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Red Internacional
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Política. Las disculpas de Ezzati en medio de las divisiones de la derecha

En medio de los nuevos antecedentes del caso Karadima y la tramitación de la ley de género. Con un fuerte cuestionamiento a las instituciones como la iglesia, en el marco del primer mes del gobierno de Piñera, el cardenal Ezzati da un paso más al fondo para caer en nuevos cuestionamientos.

Miércoles 11 de abril de 2018

En el marco de la tramitación del proyecto de Ley de Identidad de Género, el cardenal Ricardo Ezzati comento: “No porque yo a un gato le pongo nombre de perro, comienza a ser perro”, ante esto diversas agrupaciones de la diversidad sexual, como el MOVHIL, personajes destacados de la política y la cultura, como la actriz Daniela Vega, e incluso sectores de la misma iglesia, salieron a cuestionar los dichos del Arzobispo.

Entre ellos, Felipe Kast y el padre Berríos se intentaron desmarcar todo lo posible la visión de Ezzati, de la que supuestamente tiene tiene la iglesia. Además Cecilia Pérez, vocera del gobierno, a través de su cuenta en twitter lamentó los dichos de Ezatti, agregando que “hoy Chile avanza en mayor inclusividad y nos exige a todos que dialoguemos los temas de nuestra sociedad desde el respeto y sin prejuicios ni descalificaciones

¿Pero qué significan los dichos de Ezzati?

Los dichos del cardenal envuelven todo el desprecio de la moral conservadora de la iglesia. En primera instancia, al comparar a la comunidad trans y de conjunto a la diversidad sexual con animales, pero además donde sus comentarios denostan el derecho de la comunidad Trans de ser reconocidos y llamados por los nombres e identidades de género que los representan, omitiendo la lucha que han llevado durante todos estos años por conseguir algunos derechos.

Sin embargo, es en este punto en que la iglesia ha destapado a la fuerza gran parte de sus escándalos internos relacionados al abuso de menores, donde hemos visto el rol inquisidor histórico que han tenido sobre la diversidad sexual y las mujeres. Nos queda más que claro, que los problemas no son las diferentes vocerías de la iglesia en sí, si no que la institución completa, que aún ejerce presión y tiene un poder relativo sobre los gobiernos y el Estado, sobre la la educación y los derechos reproductivos y sexuales.

Referentes de la derecha como Cecilia Pérez y Felipe Kast han salido a responder en contra de los dichos del Cardenal, comentando los planes de inclusión con los que avanza este gobierno, admitiendo que los comentarios han sido un error incluso, pero esto no es parte de las buenas intenciones del gobierno de derecha con la diversidad sexual, si no que expresa por una parte la división de los sectores conservadores, con crispaciones por una parte en Chile Vamos, al no lograr estar de acuerdo en una postura conjunta hacia el proyecto de Ley de Identidad de Género, y, luego, la crisis que atraviesa la iglesia con una fuerte deslegitimación debido a los casos de abuso de menores.

Es importante que la diversidad sexual, en conjunto con las mujeres y los trabajadores, se organicen por la conquista y defensa de sus derechos, en este gobierno empresarial que está recién comenzando pero que sin embargo nos ha asestado varios golpes. Primero flexibilizando la objeción de conciencia respecto al aborto en tres causales, legalizando el lucro por medio del tribunal constitucional, persiguiendo a los trabajadores organizados que luchan contra las malas condiciones laborales y ajustando la Ley Antiterrorista, abriendo una nueva categoría en la que se incluirían las acciones que atenten con el orden democrático, que solo busca ampliar las parámetros de la ley para poder procesar y reprimir con mayor eficacia.