Apuntando hacia la juventud, las mujeres y los adultos mayores, la nueva propuesta de Allamand busca mayor flexibilidad laboral.

Ricardo Rebolledo La Izquierda Diario
Jueves 28 de junio de 2018
Ayer se reunían en cita oficial, el Senador Andrés Allamand y el Ministro del Trabajo y Previsión Social Nicolás Monckeberg, ambos de Renovación Nacional, donde el primero le presentaba su propuesta de flexibilidad laboral, especialmente sobre el trabajo de jóvenes, mujeres y adultos mayores.
La propuesta apunta, a una mayor precarización del trabajo, en especial en aquellos sectores con menos acceso a derechos laborales.
Es que el nuevo plan entregado busca darles herramientas a los empresarios para poder generar mas contratos basura, temporales y/o rotativos.
A dichos del ministro: "creemos que si hay algo que Chile necesita hoy día con mucha urgencia, es que seamos capaces de adaptar nuestras jornadas. Los empleos están cambiando, en Chile y en el mundo, y los países que mejor han enfrentado este cambio en el tipo de empleo son aquellos que pueden adaptarse más rápidamente a estas realidades.”
El discurso de la adaptabilidad al mercado
La adaptabilidad al mercado solo tiene un beneficiario, los empresarios. Es que un mundo como el nuestro dónde el mercado se rige por la competitividad, el objetivo número uno siempre será el trabajador. La precarización laboral es la salida para la empresa, para ganar rápida competitividad.
Ya tuvimos el ejemplo de el cierre de Maersk, donde sus dueños, entre otras cosas aludían a la competencia de las empresas chinas, claramente una señal a empatar las condiciones laborales con los superexplotados obreros chinos.
Las propuestas de Allamand apunta a eso. Una manera para que el empresario adquiera mayor control sobre el horario de las y los trabajadores, así como el contrato basura que este puede generar, evitando así, un contrato "pleno" con todas las seguridades sociales.
El incentivo perverso
La ley que propone Allamad es un verdadero incentivo perverso, porque a la luz de la decisión de quien tiene el poder sobre la hora de trabajo, es una relación desigual entre el empresario y el trabajador, no es una la libre decisión entre dos partes, aunque la ley lo diga.
Y es aún mucho peor, porque a los sectores donde apunta la ley, a los jóvenes, estudiantes, mujeres y adultos mayores, son aquellos sectores donde más pesa el poder del empresariado, donde tiene más relacion de fuerzas, es ahí donde históricamente existe mayor indefensión ante el abuso patronal.
Estas son las tres propuestas principales:
Una propuesta para aumentar las ganancias empresariales a costa de la flexibilización del trabajo. Esto, en el marco que el gobierno ha puesto en discusión el Proyecto de Estatuto Laboral juvenil, que varios sindicatos ya han salido a rechazar. O la ley de tele-trabajo o "trabajo a distancia" principalmente hacia las mujeres trabajadoras.
Para enfrentar estos ataques que se vienen anunciando lentamente, los trabajadores debemos prepararnos en cada lugar de trabajo y en nuestras organizaciones sindicales para que no pase ninguno de estos ataques, preparando un gran movimiento de la juventud y las mujeres trabajadoras, junto al movimiento sindical, para enfrentar en las calles y organizados estos ataques que prepara el gobierno y los empresarios.