En estos días murió un celador del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid). Se llamaba Javier Ruiz Gallardo y tenía 52 años. Desgraciadamente, es otra víctima mortal de la precariedad laboral. El Hospital no le reconocía como personal ya que estaba "externalizado".
Miércoles 13 de mayo de 2020
Javier hacía días que tenía síntomas compatibles con el Covid19 y además era diabético. Pero iba a trabajar sin decir nada porque este mes se le acababa el contrato y tenía miedo de que no se lo renovaran. Él tenía miedo de que si cogía la baja se quedara sin la renovación y en la calle.
Trabajaba para la subcontrata Onet y hacía tiempo que estaba con sucesivos contratos temporales en varios hospitales de la capital. Onet Ibérica le había hecho un contrato como personal de limpieza pero en realidad hacía las tareas de celador. Esto lo hace con todo el personal.
No es la única persona que murió. También murió una señora que hacía tareas de limpieza. Las condiciones de seguridad son casi inexistentes. Tienen una mascarilla que les debe durar 5 días y siempre usan una bata reutilizada. Estas son las condiciones en las que trabajan.
Cuando una persona lee esto, ¿que puede pensar de los políticos que aplauden a las 8 de la tarde? ¿De los responsables de los hospitales que subcontratan? ¿De los ministros y consejeros que dicen que contratan más personal, pero despiden ahora que el Covid genera tantos contagios?
Cuando uno lee esto no puede menos que recordar las cifras millonarias que el Presidente Sánchez dice que están invirtiendo, o recordar los anuncios de los millones de mascarillas de papel que Ayuso o Torra dan "gratuitamente". La realidad es que nos arriesgamos día a día en el trabajo sin medidas de seguridad e higiene básicas.
Es el cinismo de los gobernantes y responsables que pintan la vida de rosa, mientras nos obligan a trabajar hasta la muerte, arriesgando la salud física y mental. Que dan millones a las grandes empresas y migajas a los trabajadores. En estos días trabajadores del hospital Parc Taulí denunciaban que habían cobrado en abril menos de mil euros.
Aprovechamos la cercanía al día internacional de las enfermeras para reivindicar que todo el personal sanitario debe decidir cómo gastar el presupuesto del sector, para reivindicar condiciones dignas para todos y salarios dignos como decían sus trabajadores y trabajadoras delante del Hospital Clínico de Barcelona.
Tenemos que pensar que en lugar de salir a aplaudir a las 8 en los balcones, tendremos que apoyar al personal sanitario ante las puertas de los hospitales hasta que tengan condiciones dignas de trabajo. Basta de muertes en los lugares de trabajo.