Los últimos días de movilización nacional, la represión y violación de DDHH han aumentado por parte de Carabineros y FFEE. Paralelamente Piñera tiene el descaro de invalidar el informe presentado por Amnistía internacional, mientras plantea que “prestará atención” a las denuncias realizadas por Human Rights Watch. En este contexto, circulan por redes sociales llamados a disolver la institución que no hace más que cuidar al Gobierno: Carabineros de Chile. ¿Pero cómo?

Catalina Parra Militante de Pan y Rosas y el Partido de Trabajadores Revolucionarios
Viernes 29 de noviembre de 2019
Recientemente se confirmó que una joven trabajadora perdió la totalidad de la vista producto de una bomba lacrimógena en San Bernardo. Por otro lado, Gustavo Gatica también perdió su visión totalmente gracias a FFEE, siendo ya dos casos de perdida total de la visión producto de la brutal represión.
En Valparaíso un ex trabajador portuario recibió también el impacto de una lacrimógena en su cabeza, historia ha estas alturas casi "normal". En Antofagasta, la brutalidad es evidente: carabineros utiliza balas de plomo contra los pobladores de La Bonilla, con casi una decena de heridos. Además, policías han atacado centros de salud, brigadistas, siendo responsables de la muerte de Abel, joven que falleció luego de la brutal represión, sobre incluso quienes lo asistian, en plaza dignidad hace un par de días.
La lista suma y sigue, y mucho más que casos aislados o simples números, la represión a costado vidas de compañeros y compañeras, mutilaciones y traumas que solo buscan acallar un grito que no se detiene.
Fin a Fuerzas Especiales y fin a Carabineros de Chile!
En este contexto de manifestación y exigencia de justas demandas por parte del pueblo trabajador, se ha expresado la cara más cruda (y real) de las policías, su verdadero fin: acallar la protesta y las voces disidentes. Y es que desde su fundación ese a sido su principal rol.
Véase: “La siniestra historia de Carabineros de Chile”
Han circulado por redes sociales desde textos y reflexiones, hasta memes y parodias, haciendo el llamado a disolver está institución, desde La Izquierda Diario planteamos la necesidad urgente de llevar esto adelante y sus fundamentos (Carabineros y FFEE son responsables: ¡Hacia la disolución de las policías!) . La pregunta lógica e inmediata es: ¿Cómo llevar esto adelante? ¿Qué pasaría con la seguridad del mismo pueblo trabajador?
Primero debemos reconocer que mientras exista este Gobierno y su necesidad de imponer la “normalidad y el orden” las policías existirán también con este fin. Sin embargo hoy no es cualquier situación, con un gobierno debilitado, sostenido por el resto de partidos del régimen, la función principal de la policía ya no se puede ocultar a los ojos de las y los trabajadores y el pueblo.
Sin embargo, cualquier intento serio por terminar con esta institución, tiene como requisito previo, por una parte, la entrada de las y los trabajadores en escena, con sus historicos métodos de huelga general (sobretodo de sectores estratégicos como la minería, el puerto o el transporte) y por otro lado, también como condición, es si somos capaces de dar una solución como pueblo trabajador, de forma independiente al régimen.
Es decir, lograremos la disolución de las policías solo con la fuerza de la movilización. Después, la movilización por sí misma es totalmente insuficiente, podemos llenar las calles días, incluso meses, pero si nos proponemos seriamente terminar con el régimen neoliberal, la clave es económica: necesitamos una salida que venga de nuestra propia clase, que pueda liderar las grandes transformaciones.
Por eso debemos fortalecer asambleas en nuestros lugares de estudio y trabajo, cordones territoriales de coordinación para dar solución a los problemas que este sistema no puede resolver: el abastecimiento, distribución y democratización de servicios y derechos básicos, como la educación, la salud, pensiones y vivienda. Así mismo, hacernos cargo nosotros de nuestra seguridad, no darle ese rol a este gobierno asesino, con Comités de autodefensa y resguardo, que no busquen lógicas punitivas ni represión, sino cuidar las conquistas del pueblo trabajador de conjunto.