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Red Internacional
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SEMANA SINDICAL. La semana sindical en 10 párrafos

Macri y las patronales siguen pegando. El plan “Ahora 18” no cierra. AGR-Clarín y docentes, conflictos testigos. Los sabios y prudentes, y las peleas de la izquierda clasista.

Lucho Aguilar

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2

Sábado 18 de febrero de 2017

1. Arrancaron pegando. Ya pasó la mitad de febrero y para los que esperaban que el macrismo y las patronales “aflojen la soga” en un año electoral, queda claro que arrancaron pegando. 9326 nuevos despidos solo en enero, y 5900 suspensiones (Tendencias Económicas). No se trata de un “goteo” sino de cierres intempestivos por supuestas “crisis”: Banghó, Cerámica San Lorenzo, Canale, Textil Neuquén, AGR-Clarín. Pero no se la llevaron de arriba. Entre “las olas y el viento” ya hubo huelgas, movilizaciones, cortes, ocupaciones de fábricas y otras tantas acciones obreras.

2. Dos garrotes. Por un lado Macri y las patronales intentan imponer “derrotas testigos” con los cierres fraudulentos como los que nombrábamos, empezando por AGR-Clarín. Pero el plan incluye otro objetivo: “mejorar la productividad” como repite el ministro Triaca, agitando el nuevo convenio petrolero y los que firma con las terminales automotrices. No es que los convenios que dejaron el menemismo y el kirchnerismo sean la panacea del derecho obrero, pero la derecha quiere ajustar aún más las tuercas.

3. Ahora 18. Ese número, y en cuotas, quiere fijar el gobierno como porcentaje de aumento en la paritaria docente. Los gobernadores peronistas quieren lo mismo. A los bancarios quisieron desconocerles un acuerdo firmado, pero amenazaron con la huelga. Finalmente firmaron un 24,3 % de aumento. Hubo críticas de agrupaciones de izquierda del gremio. La inflación de 40% el año pasado hace sencillo calcular cuál tendría que ser la base de cualquier paritaria, ¿no?

4. Sabios y prudentes. El triunvirato de la CGT, con su estrategia de “control de daños”, terminó convocando medio paro... medio lejos. Pero esta semana continuaron su trabajo. Aprobaron las reformas en la Ley de ART, un negociado con la vida obrera. Movilizaron los cuerpos orgánicos de la UOM para “defender la industria nacional”. Anunciaron la participación de la Confederación General Económica en la movilización del 7 de marzo. El sindicalismo peronista otra vez quiere que marchemos al lado de los patrones que cierran y piden más flexibilización. Contra ese sindicalismo la izquierda presentó una lista anti-burocrática en el Ferrocarril Roca.

5. El conflicto testigo. Este jueves se cumplió un mes del cierre y la ocupación de la planta de AGR-Clarín. 380 familias en la calle en medio de un ataque a la organización obrera y las condiciones de trabajo. La Izquierda Diario viene reflejando día a día este importante conflicto. Esta semana hubo corte y festival en el Obelisco, la próxima tendrá como principal acción una marcha a Plaza de Mayo. La disposición de lucha de trabajadores gráficos y la solidaridad del sindicalismo combativo y la izquierda han logrado sostener este mes de resistencia. La solidaridad de clase entre Macri, Magnetto y los empresarios de los medios han logrado – hasta ahora – sostener el cerco mediático y quieren consagrar el cierre fraudulento. Todos somos AGR.

6. Una propuesta. En el caso de AGR, los sectores combativos y la izquierda discuten: ¿cómo quebrar la alianza entre los empresarios y el gobierno? ¿Cómo imponerle medidas a las centrales sindicales? Claudio Dellecarbonara, tras uno de los cortes, nos planteaba una respuesta: “Estamos militando las jornadas de difusión y el fondo de huelga. Pero nos parece importante hacer acciones masivas y contundentes que le duelan a Clarín y al Gobierno. Es una forma además de aprovechar los conflictos testigos para realizar acciones combativas que tengan toda la repercusión y sumen todas las fuerzas posibles, para obligar a los sindicatos y centrales a intervenir o a pagar un alto costo si no lo hacen”.

7. Con los patrones nada. No hay forma de dar una pelea sindical sin entrar en la política. Vale el ejemplo del debate que dieron en el plenario del Sindicato de la Alimentación los delegados de la Lista Bordó de Mondelez y Pepsico, contra la alianza de “la producción nacional y los trabajadores” y la estrategia de “administrar el descontento” del burócrata Rodolfo Daer. Denunciaron ante todos los delegados que “los opositores están votando las leyes del Gobierno: tanto el kirchnerismo como Massa”. Además exigieron un paro nacional con asambleas de fábrica y movilización. “Pero con los patrones pequeños y medianos, nada” aclararon en medio de un auditorio tenso. Contra la conciliación de clases del sindicalismo peronista, las agrupaciones clasistas se aferran a la independencia política que plantea Frente de Izquierda.

8. Paro por las mujeres. Otra vez el plenario de la Alimentación y el clima tenso. Pide la palabra Teresa Gorosito, delegada de Mondelez Victoria: “Si las compañeras deciden parar 8 horas o 1 hora, que el sindicato las respalde. Porque nos están matando y también en las líneas de producción”. Así exigió un paro como parte de la convocatoria a parar el Día Internacional de la Mujer. El 8 será un día de lucha y ya lo están preparando. Las obreras de Textil Neuquén que enfrentan el vaciamiento y la Comisión de Mujeres y Familiares de AGR son bandera.

9. Autorganización. A pesar de la tibieza de Yasky y Baradel, en las escuelas hay bronca por el “Ahora 18” de Macri, Vidal y los gobernadores peronistas. Un ejemplo es la asamblea que reunió esta semana en el Suteba La Matanza más de 240 delegados con decenas de mandatos de escuelas. Votaron exigir al Suteba y a Ctera el no inicio de las clases por 48 horas, con asambleas conjuntas de todos los gremios docentes el 22 de febrero para resolver cómo continuar la pelea salarial. Asambleas comunes para que los docentes decidan. De esa manera, junto a la exigencia de paro nacional de los sindicatos de la educación, también plantean el camino de la autoorganización de las bases, más allá de los gremios que los representan. Hay que seguir ese camino.

10. Un método y un programa. Cambiemos intentará seguir ajustando sin perder (más) caudal electoral. Tarea difícil. El peronismo, y la burocracia viajan en ese barco, quieren controlar y capitalizar el descontento. La izquierda clasista participa en las luchas dando las peleas que resumimos en estas líneas. Pero también con un programa para que la crisis la paguen los capitalistas. Que rechaza los despidos y suspensiones. Que propone el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Que enfrenta los techos y exija un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar. Que dice no al ataque a los convenios y la flexibilización. Que defiende las gestiones obreras y exige la apertura de los libros de contabilidad de las empresas que declaran crisis. Que reclama a la CGT un paro general con movilización, ahora no en 40 días.


Lucho Aguilar

Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.

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