Es necesario volver a retomar la organización que nos dejó el primer semestre porque no podemos confiar en que las autoridades solucionen las problemáticas sin que haya presión, para poder luchar en unidad de trabajadores y estudiantes por un sueldo a las y los funcionarios de $650 mil que supere la canasta básica familiar, algo que ni el gobierno de Boric ni la Nueva Constitución aseguran. Además del fin al subcontrato y el paso a plata para todos y todas las trabajadoras de la universidad.
Jueves 18 de agosto de 2022

El primer semestre vivimos una gran movilización en el Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, la que involucró dos meses entre paro y toma en todas las facultades, mientras que surgió la unidad entre funcionaries y estudiantes. Un aspecto particular de la movilización fue la autoorganización, ya que no fueron necesariamente los centros de estudiantes y dirigencias sindicales las que conformaron la mesa de negociación con las autoridades, sino que fueron delegades de base, quienes electas y electos democráticamente por facultad integraron la mesa.
Esta semana comenzó el segundo semestre, y vuelve la atención por cuantos de los puntos del petitorio se han conseguido, y si bien está la apertura de más portones para ingresar al campus, más lugares para poder comprar comida (foodtrucks), que en algunas facultades los baños son sin género, que se abrieron las salas de estudio, entre otras, muchas de estas demandas fueron resueltas en base a la sobrecarga de funcionarios y funcionarias ya que las autoridades se niegan a contratar más gente.
Además, la mayoría de las demandas de las y los funcionarios se encuentran estancadas luego de que a un sector de trabajadores los pasaron a contrata ya que los tenían a honorarios, a algunos incluso hace años, como lo son los funcionarios de puerta.
Respecto del proceso de paso a planta para trabajadores a contrata, las y los trabajadores se encuentran entrampados, esto ya que las autoridades dicen que habría una demora de los procesos de concurso, lo que haría demorar el proceso incluso a más allá de 2023. Además la clásica excusa de las autoridades, que “no hay recursos”.
Ante este argumento, se vuelve totalmente necesaria la exigencia a la nueva rectora de la U de Chile, Rosa Devés, quién hizo su campaña con la consigna de ser la primera mujer en tal cargo, pero sin embargo no lo pone a disposición de mejorar las condiciones de las y los trabajadores, donde hay mayoría de mujeres y que muchas veces reciben sueldos de miserables $400 mil, que con la inflación y lo cara que está la vida, no alcanza para nada, sobre todo para quienes tienen que además pagar arriendo.
Esta situación se ve agravada particularmente en facultades como artes, que es una de las más precarias de la universidad, y donde las autoridades hacen oídos sordos frente a la demanda de subir el sueldo a $550 mil y de contratar más personal. Además, en las facultades donde “se ha subido” el sueldo, no lo hicieron al sueldo base, sino que complementando con bonos hasta fin de año, lo que no asegura que para el próximo año puedan recibir el sueldo ajustado, ya que los bonos se van a dar dependiendo de la situación financiera de la universidad, por lo que es muy probable que se los corten.
Es necesario volver a retomar la organización que nos dejó el primer semestre porque no podemos confiar en que las autoridades solucionen las problemáticas sin que haya presión, para poder luchar en unidad de trabajadores y estudiantes por un sueldo a las y los funcionarios de $650 mil que supere la canasta básica familiar, algo que ni el gobierno de Boric ni la Nueva Constitución aseguran. Además del fin al subcontrato y el paso a plata para todos y todas las trabajadoras de la universidad.
Para poder retomar esta organización es primordial que los centros de estudiantes se pongan a la cabeza de politizar los espacios universitarios, además de jugarsela en serio para potenciar las asambleas de campus, de facultad y de carrera.
Además de que también es urgente la coordinación con otras facultades a nivel Uchile que también tienen problemas en la precarización para estudiar, como en la laboral para trabajadores. Es necesario que el Consejo de Presidentes y la Fenafuch tomen las demandas y bajen el pliego a las asambleas para que se discuta en todas las facultades y poder tener un pliego unificado de demandas. Además es necesario que la Confech salga de su tregua con el gobierno y organice al movimiento estudiantil, porque la crisis en la educación afecta a todos los estudiantes.

Benjamín Vidal
Periodista - Universidad de Chile