Los 34 países de la Organización de Estados Americanos aprobaron por consenso una declaración sobre Venezuela, la misma es considerada “conciliadora”. Fue negociada en una sesión de diez horas.
Jueves 2 de junio de 2016
Al comienzo de la reunión de la OEA de este miércoles se presentaron dos propuestas, una encabezada por Argentina, y la otra por Venezuela. A última hora y tras un receso de tres horas, Venezuela se sumó a la declaración de “consenso”. Según algunos analistas, lo hizo “con algunas modificaciones de poco calado” al texto que durante una semana habían negociado más de 20 Estados bajo el impulso del gobierno argentino. De ser así, Venezuela pudo haber cedido buscando evitar que se aplique la “Carta Democrática”, aunque aún está por verse qué fue exactamente lo que estuvo por detrás de la declaración común.
Lo que sí fue evidente durante toda la jornada fue la ausencia del secretario general de la OEA, Luis Almagro, lo que fue interpretado como que su intención era para dejar claro que esta iniciativa es diferente de la suya. En su lugar acudió su jefe de gabinete, Gonzalo Koncke, a quien el presidente del Consejo Permanente, el embajador argentino Juan José Arcuri, negó la palabra al término de la reunión, una situación considerada “insólita”.
La declaración fue adoptada por consenso, lo que estaría implicando concesiones entre las partes las cuales aún al cierre de este artículo no están muy claras. Pero a partir de las declaraciones finales se evidenciaron las discrepancias incluso sobre el mismo texto acordado.
De esta manera, por ejemplo, la delegación de Paraguay “aclaró” que, “pese a no obstruir el consenso”, no puede apoyar el texto porque no incluye la "exhortación" al Gobierno de Venezuela “para que permita la convocatoria del referendo revocatorio que promueve la oposición de ese país”, lo que es toda una contradicción.
Cabe recordar que el gobierno paraguayo del empresario Horacio Cartés, surgido luego del golpe institucional de 2012, es el único Estado que no tiene empacho en apoyar abiertamente a Almagro en el proceso de la “Carta Democrática”. Pero no fue el único que consideró que el texto aprobado se “queda corto”, también lo hicieron, con diferente contundencia, Canadá, Colombia, Estados Unidos y Argentina.
La delegación de Canadá insistía incluso en introducir "términos más duros", pues consideraba que el texto aprobado era "blando, débil y mantiene silencio sobre los principios fundamentales básicos de derechos humanos". Por su parte, los representantes de Colombia mantuvieron una posición similar.
La delegación del imperialismo norteamericano que viene en una ofensiva injerencista contra Venezuela, señaló que el texto “no es perfecto”, y siguiendo sus pasos la delegación Argentina del gobierno de los CEOs de Maurio Macri, que estuvo a la cabeza de la jornada, también señaló “carencias” de la declaración.
Fue así que el representante alterno de Argentina, Julio César Ayala, insistía en que: "Queríamos incluir más mensajes en el texto, más duros, estridentes, con más compromisos, pero lo más importante es que haya una declaración del Consejo Permanente que permita un diálogo".
Venezuela, que empezó la sesión batallando cada punto con el apoyo de Nicaragua y Bolivia, por no quedar afuera terminó sumándose, con añadidos que se limitan a defender la "soberanía" de Venezuela, al texto mayoritario al comprobar que esa declaración tenía el apoyo expreso de 21 países del organismo.
Fue así que el texto aprobado por consenso en la OEA este miércoles terminó siendo una declaración que ninguno sostiene hasta el final. Por eso terminó en una generalidad en la que se afirma "la búsqueda de soluciones a su situación mediante un dialogo abierto e incluyente entre el Gobierno, otras las autoridades constitucionales y todos los actores políticos y sociales de esa nación para preservar la paz y la seguridad en Venezuela con pleno respeto a su soberanía".
Por la forma en que se vienen presentando los hechos y las declaraciones de las delegaciones posteriores al “consenso”, es un acuerdo endeble que rápidamente puede romperse, lo que podría estar expresando que fue una solución de “compromiso” para que la reunión no terminara en fracaso. Por tanto todos los escenarios siguen abiertos, incluso el de la ofensiva de Almagro y sus aliados de aplicar la “Carta Democrática” a Venezuela.
Para leer en profundidad: Los objetivos intervencionistas de la OEA y su cínica "Carta Democrática"