Los trabajadores de la aerolínea española convocan paros de noviembre a enero, exigiendo a la empresa una subida salarial que haga frente a la subida de precios, a la que se suma un sector de “handling” ligado a la compañía irlandesa.
Carlos Rubio Madrid
Lunes 24 de octubre de 2022

Foto: EFE/EPA/ROBIN VAN LONKHUIJSEN
Los tripulantes de cabina de Vueling convocan huelga en una de las mayores aerolíneas del país, llamando a paros de viernes a lunes y festivos a partir del próximo mes, que se extenderán hasta enero.
Los trabajadores reclaman una subida salarial acorde a la subida de precios, que se suma a las condiciones de precariedad que viven en el sector desde antes incluso de la pandemia. Desde Stavla (Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelos de Líneas Aéreas), convocante de los paros, junto con los representantes sindicales exigen una subida salarial del 13,4%, ante la ridícula propuesta de un 2% que ofreció la compañía.
“No podemos seguir inmersos en la situación de precariedad en la que estamos”, declaran representantes de Stavla. Mientras tanto, la aerolínea lejos de recular y ceder a las demandas de los trabajadores, las califica como “inviables”, defendiendo que “no es el momento de dividirse” y criticando que los trabajadores vayan a la huelga.
Con la plantilla de Vueling, son cada vez más los trabajadores del sector aéreo que van a huelga. En Ryanair, aerolínea en la que llevan dándose huelgas sucesivas desde verano, se suman los trabajadores de “handling” en 7 aeropuertos, con paros que empezarán el próximo 28 de octubre y se extenderán hasta el 7 de enero.
Esta convocatoria, lanzada por algunos representantes de CCOO no está respaldada por la propia dirección del sindicato, tras el acuerdo que hicieron con la empresa, lo que ha impedido que se extienda a más aeropuertos. “Desde la secretaría general se ha enviado una carta que es una total aberración porque atenta contra la acción sindical legítima de los delegados electos. Es una carta de desesperación, de quién ha negociado algo a espaldas de nosotros sin ni tenernos en cuenta ni habernos informado (por el acuerdo con los TCP) y ahora estas son las consecuencias. Unos han aguantado la presión y no han sucumbido al miedo, pero otros no, y el primer efecto es el fraccionamiento entre nosotros mismos”, exponen fuentes entre las bases.
La inflación, que este año 2022 ha rebasado el 10% y que venía acumulando más de un 6% el pasado año, ha sido la gota que ha colmado el vaso para los trabajadores del sector, que ya no solo acumulaban unos salarios congelados, sino muchas otras demandas, intensificadas con el COVID.
ERTEs y EREs continuos, largas jornadas y horas extras no remuneradas, ausencia de personal para cubrir los servicios requeridos… En resumen, temporalidad y precariedad generalizadas en un sector demandante, que han llevado a que a nivel europeo se hayan desencadenado desde hace varios meses numerosas huelgas, tanto en el personal de aerolíneas como Ryanair, Easyjet, Lufhtansa, Air France, SAS o Iberia Express por nombrar algunos ejemplos; como en el personal de tierra o las diferentes subcontratas que proporcionan servicios indirectos, desde el personal de limpieza de los aeropuertos hasta los controladores.
Desde Izquierda Diario, apoyamos las movilizaciones y los paros que se sucedan en cada una de las plantillas del sector. Por una indexación de los salarios al IPC y contra la pérdida de poder adquisitivo. Contra la precariedad y la temporalidad que ofrecen las aerolíneas y las subcontratas del sector, la única manera de afrontarlo y salir ganando es por medio de la lucha.