Países vecinos siguen con atención el proceso eleccionario chileno, ya que esto incidirá también en las relaciones internacionales.

Álvaro Pérez Jorquera Profesor de Historia y Geografía, historiador y músico
Sábado 16 de diciembre de 2017

A sólo un día de que se realicen las elecciones, muchos países tienen la mirada sobre Chile y los resultados de las presidenciales, que no han estado exentas de apoyos desde distintos sectores.
Tres han sido los países que vienen siguiendo con atención el proceso: Argentina, Bolivia y Perú, que esperan cuál será el próximo mandatario y cómo esto podría incidir no sólo en sus relaciones con La Moneda, sino que también en su política interna.
En Argentina, por ejemplo, Mauricio Macri se salió del protocolo y expresó su abierto apoyo Piñera en medio de fuertes tensiones y enfrentamientos debido a su reforma previsional que rebaja las pensiones. Macri tiene una amistad con Piñera y tiene un perfil empresarial del mismo tipo que el abanderado de Chile Vamos. Desde la Casa Rosada esperarían, de esta forma, que las buenas relaciones perduren, aunque habrá que ver qué pasará si el ganador el domingo es Alejandro Guillier.
En tanto, en Perú la preocupación central es en materia económica y también migratoria, donde la política de "cuerdas separadas" (dejando de lado el conflicto por el "triángulo terrestre" en el norte) ha funcionado. Finalmente, en Bolivia miran con expectación cómo podría influir en su aspiración marítima este nuevo rumbo que tomará el país.
Según Julio Burdman, quien es politólogo y profesor de la Universidad de Buenos Aires, "En general, en Argentina se ven pocas diferencias entre los candidatos del progresismo y la derecha, ya que se cree que todos comparten las mismas políticas económicas. Aún cuando hay diferencias, estas son subestimadas."
En tanto, para el sociólogo peruano Santiago Pedraglio, "Las inversiones de Chile aquí, que les va muy bien, y también en el caso peruano, tengo la impresión de que no va a cambiar mucho. En el caso de los migrantes, probablemente con Guillier habría más libertad (...) podría tener una mayor seguridad de que eso siga en buen camino. Pero difícilmente veo que la derecha chilena pueda poner muchos obstáculos (...) Son dinámicas sociales que están comenzando a ir más allá del ámbito estrictamente político."
Finalmente, para José Rafael Vilar, columnista y académico boliviano, "La expectativa oficial en Bolivia es que gane la izquierda porque se la considera presuntamente más proclive a una solución beneficiosa para la expectativa marítima. Sin embargo, hasta donde he seguido las declaraciones previas a las elecciones, el único que fue directo de dar mar con soberanía fue Marco Enríquez-Ominami. Por supuesto, y sin que lo anterior sea motivo de seguridad, Piñera presidente sería el más difícil. Eso sin contar la opinión de los congresistas y del resto del país."
Está claro que hay expectativas frente a los resultados del domingo, sobre todo por el futuro de las relaciones internacionales.