Miércoles 24 de septiembre de 2014
Luego de la amplia repercusión del cierre de la empresa Cresta Roja, ubicada en El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, La Izquierda Diario entrevistó a uno de los trabajadores para que nos cuente cuál es la realidad en la planta.
En los medios salió a la luz que la empresa Cresta Roja cierra su planta por problemas económicos pero a los trabajadores les dicen que el cierre es por problemas con la Comisión Interna. ¿Qué sucede realmente en la fábrica?
Lo que sucede es que la empresa quiere echar gente. Su objetivo es echar alrededor de 200 que quedarían en la calle producto de una reducción de personal. Buscan despedir a los que tienen parte de enfermo. No hay problemas económicos ya que se exporta todo el trozado a Rusia y anteriormente a Venezuela.
¿Cómo son los ritmos de trabajo?
Hace un tiempo se procesaban 200.000 pollos por día con 1500 personas, hoy la misma producción la hacen 1300. Es por eso que en la planta, por los ritmos de trabajo, hay altos niveles de accidentes y enfermedades laborales,
¿Qué tipos de enfermedades laborales contraen?
De todo. Las más comunes son tendinitis, hernia de disco, túnel carpiano. Y lamentablemente la ART te los rechaza y son problemas generados por el trabajo.
¿Cuáles son las condiciones de salubridad en la fábrica?
Malisimos, la empresa no brinda ni ropa ni materiales necesarios para trabajar en condiciones dignas. Por ejemplo el sector de playa que cuelgan los pollos vivos, trabajan en pésimas condiciones.
¿Qué otros reclamos vienen realizando?
Un gran problema viene siendo el del comedor. Hace unos días atrás se encontró un tornillo en un plato de comida de un compañero y creemos que no puede ser. Se le pidió a la empresa cambiar la concesionaria y se negó. Además existen otras irregularidades como que la empresa nos debe los pagos de horas extras desde hace un año.
Entrevistó Pablo Larrea