36 días de huelga. Intransigencia de la empresa. Los trabajadores han decidido llamar a una jornada nacional de lucha. La empresa se prepara para meter reemplazantes, sin descartar el apoyo de la policía.
Jueves 16 de marzo de 2017
Negociaciones en punto muerto
Este año se celebra el aniversario número 26 de Minera Escondida, el cual tiene lugar en medio de una gran huelga 36 días hasta el día de hoy, que pareciera no llegar a fin. Esto, producto de la intransigencia de la empresa frente a las propuestas de los trabajadores.
La huelga ha llegado a un punto ciego en cuanto a las negociaciones, viendo los trabajadores una negativa postura por parte de directorio de la empresa frente a las propuestas realizadas, que insisten en disminuir las condiciones de beneficios y remuneraciones que han conquistado con años de lucha.
El sindicato N° 1, que está encabezando la movilización, ha rechazado los ofrecimientos de la empresa que consisten en bajar sus bonos, beneficios y condiciones de trabajo, así como mantienen la defensa de la igualdad de derechos entre viejos y nuevos, y rechazan el intento de quitarle horarios de descanso.
El director del sindicato Carlos Allendes calificó la propuesta de la empresa como “intransigente y casi burlesca”, asegurando que “Minera Escondida muchas veces miente a la opinión pública para distraer la atención de fondo, que es que a los trabajadores quieren explotarlos con más tiempo de trabajo y no respetarlos con los que ya tiene ganado“.
Escondida busca pasar al ataque dividiendo a los trabajadores y se prepara para meter reemplazantes
Frente a esto, se ha desarrollado una ola de ataques a la movilización, que se reflejan por una parte en la declaración del presidente de Minera Escondida, quién señaló que mantendrán la estrategia de continuar el funcionamiento con trabajadores que no están movilizados para iniciar las faenas, esto es: el uso de contratistas para bloquear la huelga. Con esto busca desarrollar tensiones entre trabajadores y sumado a esto y meter la división entre trabajadores de planta y contratistas y subcontratistas.
Otra parte del directorio da a conocer que van a retomar las labores de producción de cobre y normalizar los proyectos detenidos en la empresa, incluso no descartan pedir el auxilio de la fuerza pública, la policía, mostrando que se prepara para pasar de alguna forma al ataque.
En un marco de negociaciones en punto muerto, los trabajadores han anunciado que continuaran con la huelga 60 o incluso 90 días si es necesario, mientras la empresa se mantenga en la línea de intransigencia.
Es relevante que se desarrolle una jornada de movilizaciones nacionales de solidaridad con la huelga y avanzar a la unidad y coordinación de las luchas y desde las bases, para unir en un solo puño las demandas de diversos sectores.
Asimismo la unidad con los contratistas y subcontratistas es clave frente al intento de la empresa de dividirlos y pasar a la ofensiva con reemplazantes. La bandera de "igual trabajo igual salario" y paso a planta permanente poniendo fin a la precariedad (pues ya existen trabajadores de primera y segunda categoría en la propia empresa con la subcontratación) debe ser una bandera de lucha también del Sindicato buscando ganarse a sus compañeros mineros.
Por último, hay que ampliar la combatividad y exigir a sindicatos, federaciones y centrales un apoyo activo a la lucha, que unido a las demandas de NO+AFP o del movimiento estudiantil, avance hacia un gran paro nacional.