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Red Internacional
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Barcelona. La verdadera “Marca Barcelona”: o extremadamente rico o en la pobreza extrema

Barcelona es una de las ciudades donde la desigualdad social se ha exacerbado desde el incio de la crisis económica. Hacemos un repaso de este fenomeno en una ciudad que vende al mundo una “marca” que no se sostiene cuando uno mira a quienes viven en ella.

Marc Ferrer Barcelona

Viernes 22 de enero de 2016

Foto: EFE

Cuando alguien piensa en Barcelona piensa en la diversidad, el contraste, una ciudad moderna y “cool”. Esa es la “marca” que se ha vendido para millones de turistas desde los diferentes ayuntamientos de la ciudad condal. Pero la verdadera realidad es que la “marca Barcelona” es solo eso, un producto de marketing.

Barcelona tiene el rostro de una desigualdad social que profundiza los barrios más pobres a la miseria, aumentando la pobreza de forma exponencial desde que empezó la crisis económica-Junto a la capital del Estado, Madrid, lideran el ranking de las ciudades donde la desigualdad social ha aumentado más en los últimos años.

Según el coeficiente de Gini, en la escala de 0 a 1 -donde 0 es la igualdad perfecta- la ciudad condal supera el 0,53. Recientes estudios publicados en El Periódico de Catalunya ilustran dramáticamente esta situación.

Las familias más acomodadas de barrios como Pedralbes – hasta hace poco residencia entre otros de Urdangarín y la Infanta Cristina- atesoran dos veces y medio más que la media de la ciudad. Por contra, en los barrios más pobres, esos que ni siquiera salen en los mapas de las guías turísticas como son Trinitat Nova, el Bon Pastor, Ciutat Meridiana… apenas se llega a superar a un tercio de la media de los recurso de toda la ciudad.

Pero esta fotografía no es nueva. Barcelona viene conviviendo en un escenario de desigualdad crónica desde mucho tiempo atrás. Lo que sí que es nuevo, desde que empezara ha hacerse notar el impacto de la crisis económica, es la tendencia a la profundización de la pobreza extrema en los barrios más pobres, enseñando unas cifras que hablan por sí solas.

Haciendo una comparativa por zonas, la renta media del opulento barrio de Pedralbes en el 2013 multiplicaba por 6,3 la del barrio de la Trinitat Nova. Solo un año después, en 2014, se multiplica por 7,2. En este mismo periodo de tiempo, la zona alta de Barcelona ha visto cómo la crisis le ha beneficiado pasando de 243,9 puntos a 251,7 -en un baremo en el que la media de la ciudad es de 100- y la del barrio más empobrecido pasó de 38,5 a 34,7.

Tampoco las llamadas clases medias escapan a la pauperización. En seis años la considerada clase media de la ciudad ha caído del 58% al 44% del total de la población.

Esta realidad se extiende or casi toda la ciudad. De los 73 barrios de Barcelona, tan solo 20 superan la media. La gran mayoría se quedan justo por debajo de esta media y 6 no llegan a la mitad de la media de Barcelona, dos más que en 2013.

El informe ’La salud en Barcelona’ elaborado en 2014 por la Agència de Salut Pública, llamaba la atención además sobre los efectos que puede tener el nacer en una zona de Barcelona u otra en cuanto a la esperanza de vida.

En los barrios de la zona alta de la ciudad la esperanza de vida es 11 años superior que en otros. En concreto, esta máxima diferencia se da al comparar Torre Baró -uno de los barrios más pobres en el distrito de Nou Barris- donde la esperanza de vida es de 75,2 años, con Pedralbes -en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi- donde llega a los 86,5 años. Pedralbes tiene la renta familiar más alta de la ciudad y Torre Baró la cuarta más baja.

Uno de los sector más afectados por esta desigualdad es la juventud. Un 25,9% de los menores de 16 años viven en alguno de los 25 barrios donde la renta familiar está por debajo de la media de la ciudad y se considera que sufren los efectos de la pobreza energética. En frente, se sitúa el 2,4% de los menores ubicados entre los 20 barrios más ricos. La diferencia relativa se sitúa en 10 a 1.

Las estadisticas son demoledoras, y dejan claro que son los barrios de clase obrera los que está pagando los costes de esta crisis económica y social. Barcelona es un claro reflejo de una situación que se extiende a nivel mundial. Como señalábamos en esta nota, las 62 personas más ricas del mundo poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad.