El pasado 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, las normalistas organizadas en Pan y Rosas, junto a compañeras independientes, irrumpimos en la Escuela Normal Superior de México, pese al machista y autoritario director que trató de impedirlo.
Cristina Sol Estudiante de Derecho Internacional, Universidad Autónoma del Estado de México
Miércoles 15 de marzo de 2017
Esta jornada la preparamos e impulsamos desde mucho antes, con carteles, saloneos, reuniones y una pinta monumental en la explanada de la escuela, convocando, bajo la consigna de #NiUnaMenos, al paro internacional del #8M, al que se sumaron miles de mujeres en más de cincuenta países alrededor del mundo, como muchos grupos en la ENSM.
Ese día no fue como cualquiera en nuestra escuela. La jornada comenzó desde temprano, con el "Festival Normalista por el Pan y también por las Rosas " en el que nos dimos cita docentes, trabajadoras y estudiantes para disfrutar de la música y compartir nuestras experiencias en los diversos roles que desempeñamos como mujeres.
Como estudiantes, trabajadoras, amas de casa y madres de familia, que padecemos cotidianamente la violencia y opresión machistas generadas por este sistema capitalista-patriarcal, que en nuestro país tiene su expresión más aberrante en las miles de víctimas del feminicidio.
Como mujeres, todos los días, nos enfrentamos a las violencias machistas: en la calle y en el transporte, cuando caminamos con temor a que nos acosen, nos violen o nos secuestren; en el trabajo, cuando nuestros compañeros hacen comentarios morbosos sobre nuestros cuerpos o nuestra forma de vestir; en la escuela, cuando nos dicen cómo tenemos que ir vestidas y maquilladas; en nuestras relaciones socio-afectivas, con nuestros amigos y la familia; cuando catalogamos a otra mujer como nuestra competencia y no como nuestra compañera.
Luego de las actividades de reflexión y debate, para amenizar el festival la maestra Amanda, de la especialidad de Química, cantó algunas canciones; a la que siguieron El Mastuerzo, La Otra Rima y Get Back.
El Mastuerzo y La Otra Rima reivindicaron el papel de Pan y Rosas, señalándola como la agrupación de mujeres más consecuente y congruente dentro del feminismo.
Y la tierra tembló
Por la tarde, maestros y estudiantes normalistas nos dirigimos al Ángel de la Independencia, en donde más de 10 mil mujeres: trabajadoras de la educación, universitarias, del sector salud, estudiantes, amas de casa, mujeres trans, madres, hijas, las trabajadoras del Instituto de Educación Media Superior (IEMS), pedagogas y estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional, ingenieras y trabajadoras de otros gremios, en el marco del Día Internacional de la Mujer, nos congregamos para movilizarnos, junto a muchos compañeros, contra el feminicidio, las violencias machistas y la precarización laboral, que afecta en especial a las mujeres y por la libertad de todas las presas por luchar.
Este hecho concitó el repudio de maestros, trabajadores y estudiantes, quienes de inmediato nos congregamos en la entrada de la dirección para exigirle una explicación al director, a lo que éste respondió de manera autoritaria y prepotente que no admitiría “actos de rebeldía”, ni permitiría que se realizara el festival.
Ante el repudio generalizado y la campaña de denuncia que impulsamos entre la comunidad, en La Izquierda Diario y otros medios como La Jornada, a las pocas horas las autoridades tuvieron que retroceder. La subdirectora académica ofreció una disculpa “a quien se haya sentido agraviado” y pudimos realizar exitosamente el festival.
Ante una problemática tan grave como lo es la violencia de género y en un país donde todos los días matan a 7 mujeres, repudiamos la censura y denunciamos el intento machista del director de la ENSM por acallar nuestra voz.
Ante las violencias machistas: ¡Nos organizamos!
Llamamos a toda la comunidad normalista a defender la libertad de expresión en nuestras escuelas y a repudiar la represión de las autoridades contra las y los que queremos organizarnos y movilizarnos.
Además, invitamos a todas las compañeras que quieran luchar por sus derechos y enfrentar a este sistema explotador y opresor, a organizarse con nosotras impulsando comités de Pan y Rosas en sus escuelas y centros de trabajo y a que participen en el próximo Encuentro Nacional de nuestra agrupación.
Cita: sábado 25 de marzo, en el Sindicato de Telefonistas a partir de las 11 horas.
¡Porque exigimos el pan, pero también las rosas¡