El ex Presidente Ricardo Lagos (PPD-PS), adhirió a declaraciones de EEUU, Canadá, OEA y la derecha continental, repitiendo su política golpista como en el 2002.
Jueves 24 de enero de 2019
El "socialista neoliberal" no dudó en posicionarse junto a la postura del imperialismo norteamericano liderado por Trump, y que ha alineado a la OEA, la UE y la derecha continental, en su embestida injerencista en Venezuela. Aunque habla "democracia", al reconocer a Juan Guaidó como "autoridad legítima", se ubica con los golpistas.
Lagos señaló que “la única autoridad legítima en Venezuela hoy, es la Asamblea Nacional”, encabezada por el opositor Juan Guaidó, quien se auto-proclamó como "presidente encargado" de la mano del imperialismo de EEUU. Ese reconocimiento para Lagos es "un punto de partida para negociar con las actuales autoridades de facto", como llama al gobierno de Maduro.
Con ello, repite su rol del 2002 cuando era Presidente de Chile y apoyó el Golpe militar contra Hugo Chávez liderado por EEUU y la derecha venezolana, reconociendo presidente al golpista Pedro Carmona.
Llamó a una negociación hacia elecciones que pongan "un nuevo Presidente de la República bajo un proceso transparente e informado", ubicándose en la misma posición de Piñera.
Desde este diario, hemos denunciado estas declaraciones golpistas de diversos partidos del régimen, partiendo por el gobierno de Piñera, pasando por la extrema derecha de Kast hasta la DC. Ahora se suma Lagos a este coro.
Sin dar ningún apoyo político al gobierno de Maduro, que es también responsable de la catástrofe social y económica que viven las masas trabajadoras y el pueblo pobre y que ha impuesto un régimen autoritario, denunciamos la injerencia imperialista y el rol servil de los políticos empresariales como Piñera y Lagos, cuya salida golpista busca imponer un gobierno títere al servicio de los dictados de Estados Unidos de Trump, y busca canalizar la bronca y el rechazo a Maduro para imponer medidas favorables a los capitalistas y al capital extranjero. Ninguna salida "democrática" para las masas trabajadoras vendrá de la mano del imperialismo.
Hoy más que nunca es necesaria una intervención independiente de los trabajadores, luchando contra la injerencia y el golpismo sin apoyo a Maduro, interviniendo con sus demandas propias, y luchando por el derecho del pueblo trabajador a imponer una Asamblea Constituyente verdaderamente libre y soberana, sin ninguna restricción anti-democrática, que ponga fin a los pilares autoritarios del régimen y Estado y luche por un programa de medidas de emergencia para palear la crisis que vive el pueblo trabajador (como el no pago de la deuda externa o anulación de la entrega de áreas petroleras), y en ese camino avanzar a constituir sus propios organismos que permita avanzar la consciencia hacia un gobierno de los trabajadores, única salida para imponer resolver íntegramente las tareas democráticas e imponer un programa de emergencia económica favorable al pueblo trabajador.