lid bot

Internacional. La semana internacional

Con el 35.5% de los votos y a una importancia distancia de la centro-derecha (28%), Syriza (Coalición de Izquierda Radical) volvió a ganar las elecciones anticipadas en Grecia tras 8 meses en el poder. Con este resultado, volverá a formar Gobierno y deberá imponer nuevas medidas de ajuste para obtener el tercer rescate europeo. Con ello, en Europa se fortalecen los nuevos fenómenos políticos reformistas mediáticos que buscan utilizar el espacio de la vieja social-democracia y de administración social de los ajustes capitalistas, con la emergencia de Podemos en España y el ascenso de Jeremy Corbyn al liderazgo del Partido Laborista británico.

Pablo Torres

Pablo Torres Comité de redacción La Izquierda Diario Chile

Martes 22 de septiembre de 2015

Grecia. Triunfo de Syriza en elecciones anticipadas. El país heleno vive hace seis años una crisis económica-social de enormes proporciones. Recesión y pérdida de la cuarta parte de su economía, 25% de desempleo y 55% en la juventud, deuda pública de 180% el PIB, recorte fiscales en educación, salud y vivienda, son algunos de los rasgos de un país que parece de pos-guerra tras la crisis capitalista de 2007. Syriza, que llegó al poder en febrero de 2015 en alianza con la derecha nacionalista ANEL (Griegos Independientes), giró rápidamente de un discurso “anti-austeridad” y de reformas sociales, a negociar el tercer rescate griego por parte del imperialismo alemán y la “troika” y a votar nuevas medidas de ajustes contra el pueblo trabajador (aumento de la edad de jubilación, recorte en las pensiones y salarios, fondo de privatizaciones, etc.) con el apoyo de los viejos partidos capitalistas de Nueva Democracia y PASOK. Así, traicionaba las expectativas populares expresadas en el triunfo del NO al “memorándum” del referéndum del 05 de Julio. Tras la rebelión de una veintena de diputados de Syriza contra las medidas de austeridad y la pérdida de la mayoría parlamentaria, el primer ministro Alexis Tsipras renunció al gobierno y convocó a elecciones anticipadas para el día de ayer, 20 de septiembre.

Con esta maniobra, buscaba deshacerse de la “Plataforma de Izquierda” (que luego de la renuncia a Syriza conformarían el partido “Unidad Popular”) y asegurar un nuevo gobierno estable para aplicar las medidas de austeridad votadas en el parlamento, conseguir el tercer rescate europeo y terminar con los problemas de liquidez financiera de sus bancos. Un verdadero “pacto de coloniaje” que somete al país a los dictados de los poderes financieros y del imperialismo alemán continuando las políticas de los viejos partidos capitalistas tradicionales.

Estas elecciones, lejos de la ilusión y expectativas generadas en las elecciones de Febrero, estuvieron marcadas por una abstención histórica (del 45%) y la resignación de los sectores populares. Un voto del “mal menor” consolida la posición de Syriza que volverá a formar gobierno con la derecha nacionalista asegurando la mayoría parlamentaria. Tras los resultados, rápidamente los poderes imperialistas saludaron a Alexis Tsipras y llamaron a aplicar rápidamente las medidas de austeridad contra el pueblo trabajador.

En segundo lugar quedó el partido de centro-derecha Nueva Democracia con 28% de los votos, y en tercer lugar se consolidó la organización neo-nazi Amanecer Dorado con el 7% de los votos y 18 parlamentarios, en un contexto de la mayor crisis humanitaria desde la segunda pos-guerra con los refugiados de Medio Oriente que ha exacerbado el clima anti-inmigrantes en el viejo continente. Unidad Popular, surgido tras el quiebre del ala izquierda de Syriza y que buscaba una Syriza de los “orígenes” fue la gran derrotada en estas elecciones, quedando fuera del parlamento, mostrando así que no era una alternativa real para las masas trabajadoras.

Con el nuevo triunfo de Syriza en Grecia, la emergencia de Podemos en España y el reciente triunfo del candidato reformista Jeremy Corbyn en las internas del Partido Laborista de Gran Bretaña, se consolida una nueva mediación neo-reformista y de gestión social de la crisis capitalista europea en el viejo continente.

El viaje del Papa Francisco a Cuba. Tras el restablecimiento histórico de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba (sin terminar con el bloqueo económico), y la aceleración de planes inversión por parte del capital extranjero en la Isla buscando nuevos nichos de negocios, el Papa Francisco viajó a la Isla a acompañar el proceso de apertura económica y acelerar las relaciones con el imperialismo norteamericano. Ya el Papa había sido fundamental en las negociaciones de EEUU con Cuba, además del papel cada vez más protagónico que viene teniendo la iglesia en el país. En su llegada, llamó al país a la “tolerancia ideológica” y se reunió con Fidel Castro, mostrando su disposición de mediador para abrir una nueva etapa en Cuba signada por la apertura económica y a la presión por mayores medidas de mercado, junto con medidas de apertura a la democracia capitalista. Así, cada vez más rápidamente y de la mano de los países capitalistas se van licuando las conquistas de la revolución con el proceso restauracionista iniciado por la cúpula burocrática de los hermanos Castro.

Japón y la reforma militarista. Del liderazgo de la derecha nacionalista del primer ministro Shinzo Abe, se ha votado la reforma militar más importante de Japón tras su derrota en la segunda guerra mundial. Con la ampliación de poderes a las Fuerzas Armadas (“Fuerzas de Auto Defensa”) les permitirá un mayor despliegue en el escenario internacional, con la posibilidad de prestar sus bases militares a aliados, participar en operaciones militares en el extranjero y realizar operaciones fuera de su territorio. Estas medidas son apoyadas por Estados Unidos que intenta contener la emergencia de China en la arena mundial, y representen un nuevo desafío para el gigante asiático, que busca ampliar sus bases de apoyo internacional y que representan un desafío al poder hegemónico del imperialismo norteamericano. Con ello, se empiezan a fortalecer las bases para nuevas disputas inter-imperialistas por el dominio del mundo.

¿Podrán los trabajadores y el pueblo griego iniciar nuevas movilizaciones y procesos de lucha para enfrentar los planes de ajuste ante un gobierno más directamente “ajustador” disfrazado de reformista? ¿Se impondrá la resignación del movimiento de masas mediante la contención de Syriza o será una pausa a un nuevo ciclo de lucha de clases que enfrente los planes neoliberales en un país signado por una profunda crisis económico-social y ser un impulso a las masas explotadas en Europa? ¿En Cuba, el pueblo trabajador aceptará sin resistencia la iniciada penetración imperialista en la Isla defendiendo las conquistas de la revolución? ¿Agitarán las medidas militaristas de Japón un nuevo mapa más agresivo de disputas entre potencias capitalistas?

Se están escribiendo nuevos capítulos en el mundo tras la profunda crisis capitalista abierta el 2007. Un mundo más convulsionado está emergiendo, donde no está dicho el rol que podrán cumplir la clase trabajadora y los oprimidos, clave para que puedan emerger nuevas organizaciones revolucionarias anti-capitalistas que combatan los planes de ajuste neoliberales, los disfraces reformistas de gestión del capitalismo y enfrentar las nuevas disputas capitalistas por el reparto del mundo desde una perspectiva internacionalista.

1 Banco Central Europeo (BCE), Comisión Europea (CE) y Fondo Monetario Internacional (FMI).


Pablo Torres

Dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Autor y editor del libro Rebelión en el Oasis, ensayos sobre la revuelta de octubre de 2019 en Chile, Edición Ideas Socialistas, 2021.

X