El gobierno de Ahora Madrid saca a concurso la limpieza viaria después de que caducara la concesión. Una renuncia definitiva a la remunicipalización de este servicio.

Juan Carlos Arias @as_juancarlos
Jueves 8 de septiembre de 2016
Foto: EFE
El Ayuntamiento de Madrid inicia la tramitación para la concesión de la contrata del servicio municipal de gestión de la recogida de residuos sólidos urbanos a empresas privadas. Se confirma así el abandono definitivo de la promesa electoral de remunicipalización de los servicios públicos esenciales, al menos de aquellos que más podían herir los intereses de las grandes multinacionales que vienen explotando desde hace años.
Llueve sobre mojado, Carmena ya ha cerrado la puerta también a otras remunicipalizaciones por medio de la ampliación de otras tantas contratas municipales como el 010, la recogida de basuras, los servicios de jardinería o las escuelas de música.
La finalización de los contratos hacía factible llevar a cabo la remunicipalización sin contravenir ni una coma de la legalidad vigente, en lo que se ha venido excusando Ahora Madrid para no hacerlo antes. El derecho de las empresas a seguir explotando el servicio quedaría finalizado y el Ayuntamiento podría optar gestionar directamente un servicio tan fundamental como la limpieza de las calles.
Este servicio era una de las remunicipalizaciones específicas que aparecían en el programa electoral de Ahora Madrid para implementar en el momento de la finalización de las contratas. El nuevo concurso anunciado cedería desde el 1 de noviembre y hasta más allá del final del mandato de Carmena la cesión de este servicio a las empresas ganadoras del mismo, lo que supone el abandono definitivo de todo tipo de remunicipaliación del servicio.
El día 23 de agosto se abrieron las plicas de las empresas elegidas. Es muy probable que todas las empresas que han presentado ofertas al megacontrato resultarán adjudicatarias de alguno de los lotes establecidos. La única novedad ha sido la entrada de una nueva empresa concesionaria, Acciona.
El Ayuntamiento dividió la ciudad en tres lotes y, curiosamente, tres fueron las ofertas presentadas. Algunas las constituyenuna agrupación de empresas y otra una empresa en solitario. Una “coincidencia” que desprende un tufillo a un preacuerdo entre todas ellas, como ha venido sucediendo a lo largo de todos estos años de concesiones municipales, para no hacerse daño en sus intereses particulares.
Como en los mejores tiempos del “reinado” de Ana Botella, solo han optado grandes multinacionales como FCC, OHL, Acciona o Ferrovial-Urbaser, las mismas que llevan controlando el sector desde hace lustros. No podría ser de otra manera, ya que Ahora Madrid había exigido como condición que los licitadores hubieran ganado en los últimos cinco años contratos similares en municipios de más de 150.000 habitantes y que facturaran como mínimo el importe del lote al que optaran. Algo que solo los grandes grupos empresariales podrían cumplir.
El presupuesto inicial es de 687 millones de euros para un período de cuatro años y la concesión oficial no será pública hasta dentro de unos días. Aún así, para confirmar la concesión definitiva sobre lo encontrado en las plicas solo falta verificar la documentación de las empresas. Estamos, como con los anteriores equipos de gobierno municipal, ante la crónica de una concesión conocida.
Los nuevos contratos ofrecen unas condiciones para las empresas aún más favorables si cabe que los que caducan. El Ayuntamiento ha ofertado la contrata con un coste de 35 millones más anuales y había establecido además un margen de mejora de un 40% sobre el precio. Finalmente el coste ha quedado en unos 55 millones anuales por lote, incrementando la dotación por habitante/año en unos 14 euros más.
Unas mejoras económicas que se ofrecen a estos gigantes empresariales en el mismo moneto en que los anunicados planes de choque social siguen totalmente limitados al cumplimiento de los techos de gasto ipuestos por el gobierno central. austeridad deflación con lo que es claro el incremento de la ganancia empresarial con estas concesiones.
Lamentablemente la dirección de UGT Madrid ha salido en apoyo de esta nueva licitación. Según sus representantes la obtención de la concesión por parte de los grandes grupos empresariales de siempre suponen “una garantía para la prestación del servicio”, se obliga a subrogar a todos los trabajadores (1994) e incluso a incrementar las plantillas en 100 más. Esto es difícilmente creíble, dado que con la reforma laboral en la mano, podrían plantear ERES o ERTES, como ya lo hicieron en el pasado, en función de simples cambios en las condiciones organizativas, productivas o de gestión sin que el Ayuntamiento tenga potestad legal para impedirlo absolutamente.
Desde la Plataforma por la Remunicipalización se han rechazado expresamente los argumentos para no llevar adelante el proceso remunicipalizador, en voz de la concejal Inés Sabanés, que alegaban dificultades de orden burocrático y presupuestario y el mantenimiento de las plantillas actuales de las empresas.
Las condiciones para que la remunicipalización suponga un avance en los derechos económicos y sociales de los trabajadores y los usuarios, pasa por el mantenimiento de todos los puestos de trabajo a través de la subrogación de los trabajadores y la gestión mediante comités de usuarios y trabajadores de estas empresas públicas municipales.
Pero visto lo visto, esto no puede confiarse en la buena voluntad del equipo de Ahora Madrid. Para lograrlo sigue siendo imprescindible levantar un movimiento en la calle por la remunicipalización de los servicios municipales y exigiendo al gobierno de Manuela Carmena el cumplimiento de sus promesas electorales. Debemos iniciar, con los trabajadores afectados a la cabeza, una campaña de lucha hasta su consecución plena que termine con el gran negocio de las grandes contratistas que compadrean con los poderes públicos para obtener sus prerrogativas concesionarias.

Juan Carlos Arias
Nació en Madrid en 1960. Es trabajador público desde hace más de 30 años y delegado sindical por UGT de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid. Es columnista habitual de Izquierda Diario en las secciones de Política y Economía. milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.