Durante la noche del domingo, la Policía Nacional desalojó de manera ilegal el CSO La Trinchera, en el número 93 de la calle Infanta Mercedes de Madrid.

Diego Lotito @diegolotito

Lucía Nistal @Lucia_Nistal
Martes 20 de junio de 2017
Foto: @AntifaMadrid
Siete personas fueron detenidas, una de las cuáles tuvo que ser atendida por los servicios médicos por un traumatismo craneoencefálico debido a la violencia utilizada por los agentes durante el desalojo y otra ingresada y operada de urgencia por serle negado el tratamiento teniendo una afección cardiaca. El resto de las personas que se encontraban dentro del centro durante el desalojo también han sufrido múltiples agresiones por parte de la Policía.
En horas de la tarde del lunes las personas detenidas, entre ellas un menor, fueron dejadas en libertad con cargos. Se les acusa de usurpación y de atentado contra la autoridad agravado por el uso de objetos peligrosos.
Cientos de personas, tanto independientes como pertenecientes a colectivos, respondieron a la convocatoria para esperar a los detenidos en los juzgados de Plaza Castilla, en el marco de un impresionante dispositivo policial que, continuando con la intimidación y criminalización, llevó a cabo decenas de identificaciones realizadas a las personas que se encontraban en bares cercanos o calles próximas a los juzgados.
7 detenciones confirmadas.
Todavía sin noticias del compañero en estado grave.
Sólo sabemos que presenta un traumatismo cráneo-encefálico pic.twitter.com/wo5vzXcN0l— Antifa Madrid (@AntifaMadrid) 18 de junio de 2017
En un comunicado ante el desalojo hecho público el lunes por la noche, la Coordinadora Antifascista de Madrid ha explicado que el colectivo decidió “liberar hace escasamente una semana el edificio situado en la Calle Infanta de las Mercedes Nº 93, espacio que se encontraba en situación de abandono. Bajo el nombre de CPO La Trinchera, comenzamos un proyecto de rehabilitación para poder darle un uso productivo a través de reivindicación y lucha política, llena de rebeldía y de unidad, para combatir a la barbarie fascista que asola nuestros barrios desde siempre, y ante los cuales la ley no actúa.”
“Este proyecto se ha visto truncado la noche de hoy por la actuación de los cuerpos de represión del Estado español, los cuales han irrumpido de manera violenta e ilegal en el CPO La Trinchera, deteniendo a un total de 7 militantes antifascistas entre los que se encuentra un menor de edad, e incluso provocando un traumatismo cráneo encefálico a uno de ellos”, denuncia la Coordinadora en el comunicado. Sin embargo, afirman, “nuestras reivindicaciones permanecen intactas y continuaremos ejerciendo la acción directa frente a la impunidad otorgada al fascismo, luchando abiertamente contra todas aquellas personas que intentan promulgar el odio y la intolerancia en la clase trabajadora.”
Estos son los resultados del desalojo ILEGAL, sin órden de #TrincheraResiste
¡BASTARDOS!@_ju1_ @juancarlosmohr pic.twitter.com/Fw6nx0ChNq— Antifa Madrid (@AntifaMadrid) 20 de junio de 2017
En declaraciones a Izquierda Diario, una integrante del colectivo que liberó el espacio ha afirmado que La Trinchera “pretendía enfocarse a todas las edades, a la participación e inclusión de los barrios con actividades y talleres, para luchar conjuntamente contra la desigualdad e injusticias que nos definen. Pero “esta labor social, cultural y educacional se vio truncada”, afirma la joven activista, cuando “de forma violenta y espantosa empezaron, sin mediar palabra, a golpear la puerta con un ariete entre numerosos policías (más tarde nos enteramos de que entraron aproximadamente 54 antidisturbios cuando nosotrxs éramos entre 14-17 personas)”.
“Muchxs de los compas nos fuimos desperdigando por las escaleras del edificio, planta por planta debido a la brutalidad empleada”, continua el testimonio. “En cuanto decidíamos rápidamente que hacer para no recibir una brutal paliza, a pesar de estar con las manos en alto y sin ninguna actitud violenta, les daba igual, a medida que iban entrando y entrando, iban pegándonos porrazos, pisándonos… así hasta ocasionar graves lesiones a compañeros que han tenido que estar hospitalizados en la noche de ayer. Cuando intentaba junto con otrxs compas bajar para ayudar a nuestros compas era imposible... por lo que nos encontraron a mí y a otras compas dadas de la mano esperando una brutal paliza como al resto.”
Según relatan en un nuevo comunicado de la Coordinadora Antifascista publicado al cierre de esta edición, los policías que les detuvieron, “conocían sus nombres antes de incluso identificarles, a pesar de que ninguno de ellos tiene antecedentes y no viven en Madrid capital. Curiosamente también, todos eran del mismo pueblo, Alcobendas, lo que muestra que estamos ante una caza de brujas y los policías sabían previamente a quién tenían que detener.”
“Una vez esposados en el suelo, los detenidos siguieron siendo golpeados, estando alrededor de una hora tumbados en el suelo, recibiendo amenazas y golpes si miraban a los agentes para que no pudieran identificarles”, continúa el testimonio.
Una vez en la comisaría, “los malos tratos no cesaron”, aseguran desde la Coordinadora. Les tuvieron “cinco horas sentados en unos bancos, sin poder hablar entre ellos, sin beber agua, mirando al suelo y con los grilletes fuertemente apretados (lo que provocó que uno de ellos perdiera la movilidad de parte de los dedos durante dos días). Transcurridas estas horas llegó el SAMUR a comisaría, atendiendo a los detenidos con un trato totalmente deficiente, rozando la omisión del deber de socorro. Uno de ellos, que tiene problemas cardíacos, estaba sufriendo taquicardias en ese momento, y no recibió la asistencia médica pertinente, teniendo que ser ingresado nada más salir del juzgado de declarar, y operado de urgencia al día siguiente. A los detenidos que tenían brechas en la cabeza no les dieron puntos de sutura, para evitar así, que estas lesiones sean consideradas graves jurídicamente hablando.”
La impunidad con la que actuaron los policías durante el desalojo es equiparable a la indignación que genera semejante atropello. Como sostiene el comunicado de la Coordinadora Antifascista de Madrid antes citado, “mientras se protegen y toleran espacios neonazis como el Hogar Social Madrid, el movimiento antifascista en su conjunto es hostigado por los aparatos represores del Estado español para evitar que se continúe organizando en las calles y pueda darse una respuesta firme y combativa frente al auge del fascismo. Pero traemos malas noticias para el sistema: no vamos a vencernos. Su represión jamás acabó, ni acabará con la legítima lucha antifascista, la cual ha estado presente tras varias rendirnos. Madrid resiste y resistirá, sin ceder ante la brutal violencia que nos ejerce el Capital, ayudándonos así a alimentar la solidaridad y la unidad en los barrios obreros, combatiendo sin rendición durante todos los obstáculos que nos impongan.”
La CGT ha adherido al comunicado de la Coordinadora Antifascista de Madrid tras el desalojo de La Trinchera y la represión de sus militantes, condenando “la actuación de los cuerpos represivos del Estado español contra quienes resisten al capital fomentando redes de solidaridad y apoyo mutuo, y exigimos la inmediata puesta en libertad de las detenidas por entender que al fascismo se le combate sin vacilación.”
Desde la CRT y Pan y Rosas sumamos nuestra adhesión y solidaridad con las compañeras y compañeros detenidos y repudiamos el accionar policial y la brutal represión. ¡Basta de persecución y criminalización a las y los luchadores!

Diego Lotito
Nació en la provincia del Neuquén, Argentina, en 1978. Es periodista y editor de la sección política en Izquierda Diario. Coautor de Cien años de historia obrera en Argentina (1870-1969). Actualmente reside en Madrid y milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.