El último debate, previo a la elección presidencial del 3 de noviembre en EEUU, también estuvo cruzado por la cuestión de la migración.

Pablo Oprinari Ciudad de México / @POprinari
Sábado 24 de octubre de 2020 16:03
Un hecho reciente: 545 niños enjaulados en manos de la policía migratoria. Donald Trump y Joe Biden cruzaron acusaciones ante la noticia: el demócrata culpó a Trump de la inhumana situación que enfrentan los niños migrantes, y éste responsabilizó a la administración de Barack Obama -del que Biden fue vicepresidente- de la construcción de las jaulas.
Si hay algo que demostró el fuego cruzado entre los candidatos, es que ambos partidos imperialistas, demócratas y republicanos, son igualmente responsables del ataque a los migrantes, provenientes en su mayoría de México, Centroamérica y el Caribe.
La tolerancia cero de Trump y los demócratas
Desde que llegó al gobierno, el magnate republicano desplegó un fuerte discurso xenófobo, racista y antinmigrante y llevó adelante la "tolerancia cero". Eso implicó la detención y reclusión de todos los indocumentados detenidos, en espera de su pronta deportación. La consecuencia de esto fue la separación de sus hijos (alrededor de 3000 reportados oficialmente en los últimos 3 años), que pasaron a ser custodiados por el gobierno.
La acción de organizaciones y grupos en defensa de migrantes logró localizar en algunos casos a sus familias deportadas, la mayoría de ellas en América Central, en tanto que han denunciado que los casos de separación de niños y padres han sido mucho más de los reconocidos por las autoridades. Las afirmaciones de Trump —quien dijo que los niños enjaulados habían ingresado a Estados Unidos sin sus padres— es ante eso una evidente mentira. Al momento, 545 niñas y niños están separados de sus familias deportadas. Esto al tiempo que se ha sido denunciado la esterilización forzada de mujeres migrantes y los contagios masivos de COVID en los centros de detención.
Todo esto se inscribe en un endurecimiento de la política contra los migrantes, como se evidenció durante la pandemia. La persecución y las deportaciones aumentaron: muchos migrantes fueron detenidos durante las manifestaciones multitudinarias que ocurrieron en protesta por el asesinato de George Floyd. Otros cientos de miles fueron expulsados durante este 2020 a sus países de origen. El derecho de asilo fue cancelado en los hechos, y Trump presionó durante todo el año para continuar con la construcción del muro fronterizo.
Además, mientras los migrantes enfrentan las deportaciones, ellos son -junto a los afroamericanos- sobre quienes recaen más duramente los efectos de la pandemia y de la crisis económica, con mayor precarización y bajos salarios.
Como decíamos al inicio, durante los gobiernos demócratas se llevó adelante una política sistemática de deportaciones y persecución contra los migrantes. Barack Obama, quien fue calificado como el “gran deportador” por las organizaciones latinas, expulsó, en los primeros años de su mandato, una cantidad incluso mayor de migrantes que durante los primeros años de Trump, quien recrudeció los instrumentos de retención y encarcelamiento. Según el propio ICE, en ese momento, por ejemplo en 2011-2014, las deportaciones fueron más de 385 mil, siendo el 2012 superiores a 409 mil.
Durante los gobiernos de Obama, se promovió el crecimiento de una verdadera industria de la deportación, de la que son parte empresas operadoras de cárceles privadas, de charters aéreos para realizar las deportaciones, fabricantes de grilletes e instrumentos de vigilancia, cuyos propietarios realizan “generosas” aportaciones en las campañas electorales, tanto a demócratas como a republicanos.
Y también, durante ese periodo se perpetraron abusos y atropellos contra menores migrantes, además de que la construcción del muro fronterizo se desplegó durante las administraciones demócratas previas a Donald Trump. Esto demuestra que el carácter antimigrante y racista es común a ambos partidos. Ahora, Joe Biden prometió que presentará un “plan de regularización” para los migrantes; sin embargo, en todas las campañas electorales, los demócratas formulan promesas que luego cínicamente se trocan en lo que vimos durante el mandato de Obama.
El gobierno de mexicano, subordinado y servil
El gobierno mexicano mostró, estos últimos dos años, una subordinación creciente respecto a la Casa Blanca. Esto se expresó muy claramente en el terreno de la política migratoria. El presidente, Andŕes Manuel López Obrador (AMLO) publicó publicó en 2017 su libro "Oye, Trump" —donde criticaba al presidente republicano por su actitud ante la comunidad mexicana—, desde que llegó a Palacio Nacional cambió convenientemente su posicionamiento público.
AMLO, no solo dejó de criticar a Trump y aceptó su política de deportaciones, sino que creó la Guardia Nacional, que actuó como la "border patrol" (patrulla de frontera) al sur del Río Bravo y debutó reprimiendo a los migrantes centroamericanos. Aceptó además convertir a México en un “país seguro” donde Estados Unidos mantiene a los migrantes mientras resuelve sobre las peticiones de asilo. Además, colaboró en la deportación de decenas de miles de migrantes centroamericanos y caribeños, enviados a sus países de origen con grandes peligros para su salud, en medio de la pandemia. Y no contento con esto, AMLO llamó a Trump “amigo de los mexicanos” en su reciente viaje a Washington, mientras se negaba a entrevistarse con las organizaciones de defensa de los latinos y migrantes.
La Cuarta Transformación se mostró así como continuadora de la subordinación a las políticas xenófobas y racistas que llevaron adelante los anteriores gobiernos neoliberales, como el de Peña Nieto. Es evidente que, gane quien gane este 3 de noviembre en Estados Unidos, el gobierno de AMLO continuará aceptando sus políticas contra los migrantes, lo cual se inscribe en la subordinación política y dependencia económica expresada con el TMEC, la política de seguridad, etcétera.

Pablo Oprinari
Sociólogo y latinoamericanista (UNAM), coordinador de México en Llamas. Interpretaciones marxistas de la revolución y coautor de Juventud en las calles. Coordinador de Ideas de Izquierda México, columnista en La Izquierda Diario Mx e integrante del Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas.