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Estado Español

Sistema de pensiones. Las manifestaciones de los pensionistas son un síntoma de la crisis del Régimen

El reclamo de los pensionistas ha salido a la calle contra el 0,25%. El Gobierno y la oposición “a su majestad” hacen propuestas muy preocupados por cómo afectaran a su electorado.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Viernes 2 de marzo de 2018

Sin que nadie se lo espere, en los últimos días los pensionistas han protagonizado manifestaciones multitudinarias expresando un claro rechazo al misérrimo aumento de 0,25%. Algunos lo expresaban diciendo que la carta en la cual le anunciaban un aumento de poco más de un euro mensual, costaba más aún. La ministra Fátima Báñez se atrevía a asegurar que los pensionistas no han perdido poder adquisitivo.

Durante los años de crisis y de desempleo máximo (llegó al 26%) en no pocas familias, las pensiones han sido el único ingreso que permitió malvivir. Y aún sigue siendo así, puesto que el desempleo no bajó de los dos dígitos (estaría en un 16% según los cálculos oficiales). La solución de los partidos del régimen hizo que los pensionistas cobren menos. En 2011 fue la reforma de Rodríguez Zapatero y en 2013 la de Rajoy.

El PSOE de Rodríguez Zapatero se encargó de alargar la edad de jubilación hasta los 67 años y de aumentar los años de cotización mínimos para acceder a la pensión y también la cantidad de años para calcular lo cotizado. Ésta “solución” hizo perder una enorme parte de la capacidad adquisitiva de los pensionistas, sobre todo de los futuros. Aquellos trabajadores mayores de 55 años que fueron despedidos en estos años, tendrán una pensión mucho menor.

En 2013, el gobierno de M punto Rajoy se encargó de dar la puntada a los que ya son pensionistas. Con la reforma de las pensiones de ese año, estas solo podrían aumentar entre un 0,25 y un 0,5% en lugar de aumentar de acuerdo con el IPC. En 2017, el IPC ha aumentado un 1,6%, algo más de seis veces el aumento de las pensiones. Esta limitación sería efectiva en los tiempos de crisis. Aunque el crecimiento de las empresas está niveles previos a la crisis, el aumento de las pensiones está en niveles cercanos a “cero”.

Y la pérdida de la capacidad adquisitiva entre los pensionistas no se puede medir por el aumento del IPC. Por ejemplo, la luz aumentó más del 52%, o el gas aumentó un 73% durante la crisis e incluso los alquileres se dispararon meteóricamente. ¿Cómo puede hacer frente un pensionista a esto con un aumento de 15€ anuales? No olvidemos que Ana Mato, siendo Ministra de Sanidad, quitó muchos medicamentos cubiertos por la Seguridad Social.

Y estas reformas pasaron apenas sin resistencia, pero no porque la gente viera algo progresivo en las mismas, sino porque los dirigentes sindicales están completamente ausente de la escena política y social. No solo porque ni movilizan, ni organizan a los jóvenes obreros y a los trabajadores en general. Sino porque apenas si hacen algún tipo de declaración. En el caso de las pensiones, simplemente hacer recordatorios al pacto de Toledo.

Durante los años de la crisis, el PP dilapidó la “hucha” de la seguridad social, basada en los ingresos de los trabajadores. En 2011 había algo más de 65.000 millones y a lo largo de éste ya comenzará a necesitar aportes extras para poder hacer frente a los pagos de las pensiones. La novedosa solución de los social-liberales de Sánchez consiste en aumentar los aportes de las rentas más altas. Mejor sería aumentar los aportes de las grandes empresas y bancos, ¿cierto?

Los pensionistas agitan el tablero político

Todos estos años de ataque directo sobre las pensiones y la seguridad social realizados por el PSOE y el PP. Incluso cómo se plantea el problema “hay muchos viejos” y los impuestos que se piensan han hecho aflorar la rabia, la bronca y los graves problemas sociales que azota a los mayores. Problemas que afectan también a familias enteras, puesto que como está mencionado antes, muchas pensiones son la fuente principal de ingresos (o única) en el hogar.

Por ello hemos podido ver cómo miles de pensionistas pasaron el primer vallado que “protege” al Congreso de los Diputados en Madrid, enormes concentraciones en muchas ciudades importantes y el pueblos. Y, estas enormes manifestaciones, inesperadas por los partidos del régimen, preocupan seriamente puesto que los mayores de 65 representan el 20% de la población y son quienes más van a votar.

El PP obtiene más del 40% de sus votantes entre los jubilados. Y, en el caso del PSOE, el 75% de los suyos entre los mayores de 45 años. Es decir, que ambos partidos, sobre todo el PP, están sumamente preocupados para ver cómo pueden dar algún tipo de respuesta ante estas movilizaciones.

Los pensionistas protestan, y con razón, dado que la grandes empresas del Ibex 35 están ganando más dinero que antes de la crisis, que el crecimiento del Estado español lleva varios años superando el 3%, que la corrupción de los líderes políticos cuestan varias decenas de miles de millones, igual que el rescate de la banca o las autopistas. Ante ésta situación se han decidido a protestar por la miseria que cobran.

Se necesitan tomar algunas medidas de urgencia. En primer lugar, que no haya pensión alguna por debajo del SMI. Que el aumento no solo tenga relación con el IPC del gobierno, sino que los sindicatos hagan un cálculo real del aumento de aquellos productos y servicios que los pensionistas consumen, que se incluyan los medicamentos que quedaron sin la cobertura de la seguridad social. Estas son medidas de urgencia, para tomarlas ya mismo. Si hace falta más dinero, hay que aumentar los aportes de las grandes empresas.

Sin embargo, para resolver de manera mucho más efectiva y duradera hay que realizar otras medidas más estructurales como las referidas al mercado de trabajo y las grandes empresas. Como planteamos en este artículo: SMI de 1500€, impuestos a las grandes fortunas, reparto de las horas de trabajo o expropiar aquellas empresas que despidan.

Medidas de este calado no serán realizadas por el PP, el PSOE o Ciudadanos, firmes guardianes de las empresas del Ibex35. Sólo podrán realizarse a través de las movilizaciones de los trabajadores y el pueblo recuperando sus métodos de lucha como son la huelga general social y la movilización callejera. Por ello, es de esperar que las grandes movilizaciones de los pensionistas sean la punta del iceberg de mayores movilizaciones de los trabajadores y el pueblo.