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Red Internacional
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EXTREMA DERECHA ALEMANIA. La ultraderecha supera al partido de Merkel: “Es un terremoto político en Alemania”

Entrevistamos a Stefan Schneider, director del sitio Klasse Gegen Klasse, sobre los resultados históricos de la extrema derecha en las elecciones un Estado federado alemán.

Lunes 5 de septiembre de 2016 08:47

La líder de AfD, Frauke Petry, el copresidente de la AfD, Jörg Meuthen (i), y el líder de AfD en Mecklemburgo-Anteporemania, Leif-Erik Holm.

Izquierda Diario: Este domingo el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (AfD, según sus siglas en alemán) obtuvo un resultado histórico en el Estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en el noreste del país, donde obtuvo el 21% de los votos y superó por primera vez al partido de Angela Merkel. ¿Qué importancia tienen estos resultados?

Stefan Schneider: Esta es una derrota política muy importante para la Unión Cristiana (CDU), el partido de Merkel. Hay analistas que hablan de un ‘terremoto político’ y yo estoy de acuerdo, efectivamente es un terremoto político.

Muchos analistas destacan que los temas ‘provinciales’ casi no tuvieron peso en la campaña electoral, sino que lo que más influyó fue la política migratoria. Aunque los partidos del régimen intentaron colocar otros temas en el centro, no lo lograron. Casi todos los que votaron por Alternativa por Alemania dijeron que su voto fue definido por la cuestión migratoria.

Otro dato importante es que este es el Estado federal de Ángela Merkel, donde tiene su distrito electoral, ella viene de ahí. Este es un dato enorme. Ya es la cuarta elección regional donde Alternativa por Alemania gana terreno, otra vez supera el 20% y por primera vez supera a la CDU.

Los resultados de Alternativa por Alemania transforman el mapa político en este Estado federal, mientras el resto de los partidos cae fuertemente…

Frente al 21% de la AfD, la CDU obtuvo 19% de los votos, el peor resultado de la historia del partido de Merkel en ese Land. La CDU perdió aproximadamente un 5%, al igual que los socialdemócratas que también perdieron un 5%, pero estos últimos se mantienen con un 30%, por lo cual se preservan como el partido más fuerte. Hace unos meses los socialdemócratas proyectaban en las encuestas un 22% y llegaron al 30%, por lo que para ellos es una cierta ‘victoria’ electoral. Aunque caen respecto a la última elección, en comparación a cómo venían y cómo caen el resto de los partidos, el SPD ha logrado mantenerse.

Alternativa por Alemania es la primera vez que se presentaba en este Estado, porque no existía como partido en las últimas elecciones y gana el 21%, es decir casi un cuarto del electorado que emitió su voto.

El otro dato interesante es que los fascistas de la NPD quedaron afuera del Parlamento. Porque muchos que antes votaban directamente a los fascistas ahora votaron por AfD. Los fascistas de NPD se presentaron, pero quedaron con un 3%, y para ingresar al Parlamento hay que cumplir con un piso del 5%.

Si los verdes quedan fuera del Parlamento [al momento de hacer esta entrevista no estaba aún confirmado], el Parlamento regional quedaría conformado por solo cuatro partidos: SPD, AfD, CDU y Die Linke.

¿Cuál fue el papel de Die Linke, el ‘partido tradicional’ de la izquierda alemana?

Die Linke tuvo una pésima elección, no superando el 12%. El peor resultado histórico para esta formación. Y eso en una región donde hace unos años estaban todavía en el gobierno. Entre 1998 y 2006 Die Linke estuvo en el gobierno, luego vinieron gobiernos de “Gran coalición” entre el SPD y la CDU.

Die Linke centró su campaña en presentarse como una alternativa para cambiar el gobierno, proponiendo una coalición entre la socialdemocracia, Die Linke y los Verdes. Pero eso no va a salir, porque los Verdes probablemente quedan fuera del Parlamento, y aunque aritméticamente sería posible una coalición de entre el SPD y Die Linke, no hay ninguna razón para que la socialdemocracia tome esta opción. En cambio, va a volver a repetir la coalición con el partido de Merkel.

En esta elección Die Linke se había propuesto como ‘mejor alternativa de gobierno’, pero mucha gente piensa ‘en el gobierno no vamos a cambiar nada’ y votaron a AfD, que era el único que se presentaba para ser oposición.

El partido que hace poco más de 25 años era el único partido legal en esa región, el ‘partido de Estado’ de la RDA. Y que durante más de dos décadas después seguía siendo el ‘partido de toda la población’, como se dice en Alemania. Como el rol que juega la CDU en otros lugares, donde saca el 35 o el 40% con una base social muy amplia entre diferentes sectores de la población.

Si estamos hablando de la crisis de los partidos tradicionales, hay que tener en cuenta que en la ex RDA, Die Linke es el “partido tradicional”. Hace 15 años tenían el 25% de los votos, y ahora 13%.

¿Esta elección es una señal para los partidos de la “gran coalición” en Alemania (la alianza entre conservadores y socialdemócratas en el gobierno)?

Los partidos de la gran coalición han caído un 10% (entre los dos) y Alternativa por Alemania irrumpe con el 22%, lo que significa que ganaron votos de otros partidos también. La otra cuestión interesante para analizar es que un tercio de los votantes de AfD no votaron en la elección anterior, es decir que se abstenían. La participación en las elecciones subió de hecho un 10% y creo que casi todos se inclinaron por AfD. En términos políticos esto significa que fracasó la campaña que hicieron todos los partidos, de llamar a ‘votar a los demócratas’ contra este partido derechista. En realidad, la mayor participación electoral terminó beneficiando a AfD.

En Berlín se va a votar en dos semanas y estamos viendo una campaña electoral común de todos los partidos diciendo ‘no votes a la AfD’. Por ejemplo, este sábado hubo una manifestación de unas 5.000 personas en Berlín que se transformó casi en una ‘fiesta electoral’ para los partidos de gobierno. Existe una alianza que se llama ‘En pie contra el racismo’, que incluye a la socialdemocracia, a los Verdes, al partido Die Linke y esta alianza plantea que hay que hacer una campaña electoral en contra de AfD. Pero no critican para nada el racismo estatal, las medidas de Merkel, por lo que al fin y al cabo esta alianza está también haciendo campaña electoral a favor del partido de gobierno. Incluso hay varias organizaciones de izquierda que son parte de esta alianza, todos mezclados.

Volviendo sobre el carácter de la Afd, algunos analistas señalaban que este partido se ha derechizado más en el último tiempo, a diferencia del Frente Nacional de Marine Le Pen que ha intentado un ‘aggiornamiento’ de su discurso para alejarse de los elementos más fascistas y ganar más base social. ¿Esto es así?

Hay distintas alas en el partido. Hay un ala que viene de Turingia y Sajonia que es donde el movimiento Pegida [Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente] es más fuerte. Este sector es el más abiertamente ‘fascista’ ideológicamente. Su portavoz en Turingia es Björn Höcke.

Por otro lado, está el ala más ‘oficial’ que es la dirección partidaria de Frauke Petry, un sector que dice que ellos son los ‘verdaderos demócratas’, con un discurso de democracia plebiscitaria como el modelo suizo, y un discurso también racista.

El candidato que ahora ganó en Mecklemburgo, Leif-Erik Holm, dijo este domingo “nosotros no hicimos campaña contra los migrantes, lo que hicimos fue campaña contra la falsa política migratoria”. Lo cual es obviamente una mentira, pero es un intento de reubicarse. Lo que no está claro aún es si la victoria de AfD en Mecklemburgo le dará más fuerza al ala más fascista o al ala conservadora de derecha. Los dos sectores van a intentar utilizar estos resultados.

La Afd dice ser el único partido que representa el “descontento” contra los “partidos tradicionales” desde la derecha. ¿Es similar al fenómeno de otros populismos de derecha en Europa?

Tienen un discurso populista de derecha, pero con posiciones muy, muy racistas. Ahora yo diría que el partido es marcadamente ‘protofascista’, ya no es solo ‘populista de derecha’.

En todo el país hay gobiernos de la CDU, de la SPD, de los Verdes, o por ejemplo en Turingia tenemos al partido Die Linke como primer partido de gobierno. La AfD se ubica como el único partido de “oposición”.

Sobre la cuestión de la política migratoria, ¿por qué le ganan por derecha a Merkel?

En Mecklemburgo, en todo el Estado, viven aproximadamente 1,5 millones de personas, y solamente hay 6.000 refugiados allí. Es un porcentaje ínfimo. Pero aun así se están fortaleciendo sobre la base de que hay un miedo irracional frente a los migrantes.

Parecido a lo que sucede en países del Este de Europa, que no hay muchos migrantes, pero hay un auge de la extrema derecha muy importante…

Sí, es así. Por otro lado, la política migratoria de Merkel se basa en dos cuestiones fundamentales. Por un lado, el mercado alemán necesita mano de obra barata. Pero a la vez hay toda una parte de los refugiados que no van a tener acceso a ese mercado laboral. Hacer ese filtro entre los que sí podrán acceder y los que no, genera importantes tensiones sociales, incluso dentro de los propios refugiados.

Y por otro lado tenemos centros de acogida donde hay refugiados que viven allí por años, algo que supuestamente está prohibido, pero sucede. Viven ahí durante años, sin poder trabajar, sin nada. Y eso causa también problemas sociales, con miles de personas hacinadas en un solo lugar, sin poder ir a trabajar, sin poder hacer nada. Por lo que mucha gente tiene miedo de los problemas que esa situación puede causar en sus comunidades, y la extrema derecha utiliza ese miedo.

Los partidos de gobierno dicen ‘nosotros tenemos que escuchar las preocupaciones justas de esa parte de la población’ [que es crecientemente xenófoba] y de este modo están justificando el discurso de la extrema derecha.

El pasado sábado hubo en Berlín una movilización convocada contra el auge de alternativa por Alemania. ¿Cómo fue esta convocatoria y qué expresaba?

Obviamente es muy bueno que hayan salido 5.000 personas a la calle, y allí estuvimos. Pero el límite es que se trata de un llamado que se canaliza en una campaña electoral de los partidos “democráticos” del gobierno. Nosotros planteamos los límites de esa ilusión democrática y que hay que luchar contra el racismo de Estado, que sienta las bases para el auge de Alternativa por Alemania.

La alianza que convocó la manifestación, “En pie contra el racismo”, es una plataforma donde hay organizaciones de izquierda, organizaciones antirracistas, pero también están la socialdemocracia, Die Linke y los Verdes. Ellos lo utilizan como apoyo de su campaña electoral. De hecho, hay un material que repartieron en la manifestación del sábado que dice: “Tu voz contra Alternativa por Alemania”, pero esto significa desde su punto de vista ‘Tu voz para los partidos del régimen’. En la manifestación hubo una hablada de los tres principales candidatos del SPD, Die Linke y los Verdes, exponiendo su programa para las elecciones de la semana próxima. Los resultados de Mecklemburgo confirman que este tipo de campañas no sirven para nada, no frenan el auge de AfD. Incluso Die Linke hizo la peor elección de su historia allí.

Nosotros tenemos una fuerte discusión. Participamos obviamente en la manifestación en Berlín, pero con una política independiente. Decimos: ‘Contra el racismo de Alternativa por Alemania’ y también ‘Contra el racismo estatal de los partidos del régimen’. Porque estos partidos en Berlín son responsables de deportaciones, de endurecer las leyes migratorias, están reprimiendo a los movimientos de refugiados, etc. Por lo tanto, no se puede decir que esa política es ‘esencialmente distinta’ a la de AfD. Obviamente AfD tiene un mayor nivel de racismo abierto, pero a fin de cuentas los que más han contribuido al auge de la extrema derecha son los propios partidos de gobierno (CDU y SPD).
Entrevistó: Josefina L. Martínez