Entrevista a Eduardo Toro, joven trabajador de la textil Elemento reincorporado por la lucha, candidato a legislador porteño del Frente de Izquierda por la Juventud del PTS. Acompaña la candidatura de Myriam Bregman a Jefa de Gobierno y de Patricio del Corro a legislador.
Sábado 11 de abril de 2015
Nacido en Salta, se vio obligado a migrar a Buenos Aires junto a su familia con la ilusión de un futuro mejor. Pasó por varios trabajos, viviendo en pensiones y villas hasta que consiguió un trabajo en blanco sin convenio acorde a la tarea que realizaba como tejedor, en una fábrica donde el maltrato, la discriminación e infinidades de irregularidades laborales son recurrentes. La textil es Elemento, que confecciona ropa para la marca de Juliana Awada, esposa del actual Jefe de Gobierno Mauricio Macri.
Contanos cómo era la situación en la textil Elemento y tus primeros pasos en organizarte
La empresa siempre actuó en complicidad de la Asociación Obrera Textil (AOT) y de los gobiernos como el de Macri, que hace negocios con el trabajo esclavo, como su esposa Awada dueña de una marca de ropa muy cara, y también del kirchnerismo que no hace nada frente a esta situación y nos dice que en el país estamos mejor.
Fue a partir de que una compañera de trabajo tomara la decisión desesperada de prenderse fuego por el maltrato sufrido cuando empezamos a organizarnos, porque no se respetaba el convenio, nos pagaban una gran parte en negro, y ni siquiera contábamos con delegados que nos representen. Hicimos asambleas y votamos delegados nosotros; fue ahí cuando nos despiden a María Ugarte y a mí, por pelear por estos derechos.
Luego de un año de intensa campaña junto a organismos de derechos humanos como el Ce.Pro.DH., del que es parte nuestra candidata del FIT a Jefa de Gobierno Myriam Bregman, fuimos reincorporados con la lucha. Lo que pasó en Elemento pasa en muchas fábricas y talleres de distintos gremios: los bajos salarios, las largas jornadas de trabajo, el maltrato, y la complicidad del sindicato con las empresas, especialmente con los trabajadores más jóvenes. Queremos organizarnos y cambiar esta realidad.
¿Por qué te sumaste a la militancia en la Juventud Trabajadora del PTS y sos candidato a legislador por el Frente de Izquierda?
Los jóvenes precarizados nos acercamos a la militancia primero por arrancar algún derecho postergado, pero también comprendí que con eso sólo no alcanza, que los políticos del macrismo, el kirchnerismo, massismo y radicalismo, tienen sus intereses, y los trabajadores otros; tenemos que hacer nuestra política. Conocí al PTS y al Frente de Izquierda en el 2013 en la lucha de Elemento, y eran los únicos que hablaban de la realidad de miles de jóvenes precarizados. Colaboré fiscalizando esa vez, y ahora decididamente pienso que la juventud tiene que ser parte de construir la izquierda en la Ciudad, porque es la única fuerza real con cientos de trabajadores y jóvenes que se enfrenta en serio a la derecha empresaria del PRO y al kirchnerismo que también tiene candidatos empresarios como Mariano Recalde, el gerente de la tercerización laboral en Aerolíneas.
¿Cuáles son las propuestas para los jóvenes de la Ciudad?
En la Ciudad de Buenos Aires muchos jóvenes trabajan precarizados en los supermercados, dependencias del Estado, call centers, telefónicas, y cientos de talleres y fábricas de la UOM, gráficas, textiles y alimenticias donde trabajan muchos de mis compañeros de la Juventud del PTS.
Las cifras son alarmantes: seis de cada diez jóvenes trabajan precarizados. En esta campaña planteamos que hay que terminar con el trabajo en negro, los contratos basuras, temporales y sin convenios. Decimos que a igual trabajo igual tiene que ser la remuneración. Por el pase a planta de tercerizados con el mejor convenio de la rama en la que se trabaja. La mayoría de nosotros tiene un sueldo entre 5500 y 6500 pesos en los “mejores casos”, y a veces hasta haciendo horas extras o trabajando los sábados o domingos. Así no se puede vivir. Ni que hablar si tenés que alquilar, ya te lleva la mitad del sueldo; por eso también planteamos un salario acorde a la canasta básica de 12 mil pesos.
¿”Alquilar se puede” como dice Macri?
Para alquilar tenés que hacer malabares. Los requisitos de entrada entre depósito y garantías excede los 20 mil pesos, lo cual se dificulta porque con el salario llegamos a fin de mes arañando y no tenemos posibilidad de ahorro. El plan de Macri es una mentira que abarca solamente a 2 mil habitantes de la ciudad cuando hay más de 173.721 familias que no cuentan con una vivienda digna. Esto sucede mientras hay 341 mil viviendas vacías, de las cuales casi la mitad se usa para el negocio de la especulación inmobiliaria. Es una locura, hay más viviendas vacías que familias que la necesitan; hay que atacar esos negocios. Nosotros planteamos que hay que tomar algunas medidas elementales para resolver el problema de los inquilinos: que los alquileres no excedan el 20% del salario mínimo. Para todos aquellos que necesiten acceder a la vivienda única mediante crédito hay que establecer un fondo público para préstamos cuya cuota no exceda el 20% del salario mínimo. Establecer un máximo de un mes adelantado, más datos personales como únicos requisitos para alquilar una vivienda.
En las villas y asentamientos viven miles de trabajadores. ¿Qué proponen para esos lugares?
El hacinamiento en las villas es causa de un sistema que expulsa a los bordes de la ciudad a los sectores populares. En los últimos años en la ciudad se duplicó la población en las villas, y la edad promedio es de 24 años. Está lleno de jóvenes, de hecho la mayoría de mis compañeros y compañeras de trabajo viven ahí. Muchos de los políticos tradicionales, los mismos que estigmatizan a los habitantes de las villas, hoy hacen campaña hablando de urbanización, como Cabandié de La Cámpora -que acompaña a Recalde del FpV- que hace unos años fue echado de la Rodrigo Bueno por tratar de convencerlos de que se vayan para poder hacer sus negociados junto al PRO en Puerto Madero. Hace poco en esta misma villa, a pesar de tener un fallo de urbanización, un joven murió al caer en una cloaca precaria. El macrismo destina $4.331 millones en la policía Metropolitana y $780 millones en urbanización de villas y viviendas sociales.
Ese presupuesto es el que votó el kirchnerisno junto con el PRO, y queda claro su política conjunta de desalojar y reprimir juntos como en Papa Francisco y en el Indoamericano. Los únicos realmente interesados en la urbanización y plan de viviendas dignas son los trabajadores y vecinos; por eso proponemos un plan controlado por ellos y las organizaciones, en base a impuestos a las grandes fortunas por ejemplo al juego del Casino Flotante; expropiación de las viviendas ociosas, que según el último censo se estima en 24% y la prohibición de desalojos.
¿Que pensás de los casos de represión institucional sea por gatillo fácil, encubrimiento policial o racismo?
Hoy Macri del PRO y Berni del FPV quieren profesionalizar la represión con las nuevas picanas taser, contra los jóvenes y militarizando los barrios, como lo hacen con el operativo cinturón sur saturando de gendarmería, prefectura, policía federal y metropolitana. Todos sabemos que son los que organizan y regentean junto a los narcos, están en el negocio de la trata y los talleres clandestinos.
Se manejan con total impunidad dejando zonas liberadas como la que se cobró la vida de Kevin en la villa 21, o encubriendo el asesinato xenófobo y racista del joven Franco Zárate, metiendo presos a los familiares y amigos, invirtiendo la causa por el sólo hecho de ser descendiente de bolivianos. También está el caso de Nehuén Rodríguez que fue atropellado por una unidad de la Policía Metropolitana. Desde la juventud del PTS estamos acompañando la lucha de todos estos casos y los reclamos de Justicia a la vez que planteamos que sólo con la organización y movilización independiente de jóvenes vamos a terminar con la represión, la xenofobia y el gatillo fácil.
¿Querés agregar algo más?
Simplemente invitar a todos los jóvenes a que se sumen a la campaña del Frente de Izquierda para que se escuchen nuestros reclamos, de los que no habla nadie, y para empezar a organizarnos en nuestros lugares de trabajo.