Ocho de cada diez puestos creados en el primer trimestre del 2018 corresponden a trabajadores no registrados y cuentapropistas, según surge de informes oficiales.

Marce Arcb Trabajador de aplicaciones/ estudiantes de letras en la UNPSJB Trelew. @ArcbMarc
Lunes 14 de enero de 2019 23:11
Las patronales tienen distintas formas de precariedad laboral entre las cuales pueden optar. Por ejemplo, la inexistencia de contrato laboral (trabajo en “negro”); la firma de contrato por tiempo determinado; la ausencia de aportes a la seguridad social y de otros componentes remunerativos establecidos por ley (vacaciones, aguinaldo, asignaciones familiares) o por convenio; la existencia de múltiples empleadores; la no afiliación sindical.
Con los últimos datos del Indec, en la Argentina hay un total de 20.383.000 puestos de trabajo, 10.774.000 están ocupados por asalariados formales, 4.610.000 por no registrados 4.999.000 por cuentapropistas.
La tasa de empleo para las mujeres menores de 29 años es de 31,2 % y para los hombres de 48,7 % y si lo comparamos con respecto a los adultos mayores de 30 años vemos que dichas tasas aumentan a 60,7 % y 89,4 %, respectivamente. Lo que demuestra que no solo las tasas de empleo en los jóvenes son más bajas, sino que también hay una clara diferenciación en el género.
Somos Miles les jóvenes que necesitamos contraer empleos precarizados para poder mantener nuestros estudios y las universidades los promueven ofreciéndonos trabajos bajo modalidades de “asistencia técnica” o “pasantías”. Incluso, durante los gobiernos kirchneristas, estas formas de contratación se extendieron enormemente en la Administración Pública Nacional.
De hecho hoy el gobierno macrista puede hacer uso de ese “beneficio” y decidir la continuidad o no de miles de trabajadores que renuevan su contrato año a año en dependencias estatales. Un claro ejemplo de esto ocurre en el Hospital Posadas, que a la llegada de Cambiemos en 2015 , tenía el 80% de su personal bajo contratación precaria.
Pero la precariedad del trabajo es la precariedad ante la vida, implica una gran inestabilidad para quienes alquilamos, somos sostén de familia, con el agravante de sueldos que están muy por debajo de la Canasta Básica Familiar, mientras las tarifas aumentan, lo cual nos empuja a miles de trabajadores a la pobreza. Ya es oficial que llegó a un nivel récord comparado con el 2010, siendo el 33,6 % de los habitantes urbanos es pobre y esto golpea sobre sectores más vulnerables como mujeres y niñes. Según un relevamiento de la UCA, la cantidad de niños, niñas y adolescentes con inseguridad alimentaria severa creció un 3,4 % el último año, esto es 1 millón y medio.
Pero también tenemos que tener en cuenta que los ataques a la educación y salud también degradan las condiciones de vida del pueblo trabajador, así lo vimos con el crimen social de Sandra y Ruben en Moreno donde saltó a la luz las verdaderas condiciones donde trabajan docentes y estudian niñes y jóvenes. O los propios despidos del Posadas que como denuncian sus trabajadores, deja sin atención a miles de pacientes que pasan noches enteras esperando un turno.
Pero toda esta política por parte del macrismo tiene un trasfondo que se llama “acuerdo con el FMI” donde abiertamente declaran la guerra al pueblo pobre porque para pagar esa enorme deuda contraída significa recorte y ajuste sobre les trabajadores, Mientras millones de capitales se fugan al exterior y sectores empresariales se la siguen llevando en pala.
Les jóvenes no les debemos nada a ningún gobierno patronal. Ya vimos como en el gobierno k nos militarizaban las villas o vivimos día a día racias en los colectivos cuando vamos al trabajo o volvemos a casa sólo por el hecho de ser trabajadores. Este 26 se cumplen 10 años de la desaparición de Luciano arruga en manos de la bonaerense. Es un hecho en la juventud que nos persigan y nos sitien los barrios. No tenemos trabajos estables y ademas en febrero en una sesión especial quieren tratar la baja de imputabilidad, no nos dan salida alguna, más que el hostigamiento y la criminalización.
Ahora nada de todo esto sería posible sin el rol canalla de los sindicatos por un lado la CGT que entrega abiertamente a lxs trabajadorxs y por el otro los sindicatos peronistas en todas sus alas que se dicen opositores pero no llamaron a enfrentar a la altura los ataques, así se vio en diciembre del año pasado con la Reforma Jubilatoria, o con el presupuesto 2019 que se votó en diputados y donde días antes, se jugaron a marchar a Luján mientras ese dia formalmente movilizaron poco y nada y sin paro. Incluso vienen negando los paros como este jueves la multisectorial del 21 f llamó a una marcha de antorchas y velas cuando tienen la posibilidad de parar a un gran sector de trabajadores formales y llamar a la movilización lo que demostraría al gobierno la verdadera fuerza que tenemos los trabajadores o unir y coordinar a les trabajadores que este año han intentado resistir los despidos. Una vez mas aseguran la paz social. Los chalecos amarillos de Francia vienen demostrando que para enfrentar los ataques hay que salir a las calles.
Mientras tanto el PJ/Frente para la Victoria dice que hay que votar mejor en el 2019 pero ¿mientras tanto? ¿permitimos que nos sigan atacando? Y los que no estamos sindicalizados ¿vamos a quedarnos sentados esperando que los sindicatos alguna vez se acuerden de nosotres? O le vamos a hacer el juego a la Iglesia y las organizaciones que nos limitan a pelear solo por un bolsón de comida y no por un trabajo genuino? Estas organizaciones sociales bendecidas por Bergoglio aseguran la paz social y nos limitan a pedir limosnas. Incluso ¿como terminar con la pobreza si no es negandonos a pagar la fraudulenta deuda externa o tocando las ganancias empresariales?
Desde la juventud trabajadora desde Frente de izquierda PTS venimos planteando la necesidad del no pago de la deuda como medida elemental, decir que lograremos soberanía pagando es una utopía, ya vimos en el 2001 que significó pagar al FMI. No nos resignamos a vivir en la pobreza y precarizados, hay que tocar las ganancias de los empresarios. Incluso el kirchnerismo nos dice que los pequeños y medianos empresarios son nuestros aliados, cuando son los que más nos explotan y los primeros que cierran sus empresas porque no siguen ganando como hasta el momento. En la zona oeste vimos cómo cerraron o vaciaron metalúrgicas sin medidas o con acciones tibias de la UOM pero luego organizaba marchas como en el caso de Morón, con el Frente para la Victoria y sindicatos afines, planteando la defensa de la producción nacional, es decir salvar a los empresarios.
Como planteo nuestro compañero Nicolás del Caño, ante los despidos decimos trabajar 6hs repartiendo las horas de trabajo para responder a la desocupación, salario igual a la canasta básica familiar, pase a plata de todos los trabajadores, fábrica que cierra que funcione bajo control de sus trabajadores.
Mientras tanto tenemos que unir por abajo lo que niegan los sindicatos a unir por arriba, la fuerza de la juventud que en el 2018 tomó las universidades en solidaridad con sus docentes, los terciarios que luchan contra los cierres, las mujeres que por millones ganaron las calles peleando por el derecho al aborto libre legal seguro y gratuito y contra la violencia a las mujeres donde muchas son estudiantes secundarias.
Incluso los sectores que han resistido los ataques del gobierno como Hospital Posadas, INTI, Mineros de Río Turbio, los trabajadores de SIAM que vienen impulsando acciones en el Obelisco y luchan por los puestos de trabajo.
Esa fuerza unida sería imparable, teniendo en cuenta que los que trabajamos estamos en lugares claves de la economía donde una fabrica que para puede atacar las ganancias empresariales.
En la zona podemos empezar por tender lazos de unidad con el Hospital Posadas, rodeándolo de solidaridad, porque si atacan a uno atacan a todes.
Tenemos que organizarnos desde ahora, para que esta crisis no la paguemos nosotres y recaiga sobre los capitalistas quienes la generaron! te invitamos a conocernos