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Red Internacional
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EMPLEO ESPAÑA. La recuperación tan celebrada no llega a los trabajadores

La Encuesta de Población Activa (EPA) ha publicado los resultados correspondientes al último cuatrimestre de 2015. En todo 2015 hubo una bajada histórica de casi 680.000 desempleados, pero no es oro todo lo que reluce.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Viernes 29 de enero de 2016

A lo largo de 2015 los números que muestra la EPA parecen ser espectaculares. 680.000 parados menos y 525.000 más puestos de trabajo. Así, a primera vista, son números que no se veían desde antes de la crisis. Sin embargo, no hay que olvidar que el Estado español es el país de la Eurozona con mayor desigualdad.

Pero entonces, ¿tenía razón Rajoy con que éste es el año de la recuperación? Sí, pero lo es solo para las grandes empresas, no para los trabajadores.

El PIB en 2015 creció 3,2%, el mayor aumento desde 2007. En las grandes empresas ha crecido sustancialmente el beneficio, como el caso de Bankinter con un 40%, CaixaBank un 31% o Banc Sabadell más de 90%. O el caso de Volkswagen con un crecimiento de las ventas superior a un 17%. A mitad de año las empresas del Ibex 35 ya tenían beneficios superiores al 30%.

No es oro todo lo que reluce

Si bien estos números son espectaculares, hay que ir analizando y desmenuzando los números más pequeños, los detalles. Primero, la población en edad de trabajar ha disminuido siendo inferior a los 23 millones de personas. Tener en cuenta que la cantidad de puestos de trabajo, en estos cuatro años se ha mantenido estable: poco más de 18 millones.

Esto quiere decir que la bajada del paro se debe a que en la legislatura de Rajoy se fueron más de un millón de inmigrantes. Se debe también a una importante emigración juvenil: entre 2008 y 2014 han dejado el país más de 820.000 jóvenes de entre 15 y 29 años.

El drama de los parados

Por otro lado, la cantidad de parados que lleva más de dos años sin empleo llega a 600.000 personas. Estos parados han dejado de cobrar el subsidio de paro. Y se encuentran en situación de pobreza severa.

El número de hogares con todos sus miembros en paro suma más de 1,5 millones. Son más de 720.000 las familias que no disponen de ingresos. Estos números son dramáticos.

El drama de la precariedad y los minijobs

El 64% de los nuevos contratos de 2015 han sido temporales. La tasa de temporalidad ha crecido hasta llegar al 25,6%. Los empleos de jornada parcial se encuentran en su máximo histórico: el 15,7% de toda la fuerza laboral.

Entre los jóvenes menores de 35 años hay más de 850.000 trabajando menos tiempo que cuando Rajoy llegó a La Moncloa. En 2015 se sigue destruyendo empleo en ese segmento: 130.000 menos.

En el 4to trimestre hay destrucción de empleo a jornada entera en 50.000 personas y éste es sustituido por empleo a jornada parcial en 93.000. Se crea empleo, pero las horas trabajadas y la masa salarial no varía en la misma proporción. Lo que se hace es repartir entre más gente la cantidad de horas creando minijobs, como en Alemania (aunque allí la Administración da una ayuda a esos trabajadores). Y, obviamente, disminuyendo el salario. Otro dato importante es que el 85% de los trabajadores a jornada parcial quiere trabajar a tiempo completo.

Caída en el empleo industrial

Hay datos de empleo que pueden indicar una evolución desfavorable en el sector industrial. En el cuarto trimestre de 2015 se destruyeron 55.000 puestos de trabajos. Números que contrastan con el mismo trimestre de 2014, en el cual se crearon 10.000 puestos. Esto es una muestra del muy intenso frenazo debido a la crisis internacional.

En lo que va de 2015, el año de la “recuperación”, unas 4828 empresas presentaron algún ERE que acabó despidiendo a casi 82.000 trabajadores industriales. Si bien estos números son mejores que en 2014, demuestra que el crecimiento de 2015 no fue en las empresas industriales, ni mucho menos para los trabajadores.

Esta bajada histórica del desempleo se hace a costa de nuevos contratos con peores condiciones laborales. Con salarios claramente más bajos, con una enorme tasa de temporalidad, con pocas horas de trabajo y peores condiciones laborales.

Cuestión que nos lleva a explicar el notable crecimiento del PBI español. Ese 3,2% del 2015 se debe a la gran devaluación interna. Devaluación laboral que ha provocado que empresarios que antes invertían fuera por encontrar costes salariales más bajos, ahora lo hagan aquí. Devaluación que ha potenciado también las exportaciones.

Obviamente de la crisis se están aprovechando las grandes empresas con ganancias extraordinarias de niveles previos a la crisis, aprovechando precisamente la enorme devaluación salarial interna.

En síntesis, el capitalismo es un sistema económico que socializa las pérdidas pero que privatiza las ganancias. Por ello, los trabajadores hemos pagado 60.000 millones de euros a la banca y ahora sufrimos las peores condiciones laborales en décadas.