El gobierno federal pretende estrenar las modificaciones de la reforma laboral para levantar la incómoda huelga en Notimex. Tras la pantalla de “democracia sindical” estamos a punto de ver cómo verdaderamente funciona la nueva reforma laboral.
Camilo Cruz México
Martes 25 de febrero de 2020
El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en la conferencia matutina, que este martes 25 de febrero, se realizaría un recuento para determinar cuál de las dos organizaciones sindicales tiene la representatividad mayoritaria. Casualmente se llama a un recuento en medio de una huelga incómoda que desnuda el problema de la austeridad republicana aplicada los de abajo.
El presidente aseguró que la huelga se resolvería “mediante la democracia” y enfatizó “sin amenazas, sin violencia y así se resuelve el problema”. ¿Cómo se puede asegurar lo anterior sobre la base de que ya hubo 241 despidos?
Por su parte, Luisa María Alcalde, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social declaró: “lo que precede, según la Ley Federal del Trabajo, es un recuento en el cual los trabajadores podrían determinar si están o no de acuerdo con la huelga.
Eso es lo que dice la ley, eso es lo que se va a hacer y actuar conforme a derecho”.
La reforma laboral modificó los artículos 450 y 920, así como el artículo 300 Bis y 390 Ter de la Ley Federal del Trabajo, con las cuales el derecho a huelga será verificado mediante una consulta realizada por el Estado mediante el Centro Federal de Conciliación y Arbitraje.
Lo que suceda con el conflicto de Notimex en los próximos días tendrá una trascendencia fundamental para el conjunto de los trabajadores del país, ya que veríamos el verdadero rostro de una regresiva reforma laboral que vulnera derechos elementales y aumenta la injerencia del Estado en la vida interna de las organizaciones sindicales, como los recuentos de titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo, dirección sindical y estallamientos a huelgas, todos sujetos a las decisiones del Centro Federal de Conciliación y Arbitraje.
Por lo cual es urgente que el conjunto de centrales sindicales que se reclaman democráticas, como la Nueva Central de Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores se sumen a este conflicto de manera activa, ya que la resolución del conflicto puede sentar un precedente verdaderamente regresivo
Morena frente a las luchas obreras
No podemos pensar que el carácter del discurso del gobierno en turno sea, mecánicamente, su posición frente a los conflictos obreros. Es decir si hoy el gobierno despliega un discurso progresista, no implica forzosamente que se ubique de la misma manera frente a las luchas obreras, aunque sea evidente el cambio en la forma de encarar las luchas obreras respecto a los gobiernos priistas y panistas, el fondo sigue siendo evitar la movilización de los trabajadores.
Esto no es exclusivo del conflicto de Notimex, las huelgas universitarias, particularmente la de la UAM, fueron verdaderamente incómodas para el gobierno, a tal grado de que los legisladores del Morena de la Ciudad de México, plantearon un referéndum para levantar la huelga del SITUAM, El propio presidente negó la entrada a la representación sindical al almuerzo del 1 de mayo del 2019, mientras recibió a las representaciones sindicales charras de la CTM, la CROM y la CROC.
En la huelga de Matamoros, el propio Ricardo Monreal, coordinador de la bancada parlamentaria del Morena en la cámara de Senadores, insistió por diversas vías a las direcciones sindicales charras y al movimiento obrero matamorense a levantar la huelga.
Esto sucede porque hoy para el gobierno federal la principal prioridad son los intereses de los grandes empresarios y trasnacionales respaldadas políticamente por el gobierno estadounidense, por eso una de las principales premuras del gobierno de Morena fue cerrar el T MEC y aprobar fast track la reforma laboral.
El segundo problema para el gobierno obradorista es que necesita encontrar partidas presupuestarias para medianamente garantizar algunos de sus programas, esto en medio de un muy bajo crecimiento en el que si bien un escenario de recesión económica en Estados Unidos no se ve tan cercana, como algunos economistas afirmaban a fin de año, si está latente un sisma político en medio de las elecciones en EEUU, lo que podría obligar al gobierno obradorista a ceder más frente a las exigencias del imperialismo. Es decir, el gobierno de Obrador cuenta con poco margen para seguir tapando los recortes y despidos masivos.
Es por eso que la huelga de Notimex es tan incómoda, muestra que las escaleras no se barrieron de arriba para abajo: San Juana Martínez gana 80mil pesos al mes, mientras el salario promedio de los 241 despedidos no rebasaba los 10mil pesos.
Como mencionamos arriba, podemos estar frente a la primera huelga que se enfrente a las consecuencias de la reforma laboral, por eso es urgente la movilización del conjunto de sindicatos que se reclaman democráticos.