz de resguardar y proteger a una especie en peligro de extinción.

Años de irregularidades en el zoológico de Chapultepec

El caso de Bantú no es el único, en marzo de este año, Lio, un chimpancé también en el zoológico de Chapultepec falleció tras convulsionar. Según denunciaron visitantes y organizaciones protectoras de animales, la atención de la emergencia se demoró 20 minutos, aunque la versión oficial fue que se cumplieron los protocolos y que recibió atención en 8 minutos.

Adriana Fernández, actual directora del zoológico de Chapultepec, que ya enfrentó antes escándalos por negligencia, ahora es cuestionada por la muerte de Bantú.

¿Hay suficientes cuidadores en la institución? ¿Están bien preparados? ¿Y respecto a los veterinarios, dan abasto para atender a todos los animales? ¿Cuentan con los insumos e instrumentos suficientes para brindar la atención veterinaria que se requiere?

Se sabe que, por ejemplo, hay una mala selección de especies vegetales en relación a las especies animales, que los pisos son inadecuados, que existe una evidente falta de espacio para diversas especies.

Además, cuidadores y veterinarios enfrentan el riesgo cotidiano de posibles ataques por parte de los animales, sin contar con seguros laborales que los protejan, así como los riesgos por la carga microbiológica que implica convivir con animales de un zoológico.

En 2015 se destinaron alrededor de 45 millones de pesos para la rehabilitación del zoológico de Chapultepec, en el marco de la creación del fideicomiso ProZoológicos creado para el “mejoramiento” de los tres zoológicos que posee la Ciudad de México: además del de Chapultepec, el de Aragón y el de los Coyotes. ¿Qué pasó con ese dinero?

René Aziz Checa, ligado a la polémica rueda de la fortuna que pretendieron instalar en el Bosque de Chapultepec y a la industria de los juegos mecánicos, es el empresario que encabeza el fideicomiso con el beneplácito de Miguel Ángel Mancera. El objetivo del mismo es diseñar un plan maestro con enfoque económico. O sea, hacer negocios con la exhibición de especies silvestres. Pero en el medio, ya se dieron al menos dos muertes recientes de animales del Zoológico de Chapultepec.