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Red Internacional
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Entrevista. “La pandemia agudizó la precariedad que teníamos en el Gobierno porteño”

Entrevistamos a Nadia Polanco, secretaria general de ATE Promoción Social del Gobierno de la Ciudad, que nos cuenta como es hoy la situación en los hogares de niñez donde están apareciendo varios casos positivos por Covid. También hace una recorrida por la precariedad de las políticas públicas en la Ciudad y analiza el intento de cierre del hogar Eva Duarte para adolescentes.

Domingo 21 de junio de 2020 19:19

En esta última semana explotaron los casos positivos por Covid-19 en los hogares de niños, niñas y adolescentes donde se venía trabajando sin todos los insumos sanitarios necesarios y con protocolos impracticables por el propio funcionamiento de estos espacios. A raíz de esto entrevistamos a Nadia Polanco, Secretaria General de ATE Promoción Social, sector que abarca las direcciones de niñez y adolescencia; de mujer; y de adicciones, y que forman parte del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad.

En los últimos días dieron positivos de Covid-19 varios niños, niñas y trabajadores en los hogares de niñez de la Ciudad. ¿Cómo es la situación actual en estos lugares?

La situación que estamos viviendo ahora en distintos espacios convivenciales es muy alarmante, porque han aparecido los primeros casos positivos por Covid. Además se están propagando con mucha rapidez debido a que no se han tomado las pautas establecidas por el Ministerio de Salud. Hubo errores respecto a la aplicación de los protocolos y respecto a detectar el mapa de contactos estrechos para poder tomar las medidas de aislamiento correspondientes, que en muchos casos se hizo de manera artesanal sin el aval de salud. También complejidades respecto de la desinfección correcta y permanente de espacios comunes (como baños y cocinas) compartidos por mucha gente como en los hogares, que estuvo casi ausente. El incorrecto accionar sumado a la precariedad existente de los andamiajes institucionales que deberían estar preparados para dar respuestas acordes en este momento, agravaron aún más la situación. Lo que no va a cambiar si no se toma la decisión política de dejar de improvisar y encarar con seriedad la pandemia, proveyendo mayores partidas presupuestarias.

Un punto clave es la falta de personal histórica. La rotación de trabajadores en función del faltante, derivó en mayores contagios.Y ahora, por el mismo motivo, hay presiones para reincorporarse a trabajar antes de lo que dispone la autoridad sanitaria. Las contrataciones de personal propio, no tercerizado, e idóneo, es urgente. El ahorro del Larreta son nuestras vidas en juego y las de las personas a las que acompañamos.

Se han ejercido amedrentamientos y presiones para que se vuelvan a tomar tareas sin que se terminen de ejercer distintas cuestiones vinculadas a los cuidados sanitarios correspondientes, o desconociendo los procesos dictados por las autoridades sanitarias.

Los lugares que hoy se encuentran más afectados por esta situación son algunos hogares donde se alojan niños, niñas y adolescentes. Que recordemos que si se encuentran en estos espacios tienen que ver que han sido privados de los cuidados parentales y que en este momento no cuentan con otras referencias familiares, afectivas, significativas adultas que puedan quedarse a cargo de su cuidado. Por lo cual este cuidado y esta protección deberían estar garantizados en estas unidades convivenciales. Sin embargo una y otra vez, como ya hemos denunciado pertinentemente, quedan al descuido por el propio estado que es quien debería garantizar medidas acordar para su bienestar.

Veníamos insistiendo desde la organización gremial para que se cumpla todo lo que debería tener para hacer frente a la pandemia. Esto es: espacios de transición donde poder cambiarse la vestimenta y desinfectar los objetos personales cuando se ingresa al lugar de trabajo, poder tomarse la temperatura, contar con los equipos personales adecuados. Muchas de estas cuestiones fueron negadas por la gestión. Tardaron mucho en poder proveerse para garantizar la salud de las y los trabajadores así como de las poblaciones alojadas y muchos de estos materiales fueron suplidos por la organización gremial ante la ausencia absoluta de la gestión.

Tampoco se contó con procesos de formación, lo que hizo que se tomaran determinaciones incorrectas de cómo proceder dentro de los espacios convivenciales. Las únicas capacitaciones que se mantuvieron fueron de procesos de autoformación y articulaciones que fuimos haciendo con la junta interna con una epidemióloga y otras personas con capacidad concreta para acompañar a como dar respuestas en estas situaciones. Y a partir de estos procesos formativos se pudieron frenar en muchos casos decisiones que iban totalmente en contra de las disposiciones sanitarias. Es decir que las trabajadoras y trabajadores pudieron tener herramientas que pudieron frenar la avanzada de desidia que se intentaba hacer desde la gestión.

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Asimismo es importante denunciar que ante los primeros casos no se tuvieron en cuenta cuestiones elementales que también venían denunciando desde la organización gremial que tiene que ver que haya garantía de transporte alternativo al transporte público y espacios para hacer el aislamiento. En muchos casos nuestros compañeros y compañeras no cuentan con la posibilidad de hacerlo, ya sea por las características de la vivienda no son acordes para realizar el aislamiento de forma adecuada o porque conviven con otra población de riesgo. Esto lo dijimos desde el día uno que se ignoró y tuvo que realizarse una improvisación absoluta en el momento que se desatan los primeros casos positivos y con mucha insistencia de parte de nuestra junta interna porque era negado como parte de las cosas que debía ser garantizado por la gestión.

Después cuestiones fundamentales que tienen que ver con una desarticulación absoluta con el Ministerio de Salud. Los protocolos tardaron muchísimo en bajar y cuando llegaron eran muy genéricos y no se adecuaban a las situaciones concretas que suceden en el día a día dentro de los espacios de trabajo. Para ello se acompañó también desde la Junta Interna para promover para que se generen planes de contingencia específicos de cada lugar de trabajo que pueda adaptarse a la realidad cotidiana que se vive en estos lugares. Y al día de hoy continúan desactualizados estos protocolos. Aún se adeudan los testeos masivos, prometidos en esta última semana, sin fecha de implementación al momento..

¿Cómo era la situación previa a la cuarentena en estos hogares?

La situación previa a la pandemia tiene que ver con la denuncia histórica que venimos realizando con respecto a la precarización en las políticas públicas vinculadas a la atención a las poblaciones más vulnerables de la ciudad así también con la precariedad laboral. Para nosotres, en tanto Junta Interna de Ate Promoción Social, la emergencia no se ha presentado con la pandemia. Sino que lo que hizo esta fue agudizar y recrudecer las ya precarias condiciones en que veníamos desempeñando nuestras tareas cotidianas. Con muchísimo compromiso y dedicación pero hay una confusión muy fuerte con respecto en tomar esta tarea como un voluntariado, hablando de cuestiones como la vocación para tratar de este modo licuar las responsabilidades que tiene el estado. Por un lado como empleador negándonos en muchos casos derechos laborales establecidos en los marcos legislativos actuales a partir de que hay un grueso de compañeros y compañeras que se encuentran hoy contratades en modalidad fraudulentas como la locación de servicio o asistencia técnica vía tercerización de la UBA. Hay compañeras y compañeros en primera línea que están desarrollando sus tareas sin tener ART, obra social, y sin posibilidades de tener un marco de protección frente a las tareas que están realizando de esta manera. Por otro lado lo que tiene que ver con la emergencia vinculada a las políticas públicas.

Venimos sufriendo un deterioro y un vaciamiento sistemático de todo tipo. Este es un punto clave en este momento porque ya veníamos denunciando dos cuestiones que se unifican en una misma problemática: los lugares donde más abunda las contrataciones fraudulentas de contratación y donde hubo una merma importante de personal sin que hayan puesto los reemplazos correspondientes desde la gestión, justamente son los efectores convivenciales que hoy están dando la batalla en el frente. Estos son los refugios para víctimas de violencia y de trata, los hogares de niñas, niños y adolescentes, los paradores, centros de día, y centros de noche. Entonces estamos hablando de que se suma a la terrible situación precaria que se venía atravesando en estos lugares la llegada de una pandemia.

¿Cuáles son las respuestas del Gobierno de la Ciudad frente a este avance del virus en dispositivos convivenciales?

Las respuestas que estamos recibiendo por el Gobierno de la Ciudad comandado por Rodríguez Larreta y por parte de nuestro Ministerio a cargo de María Migliore tienen que ver con hacer oídos sordos a las demandas que venimos planteando. Muchas históricas y otras de este contexto como la falta de elementos de protección o de lugares alternativos para el aislamiento, protocolos actualizados, movilidad, acompañamiento con supervisiones externas para aliviar el stress traumático. Y es urgente la necesidad de un plus por tareas críticas que revalorice nuestras tareas en esta coyuntura. Así como también promover la estabilidad laboral y recomponer los salarios. Tenemos compañeres en primera línea con contratos basura tercerizados, sin derechos laborales, con sueldos de miserias, sobreexigides ante la situación actual.

Cada una de estas cosas hay que pelearla y arrancarla sin que haya una previsión y que se tenga en cuenta por parte de la gestión las medidas de cuidado. Hay que decir también que la situación es muy dura no solo para los que desempeñan en las unidades convivenciales sino también para compañeros que están realizando teletrabajo. Y no es cualquier teletrabajo, porque son tareas remotas para atender situaciones muy complejas. Programas hoy tienen tareas para atender a niños, niñas y adolescentes en situaciones de explotación sexual, programas de trabajo territorial para el abordaje a distintas situaciones de vulnerabilidad de derechos, o casos muy tremendos como las compañeras de la línea 144 que se encuentran en sus casas atendiendo solas desde sus teléfonos personales.

No solo ponemos un punto de atención sobre la posibilidad de que se siga incrementándose la precarización de las condiciones de empleo a partir de la imposición de estas condiciones de trabajo remoto. Sino que además que no se cuenta con ningún tipo de amparo respecto a las tareas que se están realizando, tanto en su acompañamiento más subjetivo de todas las cuestiones que se atienden de muchísima gravedad sin tener apoyo por parte de las autoridades responsables, así como tampoco para poder dejar garantizados todos los materiales con los que venimos trabajando así como teléfonos, conexión a internet, computadoras, etc.

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Y por otro lado para los equipos territoriales también tuvimos que pelear fuertemente para que se reconociera que estos compañeros también debían tener protocolos acordes, que al día de hoy se adeuda. El único protocolo no se amolda en absoluto a estas tareas. Así también se tuvo que pelear para conseguir los elementos de protección personal para realizar las tareas en territorio. Esto además se entrecruza con las situaciones terribles de las respuestas que da Larreta de carácter punitivo y represivo para las poblaciones más empobrecidas y obviamente desoyendo y desdibujando el rol que tendríamos que tener en este momento, jerarquizado frente a las tareas de cuidado cuando no se están ejerciendo partidas presupuestarias de emergencia para poder hacer frente a esta crisis, que no es solo sanitaria, sino que también es socioeconómica. Se votó una ley de emergencia hace poco supuestamente para poder transferir mayor presupuesto a las áreas esenciales, lo cierto es que no vimos ninguna inyección presupuestaria en este momento ni se refleja en nada.

En estas semanas también conocimos el intento de cierre por el GCBA del hogar Eva Duarte. ¿Cómo es la situación actual del hogar?

Respecto a la situación del hogar Eva Duarte podemos leerlo como una expresión concreta del tipo de respuesta que da el GCBA. Es decir lo que veníamos nombrando como vaciamiento y deterioro sistemático de las políticas públicas respecto a las poblaciones más vulnerables. El hogar Eva Duarte es el único dispositivo convivencial que aloja a adolescentes con sus hijos o hijas o que se encuentren cursando un embarazo. Bajo criterios mentirosos vinculados a supuestos cuidados de la salud se anunció una mudanza que desde la organización gremial y los equipos de trabajadoras del hogar lo entendemos como un desalojo, ya que es una decisión que se tomó de forma arbitraria y unilateral por parte de la gestión. Se plantea que el espacio comparte instalaciones en el mismo predio donde está el hogar San Martín donde se aloja a población de la tercera edad, y bajo esta excusa se quiere sacar de ahí a las adolescentes que hoy están viviendo allí y llevarlas a otros lugares donde se atiende otras situaciones de violencia de género.

Y esto lo vemos sumamente complejo y preocupante, porque por un lado los distintos lugares que se querían usar como alternativa para el alojamiento de estas jóvenes con sus hijes ya están en su capacidad máxima. Recordemos que este es un momento muy duro donde se ve cómo cobra fuerza las situaciones de violencia de género de una forma mucho más terrible por las consecuencias que trae el aislamiento para mujeres y disidencias que ya venían atravesando situaciones de violencia de género. Y por otra parte se pone el riesgo la continuidad del proyecto institucional al dividir los equipos y no dejar que continúe toda una experiencia y recorrido a lo largo de todo este tiempo. Estamos hablando de alojar en términos mucho más amplio con la construcción de vínculos afectivos y de confianza, a partir de los cuales se puede trabajar con las chicas. Esto es imprescindible para el desarrollo de tareas de estas características.

Porque además de lo del desalojo ya veníamos arrastrando una situación muy complicada que tiene que ver con que a las chicas que habían egresado del hogar porque no habían podido sostener en ese momento las medidas de aislamiento por los vaivenes propios que tienen cualquier proceso que está atravesado por situaciones de violencias machistas. Las chicas se había ido del hogar y desde la gestión se les negó el ingreso a estas jóvenes al Eva Duarte, con lo cual algunas siguen viviendo en el contexto de violencia en donde ya se encontraban, una irresponsabilidad absoluta por parte del Gobierno de la Ciudad. Otras fueron alojadas en espacios alternativos pero no están nada conformes con los lugares y donde se sienten desprotegidas porque no están con los equipos de trabajo donde habían construido relaciones afectivas.

Además hay una puerta lateral en el hogar que podría habilitarse para por un lado reforzar las medidas de cuidado y por otro lado sería una alternativa para que las adolescentes puedan contar con la posibilidad de volver a ingresar al hogar. Con lo cual se hace sumamente evidente que lo que hace el GCBA es literalmente cerrarles la puerta en su cara a las adolescentes con sus hijes que se encuentran atravesando violencia machista, revictimizándolas, al tener políticas publicas expulsivas.

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Me parece muy interesante resaltar que en este contexto contamos con una certeza muy firme que tiene que ver con nuestra fuerza de trabajo que ponemos todos los días con mucho compromiso en los distintos espacios donde nos desempeñamos. Donde vamos a seguir promoviendo todas las acciones para generar todos los cuidados para la población con la que trabajamos pero también para nosotres, trabajadoras y trabajadores. Una fuerza de trabajo que no es individual, es colectiva, compañera, solidarias, que está dispuesta a dar la batalla hasta las últimas consecuencias para revertir el estado de precariedad de nuestras condiciones de empleo y también la precariedad de las políticas públicas. No vamos a ser cómplices del Gobierno de la Ciudad para que las políticas públicas sean precarias, pobres, desmanteladas y desintegradas para las poblaciones más empobrecidas de la Ciudad de Buenos Aires, cuando la ciudad es una de las más ricas de América Latina. Así que sepa Rodríguez Larreta y la ministra María Migliore y todo su equipo, que acá seguimos respirando lucha.