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Red Internacional
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Trabajadores. Las tres paradojas del empleo

La desaceleración económica no cede, el último IMACEC fue de apenas 1,5%, y sin embargo, el desempleo se mantiene relativamente bajo a pesar de todos los augurios de una suba inminente. Un resultado curioso que busca explicación y encuentra tres paradojas.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Martes 8 de diciembre de 2015

La primera paradoja: desaceleración económica y bajo desempleo

La desaceleración tiene dos factores, uno interno, y otro externo. El externo es el de mayor peso: principalmente con la caída en el crecimiento de China, y con la caída del precio del cobre, afectando al conjunto de una economía dependiente y con el cobre como su viga maestra. Hubo un debate sobre si se explica también por un factor interno, los empresarios insisten que sí, y que son las reformas del Gobierno con las “incertidumbres” que las acompañan, el Gobierno responde que no. La realidad es que sí, pero no son las razones que dan los empresarios. La principal razón es la decisión política y militante de los empresarios de detener las inversiones como rechazo a las reformas.

El resultado combinado, es el bajo crecimiento económico. La paradoja que atrajo la atención y discusión de especialistas, es que se mantiene un relativamente bajo desempleo. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en su Encuesta Nacional de Empleo (ENE), se ubica en el 6,3%. Todos esperaban una cifra mayor. Y comenzaron a hablar de la “resiliencia” del empleo.

La segunda paradoja: la derecha remarca la baja calidad

La derecha, a través de sus medios de prensa y sus expertos, comenzó a denunciar las bajas cifras de desempleo para golpear y debilitar al Gobierno y su impulso reformista, aunque cada vez más moderado y favorable a sus imposiciones. Pretenden, en particular, impedir cualquier tipo de reforma laboral o desfigurarla del todo.

Es así que comenzaron a explicar las causas. Entre ellas: la subutilización de la fuerza de trabajo; la alta informalidad y el trabajo por cuenta propia; el aumento de los inactivos, especialmente mujeres; la precariedad, contabilizando empleos de apenas una hora a la semana; el empleo en el sector público.

En resumen, lo que llaman un “mercado laboral” debilitado. Por supuesto que no siguen explicando que la precariedad es un resultado de las políticas empresariales, sino que lo mencionan como algo que sucede, como si se tratara de un fenómeno natural.

Agregan que es algo que no se mantendrá. El dinamismo en el empleo en la construcción se detendrá el año 2016. La persistencia de la desaceleración terminará de expresarse en el desempleo. Estiman que se elevará hasta el 7% el próximo año.
Ya sería más alto. La Fundación SOL elaboró el índice que llama “Tasa de Desempelo Integral”, que incluye a los desocupados, a los subocupados (personas que trabajan media jornada o menos pese a tener la disponibilidad para trabajar más horas) y a los “desalentados” (los disponibles para trabajar pero abandonaron la búsqueda, y que integran la categoría de “inactivos”), llega hasta el 11,1 %.
Pero con esta paradoja, la derecha juega con fuego.

La tercera paradoja: el efecto del bajo desempleo

Pasa que un alto desempleo paraliza por momentos las fuerzas de los trabajadores, por temor a la pérdida del trabajo.

El tipo de respuesta a los despidos, depende, además, de otros motivos. Este año, la baja del precio del cobre se tradujo en 19.000 trabajadores mineros despedidos, aunque fue más o menos a cuenta gotas y a lo largo de los meses. Aún así, ante la negociación del Acuerdo Marco, los trabajadores subcontratistas de Codelco, convocados por la CTC, realizaron un largo y combativo paro (el mismo en que Carabineros asesinaron a Nelson Quichillao). No fue entonces la paralización de las fuerzas el resultado con los miles de despidos. Pero no hubo acciones de lucha frente a este ajuste empresarial. La CTC dirigida por el PC llamó a desmovilizar y confiar en una mesa de diálogo que aún hoy, meses después, no obtiene respuestas. La FTC dirigida por el PS, firmó un nuevo Pacto Estratégico con la empresa. La FMC respondió a los despidos de inicios del año, en Escondida, solo con acciones de los dirigentes.

El relativamente bajo desempleo, para el conjunto de los trabajadores, dificulta una paralización de sus fuerzas. La tendencia al aumento de paros, huelgas y movilizaciones, se mantiene en los últimos años, con mayor disposición a la lucha, con métodos más combativos. Lo vimos en los paros largos y combativos de los profesores, los subcontratistas de Codelco, los funcionarios del Registro Civil; en la extensión de las tomas de empresas.

Se unen entonces, en primer lugar, el relativamente bajo desempleo, en segundo lugar una molecular acumulación de fuerzas de los trabajadores. Y además, en tercer lugar, las perspectivas de un distanciamiento y hasta escisión de los trabajadores de base con sus partidos tradicionales de la Nueva Mayoría, incluido el PC, y sus dirigencias sindicales cupulares, como vimos tras la negociación por el reajuste del sector público, y que “la cocina” del Senado para la reforma laboral, podría ahondar.