La profundización de la crisis política del gigante sudamericano ha desencadenado en fuertes protestas y una fuerte represión. Les explicamos las claves de la crisis política en Brasil.
Domingo 28 de mayo de 2017
El golpe blando
Para comenzar hay que regresar hasta hace aproximadamente un año atrás, cuando Dilma Rousseff (PT) presidenta en ese entonces fue destituida como parte de una campaña y golpe institucional de la derecha y el poder judicial por colocar al mando del gobierno a alguien que pudiera ajustarse -con menor responsabilidad en la clase obrera- a los planes de la burguesía para hacer caer la crisis sobre los hombros de los trabajadores. El elegido: Michel Temer, vicepresidente de Brasil y parte del derechista PMDB.
El escandalo
El pasado 17 de mayo se revelaron por parte de la empresa frigorífica JBS-la misma implicada en el caso de adulteración de carnes- audios en los cuales se escuchaba al actual presidente Michel Temer comprar el silencio de Eduardo Cunha, expresidente de la cámara de diputados detenido por casos de corrupción.
Las reformas
Durante su mandato, Michel Temer a impulsado dos grandes reformas que buscan dinamizar la economía y atraer la inversión de capitales a costa de las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora: la reforma previsional y la reforma laboral.
La reforma laboral permite la tercerización generalizada de los puestos de trabajo, que todo trabajador debe saber significa salarios ajustados, condiciones de trabajo precarizadas, insalubres, sin equipos de seguridad y sujetas a las frecuentes estafas de las empresas contratantes, que desaparecen y dejan a los trabajadores en la calle, sin salarios, seguro desempleo o cualquier derecho.
La reforma previsional, por su parte, busca aumentar la cantidad de años de aporte obligatorios para obtener una jubilación lo menos lejana posible a un salario. Entre otras cosas, pretende la eliminación del régimen especial de jubilaciones de los docentes. En algunos estados del país, el nuevo régimen impone una cantidad de años de aporte superior a la expectativa de vida de los trabajadores.
“¡No renunciare!”
Tras conocerse el escándalo y la primera jornada de protestas contra Temer el mismo dia en que se destapo, el discurso de Temer buscaba mostrar firmeza y cerrar filas: "La grabación fue realizada de manera ilícita” […]"No podemos tirar a la basura toda lo que se ha hecho por este país, no compré el silencio de nadie. No lo preciso. No tengo nada que esconder"[…] "No renunciare, Repito: No renunciare.”
Las protestas
Las protestas contra el gobierno de Temer se pueden rastrear hasta la consumación misma del golpe institucional el año pasado. Sin embargo, la huelga general del 28 de abril marca un antes y un después. La puesta en escena de la clase obrera más numerosa del continente fue de alto calibre, una histórica jornada que no se había visto en décadas demostrando la voluntad de luchar contra las reformas del gobierno.
El nuevo escándalo, fue respondido inmediatamente con el rechazo de amplios sectores de la población con masivas movilizaciones. La jornada del 24M, también conocido como Ocupa Brasilia convoco a 100.000 personas en las calles de Brasilia.
Reprimir: con ejército, sin ejercito
La represión del gobierno a la jornada del 24M tomo un nuevo tono cuando desde el gobierno se hizo un llamado a las fuerzas armadas para reprimir la movilización, hecho que no sucedía desde la dictadura. En un desesperado intento de mostrar firmeza, Temer expreso todas sus debilidades generando inseguridades incluso dentro del ejército, teniendo que dar marcha atrás en su llamado.
¿Directas o indirectas?
Directas Ya! Ha sido el lema de algunos sectores opositores y del Fora Temer. El llamado a elecciones generales directas tiene por favorito a Lula Da Silva expresidente por el PT. Sin embargo, cambiar los jugadores sin cambiar las reglas del juego puede suavizar las medidas de ajuste de los grandes capitales, pero de ninguna manera combatirlos o frenarlos. El PT durante los gobiernos de Lula y Dilma demostraron que también son capaces de aplicar los ajustes de los capitalistas para hacer caer la crisis en los hombros de los trabajadores.
Por otro lado, en el congreso brasileño, es otra opción la que se baraja. Las elecciones indirectas buscaran una nueva cabeza que sea el mejor candidato para aplicar los planes de ajuste, colocando en manos de los mismos corruptos en el congreso brasileño el destino del país.
Una asamblea constituyente libre y soberana
La lucha contra Temer y los planes de ajuste ponen a la orden del día la necesidad de imponer una Asamblea Constituyente que revoque todas las medidas de ataque de Temer y de los anteriores gobiernos, que estatice todas las empresas involucradas en corrupción y privatizadas, termine con los privilegios de los políticos y avance hacia un gobierno de los trabajadores.