Del Norte al Sur. Dos realidades con finales semejantes. El ajuste siempre es a las y los trabajadores y la comunidad educativa. Mientras se amplía la brecha de la desigualdad para acceder al conocimiento como un derecho, los gobiernos continúan con las mismas recetas ”neoliberales” que abrieron la herida. La precarización docente se traduce hoy en el desempleo de miles de docentes o la superexplotación del tiempo de quienes si han podido acceder a cargos u horas.
Julieta Tintilay Docente de Neuquén
Viernes 14 de agosto de 2020 17:51
Me pide mi compañero escribir una nota sobre la Asamblea Nacional de Trabajadores de la Educación que se llevó a cabo el pasado Sábado 8 de Agosto, la misma se realizó en forma virtual y convocó a más de 1400 docentes y no docentes de todo el país, con realidades tan diversas y a la vez tan comunes. “Después de comer” le digo y aquí me siento, mientras el ruido del lavarropas me acompaña, mientras los choris chirrean en el sartén. Disculpen si no es lo más objetiva esta nota, solo voy exponer un sentir, un vivir.
Soy docente de Inglés precarizada y emigré a esta provincia desde Jujuy ya que el sistema educativo, la burocracia institucionalizado en la provincia donde nací, crecí y estudié, impide que los nuevos egresados accedamos a cargos y horas; eso sumado al puntaje docente. Distintas herramientas nos proscriben, tras el velo del “puntaje docente”, dos títulos no garantizan un laburo seguro, eso sumado a los acomodos, amiguismos, o las distancias que te toca recorrer en busca de las tan ansiadas horas y que esconden una política de cierre de horas y cargos, cuando son necesarios crear más aulas ya que la población estudiantil está abarrotada en las instituciones.
Se convierte en un peregrinar eterno de escuela en escuela, para anotarse…y luego nada… Nunca se llega a tomar horas y esa nada es desesperante más aún cuando se tiene un hijo pequeño.
Y aquí se me hace un nudo… por Nancy la compa docente de Salta que está en la calle con un bebe en el vientre y otro en brazos. Porque estuve allí y duele pero a la vez fortalece.
Cuando no te queda otra que emigrar, dejar afectos, familias, compañeras, luchas, pero con la convicción de no bajar los brazos ante ninguna circunstancia. Muchos docentes, profesionales o no, emigramos de provincias como Jujuy, Formosa, Chaco, Tucumán, Salta. Venimos solxs y al tiempo traemos a nuestra familia. Escapamos del desempleo que es la forma más cruel que existe para precarizarnos y quitarnos las expectativas sobre nuestro futuro. Y apostamos, por necesidad, a echar raíces en la provincia de las oportunidades: Neuquén. Pero la realidad actual en esta provincia, nada tiene que ver con la prodigiosa tierra de “Vaca muerta” o el paraíso que nos pintan. También aquí el sistema educativo nos obliga a pisarnos entre nosotros, la falta de transparencia en el otorgamiento de horas nos empuja a dudar de como consiguió alguien su lugar de trabajo, como si no lo mereciera como cualquiera, como si quisieran que nos enfrentemos entre compañeros cuando deberíamos acceder al trabajo todos, en una provincia que alardea de sus riquezas, sin tantas trabas. Cuestionar es solo una parte de la lucha que se está organizándonos contra este sistema putrefacto.
Trabajo en el nivel medio, con adolescentes y adultos los cuales viven en condiciones de precariedad y tratan de rebuscárselas en laburos en negro y que son prácticamente de supervivencia, o, mis estudiantes adolescentes, cuyos progenitores le ponen el cuerpo a esta pandemia saliendo a laburar en changas.
Esos pibes y pibas están en riesgo, no solo porque los gobiernos parecen haberse olvidado de las necesidades estructurales en la que viven: sin luz, sin agua de red, ni cloacas. Si …son nuestras pibas y nuestros pibes, aquellos los de las tomas, asentamientos, de las villas, que sufren en carne viva los estragos de esta pandemia.
Somos los obreros de las tizas y hoy dependemos de la conectividad al 100% ya que sin internet no podemos dar ni enviar trabajos prácticos, videos, documentos, etc.
Estamos “viviendo” condicionados, al igual que nuestro trabajo, y no es solo por la falta de conectividad; ( hay muchos docentes que no tienen dinero para comprar datos móviles porque no tienen acceso al wifi), por la zona en que vive o porque es un lujo tenerlo; lo mismo sucede con los recursos (no tener computadora, notebook, celulares que no permiten escanear, etc.).¿Y nuestros estudiantes?, cuyas realidades son muchísimo más duras que las nuestras, la gran mayoría no están comiendo, sino es por el merendero, o los “módulos alimentarios”, siempre insuficientes y bajos en calidad nutritiva. ¿Y los findes? El frío lleva a que se calefaccionen como sea posible, con estufitas eléctricas y en las malas y precarias conexiones eléctricas (si las hay) ponen en peligros sus vidas, o con leña, donde el progreso no llegó.
Estamos sufriendo una sobrexplotación de nuestro tiempo y rol, la experiencia de enseñanza aprendizaje en cuarentena que no se queda solo en estar al frente del grupo de whatsapp con las y los estudiantes, nos toca contenerlos emocionalmente e incluso económicamente recaudando dinero o mercadería. Estamos disponibles no solo para la corrección y enseñanza “on –line” sino también para escuchar sus problemáticas, muchos no tienen conectividad, o herramientas como el celular, o, incluso, sufren violencia de género o violencia intrafamiliar. La pandemia vino a desnudar los problemas que subyacen desde hace décadas en la escuela pública, a la falta de insumos de limpieza e higiene, “normalizada” en la presencialidad nos preguntamos: ¿acaso proveerán de alcohol en gel y lavandina mínimamente para proporcionar y garantizar la bioseguridad cuando volvamos a las aulas y pasillos?
En este contexto, la ministra de educación de Neuquén, en sintonía a los anuncios nacionales lanza amenaza con el “plan de retorno a las escuelas”, cuando las condiciones no están dadas, muchas escuelas tienen problemas de infraestructura, ni hablar de las condiciones de bioseguridad para hacer frente a la pandemia del COVID 19. De nuestras prácticas poco se habla: ¿seguiremos usando barbijo o acaso tendremos que abastecernos de la máscara facial? ¿Tendremos que comprar parlantes y micrófonos? Y muchas otras condiciones que solo quienes estamos frente a grupos tenemos conocimiento. Pero no son tenidas en cuenta.
Nosostres somos docentes, sujetes políticos nos organizamos y pronunciamos en contra de este gobierno hambreador que nos condiciona la vida pagando la deuda externa, ilegal e inmoral, sin pensar siquiera en el aumento del presupuesto educativo, sino todo lo contrario lo recorta gobierno tras gobierno en todo el país
Como se debatió en la asamblea esta situación nos impulsa a luchar contra esta realidad cada vez más injusta. No se puede estar mirando para otro lado, imposible ser tibio ante las necesidades del otre, que son las nuestras también. Nuestro compromiso es llevar adelante las resoluciones de la asamblea, aquí y en cada rincón del país. Principalmente hacer todos los esfuerzos necesarios para recuperar nuestros sindicatos, para que no sean manipulados por los gobiernos de turno y vuelva a ser nuestro instrumento de lucha y organización.