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Mundo Obrero. La rectoría y los dirigentes de nuestro sindicato, “amistades peligrosas” para los trabajadores

En la sede central del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), el rector José Narro Robles, dictó una conferencia magistral sobre la educación superior en México. En el marco de la sucesión de la rectoría y en plena revisión salarial, los dirigentes sindicales aprovecharon la cita para dejar registro de una sabida amistad conciliatoria con quien representa a la patronal en esta universidad. Mientras tanto, aún es tiempo de que las y los trabajadores de esta universidad junto al personal académico precarizado y la base estudiantil sentemos una posición clara sobre la antidemocracia que reina en la UNAM.

Sábado 10 de octubre de 2015

Para quienes reivindican que existe la lucha de clases, y los dirigentes del sindicato hasta ahora no han dicho lo contrario, hay un riesgo enorme en dejar de lado en la política, el más mínimo sentido de clase, por lo menos para distinguir con claridad quienes son amigos y quienes son enemigos en esta lucha. Así también, se puede llegar a la conclusión correcta de quienes son nuestros mejores aliados y en qué momento estamos en el proceso de concientización y de organización para la lucha por nuestros reclamos, derechos y conquistas. Por eso es lamentable la imagen de los dirigentes sindicales abrazando a su patrón, muestra gráfica del compadrazgo que atenta contra la claridad que día a día buscan las y los trabajadores en cada uno de sus esfuerzos por mejorar sus condiciones de trabajo, defender su contracto colectivo y posicionarse para defender congruentemente a nuestro sindicato. A menos que, aunque no nos lo han dicho, esta sea la estrategia de la dirección sindical para garantizarnos que seguiremos “intocables” a la política antiobrera y antipopular del gobierno y régimen en turno.

¿Con quienes sí hay que organizarnos contra la antidemocracia universitaria?

En la edición del Unión del pasado 2 de octubre, en la nota “El cónclave papal de la Junta de Gobierno” escrita por Octavio Solís, se nos dice a las y los trabajadores que “estamos obligados a debatir, pensar y posicionarnos acerca de su sistema de gobierno, sin complacencias y al mismo tiempo sin apasionamiento acomodaticio, si lo que deseamos es poner en el centro de la agenda pública, la transformación, defensa y consolidación de nuestra universidad, más allá de la coyuntura mediática.” El problema es que la posición oficial del sindicato y la que también se expone en este artículo, se sujeta a que lo posible en este momento es “pronunciarse porque los candidatos expresen públicamente sus programas y proyectos, pues se debe responder no únicamente a la comunidad interna sino al pueblo de México”. Lamentablemente esta es una posición que nos desarma políticamente si lo que se busca es sentar un posicionamiento claro sobre la transformación de la universidad.

Una vez más a la dirección del sindicato se le cruzan los cables, son benevolentes con “la élite universitaria” a la que sólo acusan de ser “extremadamente renuente para reformar la institución”; pero la dirección sindical si es muy clara en decir que “quienes se han empeñado en transformarla no han sabido capitalizar los momentos clave, ni generar alternativas políticas para democratizarla, sin caer en la propuesta simplista de voto universal, directo y secreto, como si se tratase de una República”. De esta manera se descalifica a quienes han defendido esta universidad en su carácter público y gratuito y que han luchado contra la antidemocracia que nos gobierna. Para los dirigentes de este sindicato y sus adjuntos, basta con pensar responsablemente las reformas y exigirle a sus amigos auscultación y transparencia.

Un paso adelante en el movimiento organizado de las y los trabajadores, bajo una política clara siempre valdrá la pena. Por ello para la agrupación Desde las bases, hay que respaldar la iniciativa de distintos sectores estudiantiles a realizar una consulta contra la imposición del rector, llamando a la participación del conjunto de la comunidad universitaria, así como acompañar el plan de movilizaciones que se planteen, es un posicionamiento claro de con quienes tenemos que aliarnos en la lucha contra la “elite universitaria” que reina en la rancia antidemocracia que impera en la UNAM. Esta iniciativa hay que ligarla a un cuestionamiento de conjunto al régimen universitario y en este sentido llamamos las y los trabajadores del STUNAM y a sus organizaciones y representantes a retomar esta propuesta y hacernos parte de una campaña activa contra la antidemocracia.

Los trabajadores universitarios debemos respaldar el llamado a construir un gobierno tripartito de trabajadores, académicos y de mayoría estudiantil. Una universidad con acceso irrestricto y universal al servicio del pueblo pobre y los trabajadores del país.