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Red Internacional
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Fue genocidio. Lesa humanidad: sobreviviente declaró haber estado secuestrado en la República de los Niños

Fue durante el juicio que se lleva a cabo por los crímenes cometidos en el Centro Clandestino de Detención "1 y 60" de la ciudad de La Plata. Es el primer testimonio que menciona la presencia de personas detenidas en ese lugar durante la última dictadura cívico militar eclesiástica.

Valeria Jasper

Valeria Jasper @ValeriaMachluk

Miércoles 14 de junio de 2023 21:06

Foto: Captura transmisión Youtube

Foto: Captura transmisión Youtube

Carlos Jalaris declaró en el marco del juicio que lleva adelante el Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata por los crímenes cometidos en los cuerpos de Infantería y Caballería de la Policía bonaerense y en la Comisaría 8va de la capital provincial. Los 18 acusados son ocho exmilitares del Regimiento de Infantería 7 y tres del Destacamento de Inteligencia 101, un exintegrante de la Policía Federal, cuatro expolicías bonaerenses y dos civiles.

Entre los acusados se encuentra Carlos Ernesto "El Indio" Castillo, integrante de la Concertación Nacional Univeristaria (CNU), condenado por los crímenes de la banda parapolicial que actuó antes de la dictadura, en 2017. Durante la audiencia de indagatoria, hizo alarde de su misoginia y soberbia, desconociendo la competencia del tribunal para juzgarlo, haciéndolo en forma burlona y desafiante, abandonando intempestivamente el lugar del que estaba declarando. Hecho al cual se suma su abogado San Emeterio, conocido defensor de genocidas, menoscabando la condición de mujer de la Presidenta del tribunal Karina Yabor.

El hecho fue denunciado por la querella de Justicia Ya, alertando que "la banalización de los juicios no es nueva, ya hubo genocidas y defensores que faltaron el respeto e incluso amenazaron a jueces, abogados querellantes y víctimas, sin embargo y dado el contexto político general en que se da este juicio, con la derecha negacionista a la ofensiva y agitando en contra de la verosimilitud y validez de los procesos de Memoria, Verdad y Justicia, es que estos actos se constituyen como doblemente peligrosos".

Secuestrado en la República de los Niños

Carlos Jalaris tenía 24 años cuando fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, en su casa ubicada en el barrio de Gonnet de la ciudad de La Plata. Hacía ocho meses había entrado a trabajar a Propulsora Siderúrgica (Ensenada), donde también trabajaba su hermano, quien era delegado gremial.

"Ya habían venido a buscarme varias veces. Ese día veo que paran Falcon verdes y bajan personas uniformadas y personas de civil", aseguró el testigo, en lo que fue su primera declaración en un juicio por delitos de lesa humanidad. Luego de subirlo a la parte delantera del auto, debajo del volante, fue llevado por un par de horas a lo que reconoció como la República de los Niños. Fue la primera vez que se señaló el histórico lugar plantense como lugar de detención y secuestro en épocas de la última dictadura.

“Me llevaron donde había como dos aulas, me tuvieron como tres horas. Yo sé que era ahí porque cruzamos las vías y sentí el ruido. Soy nacido en Gonnet y conozco el tiempo y los recorridos. Pasé otras vías, que son las del trencito del País de los Niños. Ahí me pusieron en un cuartito sin estar vendado ni nada, iban a traer otro muchacho más. Se ve que lo trajeron, me pusieron en el Falcon atrás, sin vendas, y me llevaron a ‘1 y 60’”, relató.

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Sobre su cautiverio en el centro clandestino instalado en el predio de la Dirección de Infantería y el Regimiento de Caballería de la Policía Bonaerense, Jalaris declaró que estuvo en una pieza junto a una veintena de personas hasta que les tomaron los datos y los pasaron a un galpón grande, donde permaneció vendado y esposado. Allí pudo reconocer a Ruben Sanchez, comisario de la dependencia policial de Gonnet, quien "aparentemente estaba dirigiendo todo el recorrido".

Allí fue interrogado sobre su hermano Ruben y sobre algunos panfletos que habrían sido encontrados dentro Propulsora. En el centro clandestino de detención permaneció una semana y pudo ver a otros trabajadores de Propulsora y de Astilleros Río Santiago. "Los reconocí por la ropa, el uniforme verde era de Propulsora y el azul de Astilleros". Aseguró que a las mujeres detenidas en 1 y 60 "las torturaban mucho, sentí los gritos".

Señaló que durante su paso por Propulsora participó de movilizaciones junto a compañeros de Astilleros por mejoras en las condiciones laborales, siendo recibidos a los tiros desde los techos del sindicato.

Luego de una semana fue trasladado junto a otras personas a la Unidad 9 de La Plata, donde fueron recibidos a los golpes. Luego de diez días recibió la visita de su padre. "Mi papá había presentado un habeas corpus. Cuando me vio, me preguntó si tenía espejo. Me dijo que pidiera no ver a mi madre, porque si me veía así se moría. Estaba desfigurado”, recordó.

Días después fue liberado durante la madrugada junto a otros dos hombres, reconocidos como los intendentes de Ensenada y de Berisso. “Empezamos a caminar y a las dos cuadras veo unas luces y les grito que corrieran, que nos venían a matar. Nos tiraban, me picaban las balas al lado. Veo una casa con la luz encendida y la señora nos abrió. Estuvimos ahí unas horas, hasta que busqué un taxi”, mencionó durante su declaración.

A la semana, volvieron a buscar a Jalaris a su casa, pero logró esconderse en el sótano del bar de un amigo. Dos meses después, se mudó a Mar del Plata, donde estuvo varios años hasta que comenzó a trabajar con su hermano en una carnicería. De Propulsora Siderúrgica fue despedido por "abandono de puesto de trabajo", al igual que su hermano, y también fue expulsado de la Universidad Nacional Tecnológica, donde cursaba Ingeniería.

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Hasta la actualidad continúa trabajando como carnicero en el barrio donde creció. Las marcas de lo vivido aún duelen. "Perdí el ojo y los dientes por los culatazos que nos dieron, me quedé sin dientes, tengo uno solo. Y después el daño psíquico, me aferré a no salir a ningún lado, me quedo en casa. Murió mi madre y sigo en el chalet, no salgo. El daño moral, ¿no?”, dijo al finalizar.

A raíz de la declaración de Jalaris, una de las querellas solicitó al Tribunal que se libre oficio al Ministerio de Seguridad bonaerense para que detalle el personal que cumplió funciones en la comisaría de Gonnet desde 1976 a 1980, lo que fue consentido por la doctora Karina Yabor.

También declaró Jorge Arri, quien fuera trabajador de Propulsora, testigo en el Juicio conocido como Fuerza de Tareas 5.
La próxima audiencia se realizará el 29 de junio a las 9:30 hs. Seguí la cobertura por La Izquierda Diario.