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ESQUEL. Liberan al Lonko y preso político Facundo Jones Huala

El juicio que se realizó los días 31 de agosto y 1 de septiembre por la extradición a Chile del prisionero político mapuche JONES HUALA, concluyo con una sentencia favorable para la lucha del pueblo que es coronada con su liberación inmediata

Domingo 4 de septiembre de 2016

Este jueves pasado 1° de septiembre del año en curso, el juzgado federal de la ciudad de Esquel a cargo del juez Guido Otranto dicto la sentencia del proceso de extradición de Facundo Jones Huala, en la que consta la nulidad de la causa debido a las irregularidades que se dieron en todo el proceso de investigación. El lonko y preso político mapuche no fue extraditado a Chile y quedo en libertad esa misma tarde, esta noticia fue recibida con mucha alegría por las diferentes comunidades y personas que acampaban en la calle desde el inicio del juicio.

Recordemos que Facundo fue encarcelado luego de ser capturado en mayo en las tierras recuperadas por el Lof en resistencia de Vuelta del Rio de la localidad de Cushamen, propiedad del magnate Benetton. La lucha de esta comunidad pone en jaque al estado y su favoritismo por los grandes terratenientes que vienen desde la mal llamada conquista del desierto; abren preguntas, cuestionan e interpelan, lleva a cabo una lucha anticapitalista y plantea como superación la recuperación de las tierras ancestrales levantando la bandera de la autonomía de los pueblos.

El panorama para un preso político que representa a un pueblo oprimido y perseguido por los estados es oscuro desde su inicio, por eso en este juicio fue crucial la declaración de un testigo que llevó la fiscalía y que se suponía iba a comprometer a Facundo mucho más en la causa, pero este testigo se dio vuelta y declaro que había sido golpeado mientras se lo interrogaba. Dicho accionar de la justicia chubutense dejo entrever los abusos, persecuciones y apremios que sufrió esta comunidad mapuche tanto como su lonko desde el comienzo de la causa.

La defensa fue llevada a cabo por las abogadas Elizabeth Gómez Alcorta y Sonia Ivanoff integrantes de AADI (Asociación de abogados del derecho indígena), quienes expusieron firmemente en sus alegatos la persecución policial y política que se había realizado; este triunfo que le arranco la lucha y la resistencia de un pueblo al estado en los tribunales de Esquel, es el inicio para visibilizar las acciones fraudulentas y reaccionarias de los funcionarios policiales y políticos tanto como de los organismos de inteligencia estatales quienes parecían responder a ciertos intereses poderosos que mediaban en la causa.

El juicio conto desde su inicio con el acompañamiento de una gran cantidad de diversas fuerzas armadas que se desplegaron elegantemente por todo el predio donde se realizaba la audiencia, mediando entre el acampe de las comunidades y el juicio. Instalando un clima áspero y de violencia simbólica muy común en el contexto del avance de las fuerzas represivas de estos tiempos.

En los dichos hechos por el lonko tanto en la audiencia como luego de su liberación, queda claro su posicionamiento político y la lucha de su comunidad, resaltando que “nuestro enemigo no es el pueblo argentino, son las multinacionales” y que van a seguir en la pelea para tratar de expulsar a los terratenientes que dejaron a su pueblo en la marginalidad. La noticia de la liberación de Facundo fue recibida con mucha emoción y celebración de parte de las diversas comunidades que venían acampando en forma de protesta por el accionar de la justicia estatal.

Las audiencias llevadas a cabo también contaron con la presencia de Adolfo Pérez Esquivel, el intelectual y premio nobel de la paz, y diversos organismos de derechos humanos quienes se solidarizaron con la causa.

La tarde del primero de septiembre concluye en la caminata tranquila de Facundo a su casa, con abrazos cercanos y gritos de alegria, entre muchas de las entrevistas que dio desde el penal de Esquel por teléfono en una dejo constancia de que “todo preso es político”, a la vez su persecución legal demuestra el accionar del estado argentino para con el pueblo mapuche, hace pensar que ayer fue Jones Huala pero que hoy podría ser otro mapuche. Esta lucha deja abiertos varios interrogantes si cuestionamos y nos preguntamos sobre el rol de las fuerzas policiales y el aparato jurídico en el que se apoya.