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Diputados. Ley ómnibus: los dialoguistas salieron al rescate de Milei y hay dictamen

Fue producto de intensas negociaciones durante varios días entre el gobierno y el PRO, UCR, el bloque de Pichetto e Innovación Federal para que el oficialismo pueda llegar al dictamen de mayoría. El diputado de Unión por la Patria que ya se pasó de bando y firmó con La Libertad Avanza. Hubo en total 5 dictámenes, 2 fueron de rechazo a la ley ómnibus: el de Unión por la Patria y el del Frente de Izquierda. El próximo round será la sesión en Diputados, que tendrá un final abierto con la votación en particular.

Jesica Calcagno

Jesica Calcagno @Jesi_mc

Miércoles 24 de enero de 2024 01:20

Javier Milei y Cristian Ritondo del PRO, una alianza clave en el Congreso para el gobierno l Foto: Télam

Javier Milei y Cristian Ritondo del PRO, una alianza clave en el Congreso para el gobierno l Foto: Télam

El gobierno aceleró este martes el dictamen de la ley ómnibus en Diputados, el paso previo y necesario para que llegue al recinto. Se pudo quedar con el dictamen de mayoría gracias a los bloques colaboracionistas, y así mostrar un trofeo el día del paro nacional y la movilización para rechazar el DNU y este proyecto. La Libertad Avanza consiguió 55 firmas, pero su bloque solo aportó 19 de ellas, menos del 34%. Pudo lograrlo con el apoyo de: PRO (17), aliados ex Juntos por el Cambio (3), un sector de la UCR (8) y de Hacemos Coalición Federal (4), y de Innovación Federal (3). Además del apoyo de este bloque de gobernadores cercanos a Sergio Massa, esta vez se sumó un nuevo aliado para el proyecto de Milei: el diputado tucumano de Unión por la Patria, Agustín Fernández, puso su firma junto a los bloques colaboracionistas. Según confirmó su par tucumano en el Congreso, fue un pedido expreso que le hizo el gobernador del peronismo de esa provincia, Osvaldo Jaldo.

De las 55 firmas que obtuvo el dictamen del gobierno, 34 fueron en disidencia.

La UCR quedó dividida: de un lado 8 integrantes de las comisiones que avalaron el dictamen del oficialismo, y otros 8 que no quisieron acompañarlo y decidieron no firmar ninguno. Estos últimos representan el sector liderado por Facundo Manes y Gerardo Morales. El bloque que preside Pichetto debutó con una división en tres dictámenes: los que apoyaron al oficialismo (Massot y cordobeses de Schiaretti y Llaryora), la Coalición Cívica (3), y una alianza entre Margarita Stolbizer y la socialista de Santa Fe Mónica Fein.

Hubo otros dos dictámenes de rechazo al conjunto del proyecto: el de Unión por la Patria con 45 firmas, y el del Frente de Izquierda Unidad que por primera vez integra la comisión de Presupuesto y Hacienda con Christian Castillo. La diferencia entre estos dictámenes está en los fundamentos del rechazo.

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Germán Martínez, presidente del bloque Unión por la Patria, volvió a cuestionar que no dieron la cara ni el ministro Caputo ni el redactor del DNU, Federico Sturzenegger. Centró sus críticas en la delegación de facultades, que buscan volver a endeudar al país y “llevarse puesto a los jubilados”.

Desde la izquierda, Castillo señaló que esta ley es parte de "un combo de terror contra todo el pueblo trabajador" y enumeró la devaluación de Caputo, el aumento de los combustibles, la liberación de los precios de los alimentos y los medicamentos. Convocó al paro general de este miércoles y a participar de la movilización frente al Congreso. "El pueblo trabajador va a defender el derecho a movilizarse y va a enfrentar este plan motosierra" remató.

Si bien la ley ómnibus fue recortada en varios capítulos producto de las negociaciones con los bloques colaboracionistas, mantiene su esencia. La delegación de facultades legislativas al poder ejecutivo, el cambio en la movilidad jubilatoria que implicaría un nuevo robo a un ya golpeado poder adquisitivo y el remate de los ahorros del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, la posibilidad de seguir endeudando al país y en peores condiciones, cambios en materia energética para liberar precios a favor de las grandes petroleras y con nuevos tarifazos para las mayorías, ataque al derecho a la protesta, la privatización de empresas públicas, ataques a la cultura y los bienes comunes naturales. El dictamen también incluye enormes beneficios a grandes empresarios por la vía de reducción de impuestos, con blanqueos, moratorias y regímenes especiales. Como denunció la diputada Myriam Bregman de la izquierda en el plenario de comisiones "Cada artículo del DNU y la ley ómnibus tiene apellido de un lobby empresario, contienen pedidos del FMI. Por eso decimos a la población que La Libertad Avanza no tiene los números para aprobar este mamarracho". Señaló así a los bloques dialoguistas que se pusieron al hombro el dictamen oficialista.

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Lo llamativo es que La Libertad Avanza que debía defender en esta jornada su proyecto y dictamen, no lo hizo. Aunque la apertura del debate la hizo el bonaerense Santiago Santurio de ese espacio, no hizo ninguna referencia concreta al contenido de la ley ómnibus. Tampoco tomaron la palabra quienes lideraron la negociación para intentar blindar el ajuste del gobierno de apoyo parlamentario: el PRO optó por el silencio en el debate público, al igual que los diputados que acompañaron de Hacemos Coalición Federal.

El plenario de comisiones arrancó a las 21 horas de este martes. Unos minutos antes, los jefes de los bloques dialoguistas todavía estaban en el Palacio ultimando los detalles de la negociación con el gobierno. Tuvieron que salir corriendo al Anexo para que no caiga la convocatoria para dictaminar. Al salir del despacho, uno de los negociadores anunció que el plenario empezaba pero sin un dictamen cerrado. Seguían negociando en un estado de rosca permanente con el gobierno de Milei. Esas palabras cobraron sentido pasada la media noche: La Libertad Avanza transpiraba y corría peligro la validez del dictamen. Massot, Monzó y algunos cordobeses se negaban a firmar, y si no lo hacían podía caer todo por un requisito reglamentario que exige que al menos se junten 57 firmas entre los dictámenes. Le faltaban 4, porque Unión por la Patria y el Frente de Izquierda no presentaban sus dictámenes hasta que el oficialismo llegue al número reglamentario por sí mismo. Fue recién a la una y media de la mañana que lo resolvieron, y pudieron respirar y anunciar el resultado de los dictámenes. Nicolás Massot y Oscar Agost Carreño, del bloque de Pichetto, bajaron a ultima hora: en la puerta, de parados, firmaron.

El punto que trabaron los integrantes de Hacemos Coalición Federal hasta ultimo momento fue especialmente por el destino del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. No para evitar que Caputo remate los ahorros de los jubilados con el traspaso al Tesoro Nacional que propuso el gobierno de Milei. Sino porque los gobernadores de la ex coalición Juntos por el Cambio exigían quedarse con una parte de esos ahorros. Finalmente Massot decidió acompañar con su firma el dictamen del gobierno para que pueda tener su triunfo, aunque no tuvo certezas sobre sus reclamos.

Los bloques colaboracionistas activaron el apuro y el tratamiento exprés para que Milei pueda hacer gala de los apoyos en el Congreso para aprobar la ley ómnibus. Nicolás del Caño del Frente de Izquierda calificó la jornada de "espectáculo bochornoso" alertando que "si esta ley se aprueba va a ser la Ley Savoy, que es adonde negociaron en el toma y daca de los intereses de los laburantes" en referencia al hotel donde hubo reuniones entre legisladores y estudios jurídicos.

Pero el dictamen fue apenas el primer round, y el resultado puede ser muy distinto para el gobierno cuando se lleve la votación al recinto. Sobre todo cuando hagan la votación en particular, artículo por artículo. Allí pueden reconfigurarse las alianzas, que podrían voltearle otras partes y dejar una ley super podada respecto a la original.

La Libertad Avanza pretende sesionar este mismo jueves para conseguir la media sanción del proyecto, y se calcula que puede durar más de 30 horas. El gobierno mantuvo en el texto final las retenciones, el cambio en la movilidad, y otros puntos que los dialoguistas habían pedido modificar. Eso no les impidió acompañar este martes el dictamen. Pero en el recinto se verá cuál es la fuerza real que logra aglutinar el gobierno, y cuáles son los niveles de rechazos y disidencias de los bloques dialoguistas. Van a ser más de 500 artículos que tendrán que votar en particular, y cada uno puede llevar un buen tiempo de debate. La Libertad Avanza deberá además garantizarse el quórum de 129 diputados y diputadas durante todas las horas que dure la votación en particular, contando apenas con 41 sillas propias. Si en algún momento el marcador cuenta 128, la sesión se caería, y con ella los artículos que no se hayan aprobado. Una ventaja con la que cuentan los bloques colaboracionistas para seguir negociando a cambio de blindar el ajuste. Por eso, desde la izquierda Bregman alertó que "no nos podemos ir tranquilos del paro y la movilización porque lo que está pasando es muy grave, hay que estar afuera, hay que estar en la calle". Para insistir en la potencia del rechazo en la calle a la ley ómnibus cuando se quiera aprobar en el recinto.


Jesica Calcagno

Nació en Buenos Aires en 1984. Licenciada y profesora en Sociología (UBA). Acreditada en el Congreso.

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